lunes, 1 de febrero de 2016

Capítulo 9: La derrota

En el noveno capítulo de El prisionero de Azkaban, la incursión de Sirius en Hogwarts termina sin nada que lamentar, pero sienta las bases para el que será un muy desastroso partido de quidditch.

Como resultado de la entrada furtiva de Sirius en Hogwarts, los profesores juntan a todos los alumnos en el Gran Comedor mientras hacen una búsqueda por todo el castillo. Evidentemente, Sirius hace tiempo que ha huido del castillo tras su intento fallido de entrar en la torre de Gryffindor, pero las medidas de los profesores para garantizar la seguridad de los alumnos son sólidas, y probablemente estaban consideradas de antemano.

En todo caso, la noche de Halloween pasa sin más incidentes, y los únicos cambios notables, más allá de los rumores absurdos sobre Sirius Black, son que Sir Cadogan ha sustituido a la Dama Gorda como guardián de la sala común de Gryffindor, y que la seguridad alrededor de Harry ha aumentado mucho más de lo que a él le gustaría. Por suerte, Harry es capaz de convencer a la profesora McGonagall de que le permita seguir entrenando al quidditch, si bien bajo la supervisión de la señora Hooch.

Hablando de quidditch, resulta que Gryffindor no va a jugar el primer partido de la temporada contra Slytherin, como es costumbre, sino contra Hufflepuff, debido a la aparente lesión de Malfoy. En principio esto no debería ser un problema (al fin y al cabo hablamos de Hufflepuff), pero Wood advierte al equipo sobre su nuevo capitán buscador, Cedric Diggory, que además de ser popular con las chicas parece ser muy bueno sobre la escoba. No sabría decir la razón exacta, pero el ambiente está muy enrarecido, incluso sin saber lo que viene a continuación.

No ayuda que el profesor Lupin esté enfermo (bueno, en realidad está en su fase de transformación, y gracias a la poción matalobos puede mantenerse dócil mientras tanto) y es Snape quien le sustituye en clase. Por desgracia, lo que para Snape debería ser una oportunidad de demostrar su capacidad como profesor de Defensa contra las Artes Oscuras y obtener el puesto el año próximo, lo convierte en un intento inútil de desacreditar a Lupin ante los alumnos.

Resulta bastante penoso; los chicos le ven venir a la legua, y como consecuencia no le guardan demasiado respeto, algo que Snape intenta compensar quitando puntos, castigando e insultando, método que como es lógico no le funciona muy bien. Prácticamente nada de lo que hace en la clase está pensado para enseñar a sus alumnos, es terrible. El problema de Snape siempre ha sido que no es capaz de dejar atrás las cosas, y aquí se muestra que esa actitud puede suponer un grave perjuicio para los demás.

Tras esta desastrosa clase, llegamos al nefasto partido, que se celebra en medio de una muy fuerte tormenta. Entiendo que en la liga profesional de quidditch no se permitan aplazar los partidos si no es por una causa muy importante, pero en Hogwarts apenas habrá unos seis partidos en todo el año, no se iban a morir por aplazar el partido una semana.

Con todo, lo que realmente fastidia el partido es la aparición de los dementores (si, en plural; posiblemente todos los dementores que estaban apostados en Hogwarts se presentaron allí), provocando que Harry se desmaye de nuevo mientras intentaba conseguir la snitch; Diggory, que no se dio cuenta por la fuerte tormenta, cogió la snitch después de que Harry cayera de la escoba, y para colmo, a la Nimbus se la llevó el viento y se estrelló contra el sauce boxeador, quedando hecha pedazos.

Menuda racha lleva Harry; cree que hay un asesino psicópata que va a por él, todos los que están a su alrededor no le dejan tranquilo por su protección, los dementores le afectan más que a la mayoría, Malfoy no le deja en paz, su amigo Hagrid lo está pasando fatal, le predicen la muerte día sí día no, el único profesor que le gusta está enfermo, y ahora ha perdido su primer partido y su fiel escoba está hecha trizas.

En las reseñas de La piedra filosofal comenté a veces que Harry consideraba el quidditch como una forma de demostrar que no es sólo un nombre famoso, sino que tiene habilidad por sí mismo. Ahora incluso ha perdido eso. Sí, Harry se merece un descanso.

Bueno, ya es febrero, así que esta semana toca texto de Pottermore. Sin embargo, ahora en Pottermore se han puesto a trabajar por fin y no sólo han añadido textos sobre las diferentes escuelas de magia del mundo, sino que han restaurado el sistema de casas y varitas, y podemos recuperar las que teníamos en la vieja cuenta. Para celebrarlo, voy a traducir todos los textos esta semana, para que podáis disfrutar del texto nuevo y recordar lo que significan las características de vuestras varitas. ¡Espero que lo disfrutéis!

Observaciones y curiosidades:
  • El título inglés del capítulo, A grim defeat, establece un juego de palabras con la palabra inglesa grim, que significa triste o nefasto, con Sirius, a quien Harry confunde con el grim y que causa en parte la derrota de Gryffindor. Este juego se omite en la traducción española. 
  • Hermione asegura que Sirius no ha podido entrar por uno de los pasadizos secretos porque Filch los conoce todos y estarán vigilados; gracias al mapa del merodeador descubriremos que hay pasadizos que Filch no conoce, y Sirius ha usado uno de ellos. De hecho, cuando Hermione descubre la existencia del mapa, se le ocurre que Sirius podría estar usando alguno de estos pasadizos.
  • Tristemente, a pesar de las precauciones de Dumbledore, un dementor entrará en el castillo el año próximo, con terribles resultados. 
  • La intención de Snape al hablarles a los alumnos de los hombres lobo, aparte de saber que aún no habían ese tema dado con Lupin, es intentar hacerles descubrir que Lupin es uno; si hubiera estado más centrado en enseñar que en meterse con Lupin, a lo mejor habría funcionado. 
  • A pesar de lo que diga Snape, el kappa no se encuentra en Mongolia, sino en Japón. En la entrada del kappa de Animales fantásticos y dónde encontrarlos se comenta de dónde viene y se añade una nota de Ron diciendo que claramente Snape no se ha leído el libro. 
  • En la traducción, cuando Harry le dice a Sir Cadogan que se calle al salir de la sala común, lo ponen entre comillas, como si fuera la contraseña de entrada, pero no es ninguna contraseña. 
  • El encantamiento impervius, que hace a un objeto repeler el agua, proviene de la palabra inglesa impervious, que significa "impenetrable".
  • Sirius comentó después que se había acercado al partido para ver cómo jugaba Harry. En la película hacen que la silueta del grim se forme entre las nubes, lo que no tiene sentido sabiendo que es Sirius; aquí comentan claramente que estaba en la parte más vacía de las gradas.
  • Una vez más, lo que usó Dumbledore para alejar a los dementores fue un patronus.    

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