¿Qué es esto?

Soy un fan español de Harry Potter que quiere hacer un análisis completo de toda la saga del chico de la cicatriz, intentando destacar temas recurrentes, elementos que reaparecerán más adelante o que han aparecido después y cambios producidos en la traducción española de la saga (que no son pocos), además de curiosidades varias, para así algún día llegar a una perspectiva total de todo el universo Potter.

Cada lunes o martes habrá un post nuevo de cada capítulo de la saga analizándolo al detalle, y cuando acabe uno de los libros se hará un análisis de la película correspondiente, también habrá reseñas de la saga de Animales Fantásticos cuando vayan saliendo, así como del libro de El Legado Maldito al terminar la saga.

Asimismo, la primera semana de cada mes postearé una traducción personal de alguno de los textos que Rowling publicó en Pottermore y que ahora han quedado tristemente inaccesibles para los fans que no sepan inglés con la nueva versión. además de algunas aclaraciones sobre juegos de palabras, localizaciones, etc., y curiosidades que a lo mejor no sabíais.

Huelga decir que habrá spoilers a mansalva; si queda alguien en este planeta que no sepa las sorpresas típicos de la serie y no quiera saberlas que no se meta aquí. Queda avisado.

Cualquier comentario o sugerencia es bienvenido; ¡dejad vuestras impresiones tras leer!

miércoles, 14 de agosto de 2019

Enfermedades y discapacidades

El texto de turno trata sobre las enfermedades y lesiones exclusivas del mundo mágico, y que se tratan en hospitales como San Mungo. Veamos:

"Me planteé el tema de las enfermedades y las discapacidades muy pronto en la creación del mundo de Harry. ¿Los magos cogían resfriados? ¿Podían curar enfermedades que extrañaban a los muggles? ¿Había magos con discapacidades? ¿Cuáles eran los límites de la medicina mágica, o podía repararlo todo?

Algunas de estas preguntas fueron al corazón de la historia, porque el tema de la muerte atraviesa cada volumen de los libros de Potter. Tras decidir que la magia no podía alzar a los muertos (incluso la Piedra de la Resurrección no devuelve de verdad a la vida a los muertos), tuve entonces que decidir lo que podría matar a un mago; qué clase de enfermedades podían coger; qué heridas podían recibir, y cuáles de estas dos últimas se podían curar.

Decidí que, hablando de forma general, los magos tendrían el poder de corregir o anular la naturaleza "mundana", pero no la "mágica". Por tanto, un mago podría coger cualquier cosa que podría coger un muggle, pero podría curarse de todo; también superaría cómodamente una picadura de escorpión que podría matar a un muggle, mientras que podría morir si le muerde una tentácula venenosa. De la misma forma, los huesos rotos en accidentes no mágicos como caídas o puñetazos se puede reparar con magia, pero las consecuencias de las maldiciones o magia mal ejecutada podrían ser serias, permanentes o amenazantes para la vida. Esta es la razón de que Gilderoy Lockhart, víctima de su propio encantamiento desmemorizante fallido, tenga amnesia permanente, por qué los pobres Longbottom siguen dañados permanentemente por la tortura mágica, y por qué Ojoloco Moody tuvo que recurrir a una pata de palo y a un ojo mágico cuando los originales quedaron dañados de forma irreparable en una lucha de magos; la madre  de Luna Lovegood, Pandora, murió cuando uno de sus conjuros experimentales salió mal, y Bill Weasley está lleno de cicatrices de forma permanente tras su encuentro con Fenrir Greyback.

Por tanto se puede ver que mientras que los magos tienen una ventaja envidiable respecto a los demás en tratar con la gripe, y toda clase de heridas serias, tienen que tratar con problemas que el resto de nosotros nunca encontramos. No sólo está el mundo muggle libre de peligros tales como el lazo del diablo y los escregutos de cola explosiva, sino que el Estatuto del Secreto también nos ha mantenido libres del contacto con cualquiera que pudiese pasarnos la viruela de dragón (como el nombre implica, originalmente contraída por magos que trabajaban de cerca con vipertooth peruanos) o el spattergroit.

La aflicción de Remus Lupin fue una referencia consciente a las enfermedades de sangre como la infección VIH, con el estigma consiguiente. La poción que Snape le elabora es similar al antiretroviral que le impedirá desarrollar la versión "completa" de su enfermedad. El sentido de "estar aparte" que el manejo de una condición crónica puede imponer en quien la sufre fue una parte importante del carácter de Remus Lupin. Por su parte, Ojoloco Moody es el auror más duro de todos, y un hombre que era mucho más que sus significativas discapacidades.

lunes, 29 de julio de 2019

Diecinueve años después

En el epílogo de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, nuestros protagonistas han vivido felices. Y nosotros debemos dejarles.

Hemos llegado al final. Desde que empecé con el blog en 2015 han pasado muchas cosas. Aunque empecé este proyecto en solitario, al final he sido el único que ha podido continuar hasta aquí por diversos motivos, y a veces pensaba que tendría que dejarlo. Pero aquí estamos.

Diecinueve años después de la batalla final, todos han seguido con sus vidas y han formado sus propias familias. Harry y Ginny, que trabajan en la Oficina de Aurores y en El Profeta, se han casado y tienen tres hijos, y Ron y Hermione, que trabajan respectivamente en Sortilegios Weasley y en el Departamento de Ley Mágica, también se han casado y tienen dos hijos. Podemos saber que otros personajes como Neville y Malfoy también han hecho su vida.

No reunimos con ellos en King´s Cross, donde todo empezó y donde terminará. El segundo hijo de Harry y Ginny y la hija mayor de Ron y Hermione van a empezar a aprender en Hogwarts, y las dos familias se reúnen para despedirles, una especie de paso de relevo.

En general, todo es muy normal. Es una escena más de muchas que habrán tenido nuestros héroes en estos tiempos de paz, y que seguirán teniendo en el futuro. No se merecen otra cosa, después de todo lo que han pasado, y no hay mayor premio para un lector que los ha visto crecer que verlos tan completos y felices.

Albus es el centro de todo. Aparte de tener el nombre más raro de todos (y tiene competición entre sus hermanos y primos) tiene miedo por su futuro, por no poder hacer que su padre se sienta orgulloso de él. Harry le tranquiliza, pues sus nombres vienen de dos personas muy valerosas, y sin duda hará honor a ellos. Será difícil, pero sabemos que les honrará.

Y así dejamos a nuestros protagonistas, viendo irse a sus hijos a sus propias aventuras, seguros de que podrán superar cualquier obstáculo. No tardaremos en volver a saber de ellos, pero sus aventuras terminaron. Es momento de empezar una nueva época, y estaremos aquí para presenciarla, igual que estuvimos con la suya.

Bueno, pues aquí dejamos la saga principal, y pasamos a todo lo demás. El universo Potter se ha vuelto muy grande, y la heptalogía ahora es básicamente su núcleo. Queda mucho por hacer. Os cuento el plan para las siguientes semanas:

  • La semana que viene no habrá reseña, me la tomo de vacaciones. Creo que me lo he ganado, jeje. 
  • La semana del 12 de agosto publicaré el texto de Pottermore del mes.
  • La semana del 19 de agosto publicaré la reseña de la película de Las Reliquias de la Muerte: Parte 2.
  • La semana del 26 de agosto publicaré algo especial que no revelaré.
  • La semana del 2 de septiembre publicaré la reseña con spoilers de Los crímenes de Grindelwald, que ya iba siendo hora, y el texto de Pottermore del mes.
  • La semana del 9 de septiembre publicaré otra cosa especial y misteriosa. 
  • Y la semana del 16 empezaré con las reseñas de El legado maldito.
Aunque no hemos terminado, quiero dar las gracias a todos aquellos que habéis leído mis reseñas, ya estuvieseis desde el principio o llegarais después, y especialmente a los que habéis comentado en ellas. También a todos los que me habéis apoyado durante este tiempo y me habéis inspirado. Por supuesto, mi mayor agradecimiento va para J.K. Rowling por crear esta gran saga, y a todos los que han hecho posible que llegue hasta donde está. 

Muchas gracias a todos. ¡¡Nos vemos!!

lunes, 22 de julio de 2019

Capítulo 36: El fallo en el plan

En el último capítulo de Harry Potter y las reliquias de la muerte, todo termina.

Harry está vivo. La maldición de Voldemort no ha tenido efecto, y el único horrocruz que queda es el que hay dentro de Nagini. Si Harry juega bien sus cartas, hay una posibilidad, aunque aún está rodeado de enemigos y las posibilidades son escasas.

Por suerte, Voldemort está en su momento más arrogante. Tras un breve desmayo de lo más misterioso, trata de asegurarse de que Harry está muerto, pero comete un error al ordenar a Narcisa que lo compruebe, porque ella tiene sus propios intereses. Deseosa de llegar al castillo, Narcisa miente a Voldemort para poder llegar hasta Draco, y su señor, en su júbilo, no se molesta en usar la legeremancia para comprobar si dice la verdad.

Aunque Voldemort demostró inteligencia al no dar por hecho que Harry estaba muerto, la más mínima confirmación le lleva a abandonar cualquier inquietud. Ha vencido, todo ha terminado, y ya nadie puede plantarle cara. Aquí empieza a cometer errores.

Para empezar, deshace la protección de Nagini, aparentemente convencido de que nadie más sabe que es un horrocrux. Después, obliga a Hagrid a llevar el cuerpo de Harry, y es la única persona que estará lo bastante afectada para no darse cuenta de que Harry está respirando.

Desde luego, toda esta parte es demasiado triste. El pobre Hagrid, que tan buenos ratos habrá pasado en el Bosque Prohibido, ahora tiene que ir por él con el cuerpo de su amigo, y sólo empeora cuando llegan al castillo. Los seres queridos de Harry lamentan su muerte tanto o más que la de aquellos que han dado su vida, y los mortífagos se regocijan ante su dolor.

Aquí Voldemort comete su siguiente error: para quedar bien y romper los ánimos de sus enemigos, les cuenta que Harry quería escapar y dejarlos atrás, y que murió como un cobarde. Por supuesto, nadie que conozca a Harry en lo más mínimo se creería eso, y la atroz mentira les inspira a protestar y luchar, encabezados por Neville.

Neville ha llegado muy lejos, y aquí demuestra su temple y su gran valor al encararse al mismo Voldemort y negarse a unirse a él, animando a su gente a seguir luchando. En un intento de hacer que sirva de ejemplo y de mandar un mensaje, Voldemort invoca al Sombrero Seleccionador y lo prende fuego en la cabeza de Neville. Otro error, que se junta con el siguiente en un instante caótico.

Aunque Voldemort afirma que los defensores de Hogwarts son inferiores en número, eso es porque se han juntado de forma apresurada, pero desde entonces han pasado varias horas. Recordad que durante este libro Voldemort había estado jugando al despiste y no se estaba dejando ver para evitar una rebelión manifiesta. Ahora todos saben dónde está, y que está atacando a la escuela en la que ellos estudiaron y donde sus hijos estudian ahora. Tienen la oportunidad de luchar. A ellos hay que juntar a los grupos que por sus propias razones no habían luchado hasta ahora, y que se unen a los defensores.

Todos atacan a la vez, y Neville aprovecha la situación para extraer la espada de Gryffindor y decapitar a Nagini en las narices de Voldemort, que ve aterrado cómo cae su última salvaguarda. Los mortífagos, que son ahora los inferiores en número, se ven arrastrados al castillo, y caen uno tras otro en grandes momentos visuales. Pero ninguno mejor que el de Bellatrix y Molly.

Bellatrix está siendo la mortífaga más dura de roer, pero topa con la horma de su zapato cuando amenaza a Ginny y su madre interviene. Todos creíamos que sería Neville quien acabaría con ella para vengar a sus padres, pero cuesta quejarse de ello cuando vemos a estas dos mujeres enzarzadas en combate fatal. Al igual que su maestro, Bellatrix subestima a su oponente, y eso supone su final. No podría haber sido de otra manera.

Cuando Voldemort trata de vengar a su segunda (un sentimiento inesperado en él) Harry interviene, revelando su supervivencia, y así comienza la batalla final, más verbal que física. Voldemort no entiende cómo ha sobrevivido Harry, pero no por ello va a dejar de subestimarle. Al final del día, no es más que un joven mediocre que ha llegado a donde está por pura suerte, y cualquier cosa que haya pensado hacer contra él, el mago más hábil e inteligente del mundo, portador de la varita más poderosa, está condenado al fracaso. Un error más.

Poco a poco, Harry desmonta sus intentos de burla y desprecio, porque después de todo lo que ha ocurrido, ha llegado a entenderlo todo de un modo que ni Dumbledore ni Voldemort hicieron. La varita de saúco, con todo su poder, no era invencible, ni dejaba de estar sujeta a las leyes que rigen todas las varitas. Draco, al desarmar a Dumbledore, se convirtió en el dueño de su varita sin saberlo ni pretenderlo, y quitarle Harry la suya propia ganó al mismo tiempo la verdadera lealtad de la vara letal.

Voldemort, fijado con la muerte como forma de deshacerse de sus enemigos y de resolver inconvenientes, y aterrado de sufrirla él mismo, no entiende de verdad lo que Harry le explica; cada dos por tres le interrumpe burlón, seguro de tenerlo todo previsto, de que cualquier inconveniente será superado con facilidad, pero cuando llega el momento de la verdad, revela lo que siempre fue: un babuino blandiendo un palo, que sólo conoce un truco y lo usa siempre sin importar cuántas veces le falle. Una vez más lo usa, y una vez más le falla; sólo que esta será la última vez.

Voldemort ha muerto, y la guerra está ganada. Las pérdidas han sido numerosas, pero podemos decir que lucharon por algo mejor y que ha podido llegar a ser. Todos están aliviados, alegres y tristes, pero por encima de todo agradecidos a Harry, que ha sido su centro, aunque desde luego no lo han hecho todo solo.

Pero él aún tiene cosas que hacer. Gracias a Luna (¡es la mejor!), y acompañado de Ron y Hermione, sube al despacho del director, para hablar con el retrato de Dumbledore, lo más cercano al de verdad que se puede tener. Allí, Harry demuestra lo que ha aprendido: reconoce haber perdido la Piedra de la Resurrección y que no tiene intención de buscarla, repara su propia varita con la de Saúco y planea devolverla a la tumba de Dumbledore para que su poder muera con él, y conserva la Capa de Invisibilidad para continuar con la tradición familiar.

Esta escena demuestra que, después de todo lo que ha pasado, Harry se ha convertido en un hombre sabio, que será capaz de tener una buena vida en el futuro. Pero ya hablaremos de eso. Ahora dejémosle descansar, que se lo ha ganado. Siete años de su vida, cinco de este blog, y tantas experiencias compartidas que llegan a su fin en este momento. Gracias por leerme hasta ahora.

Por supuesto, no hemos terminado. Nos queda el epílogo, y después todo lo demás. La semana que viene os contaré qué pasará con el blog a partir de ahora. ¡No creáis que esto se ha acabado!

Observaciones y curiosidades:
  • Como seguramente sabréis, en el original Molly llamó a Bellatrix "bitch", que viene a ser una forma menos fuerte de llamar a alguien "puta", aunque aún se considera una palabra fuerte en inglés, lo que llamó la atención en una novela juvenil. En la traducción el insulto es "mala bruja"; aunque se puede argumentar que "bruja" es una traducción válida en según qué casos, en el universo de Harry Potter a las mujeres que usan la magia se las llama brujas de forma positiva, con lo que la traducción fue todo un patinazo. 
  • Durante la celebración, al decir que Grawp está mirando por una ventana, se dice que la gente le echa comida a la boca mientras él se ríe. En la traducción confunden esto último y dicen que la gente come entre risas. 

lunes, 15 de julio de 2019

Capítulo 35: King´s Cross

En el capítulo 35 de Harry Potter y las reliquias de la muerte, Harry se despierta en un extraño limbo entre la vida y la muerte, y allí se encuentra con alguien de lo más inesperado.

La exposición de Dumbledore ha sido un clásico de la saga desde el principio. Al final del todo, el director hablaba con Harry y respondía a algunas preguntas que habían quedado en el aire, y dejaba algunos cabos para más adelante. Su muerte no iba a cambiar eso; al fin y al cabo, han pasado cosas muy raras que merecen una explicación.

Volvamos atrás: Harry se ha sacrificado para destruir el horrocrux que había en su interior y no se ha defendido del ataque. Sin embargo, no ha muerto, sino que se encuentra en un espacio misterioso, fuera de la vida y de la muerte. Una estación, un lugar de tránsito.

Allí, Harry se encuentra con dos seres: una criatura repulsiva, que representa la parte de Voldemort que ha sido expurgada, o el destino final de Voldemort cuando llegue el fin de sus días. Tal vez ambas. Nunca se explica realmente, pero algo está claro: hacer todo lo posible para evitar la muerte y enfrentarse a ella con valor dan lugar a destinos muy diferentes.

El otro ser es un pletórico Dumbledore, orgulloso de Harry por su valentía. ¿Pero es realmente Dumbledore? Bien podría ser una recreación creada por el pensamiento de Harry, igual que la túnica que hace aparecer. Leyendo entre líneas, sigo sin estar seguro de que haya alguna parte en la conversación que no pudiera deducir Harry por su cuenta, o información que él no tuviera ya.

En cualquier caso, este Dumbledore ofrece una explicación a el por qué Harry no está muerto: al restaurar su cuerpo con la sangre de Harry, Voldemort se añadió a sí mismo a la protección creada por Lily, impidiéndole matarle a sangre fría. Sin embargo, el fragmento de alma de Voldemort no estaba incluido en esa protección, y ya no está con Harry.

Menos satisfactoria es la explicación de porqué la varita de Harry actuó por su cuenta contra Voldemort. Que por algún motivo la varita de Harry absorbiera parte del poder de Voldemort, pero que sólo pudiera usarlo contra él me parece bastante rebuscado. En fin.

Por supuesto, Harry también desea respuestas de otro tipo, y si algo me hace convencerme de que estamos ante el verdadero Dumbledore es esto. El anciano sabio desnuda su alma ante Harry y se revela como un hombre arrepentido y temeroso de sí mismo, de lo que podría hacer con un poco de poder. Da la impresión de que ha llegado a ver sus grandes capacidades mágicas y mentales no como un don sino como una maldición, una rémora que puede hundirte en la maldad al menor descuido.

Dumbledore no tiene más que cumplidos para Harry, que se ha enfrentado a cosas mucho peores que él y ha salido de ellas más sabio y fuerte, sin dignarse siquiera a concebir caer en el mal. Dumbledore, a quien tantos consideraban como el paragón de la bondad y la habilidad, creía desde hace mucho que muchas otras personas, y especialmente Harry, eran mejores que él, aunque no lo dejara ver en vida.

Ante esta confesión, Harry, que ya le había perdonado por su secretismo, no puede estar enfadado y se dedica a apoyar a su mentor, a asegurarle que fue una gran persona y que dejó atrás sus errores, errores que por otra parte sólo dejan claro que es humano e imperfecto, igual que el resto de las personas.

Resueltas las dudas y contento de haber podido hablar con Dumbledore de igual a igual, Harry debe decidir: marcharse y dejarlo todo atrás, lo bueno y lo malo, o volver a la lucha, y enfrentarse a la pérdida con la esperanza de que todo pueda salir bien en el futuro. Por supuesto, sabemos que Harry luchará, y tiene de su parte una gran ventaja: el conocimiento.

Acabemos con esto.

Observaciones y curiosidades:
  • En el original no está claro quién dice que Grindelwald intentó asegurarle a Voldemort que nunca tuvo la Varita de Sáuco. Por el contexto, me inclino por Harry, que obtuvo esa información al ver lo que veía Voldemort, pero en la traducción es claramente Dumbledore quien lo dice. 

jueves, 4 de julio de 2019

Prendas de ropa

El texto de Pottermore de este mes trata sobre el poco acierto de los magos a la hora de vestirse como muggles. Veamos por qué pasa esto:

"Los magos en general que están en la comunidad muggle pueden revelarse unos a otros llevando los colores morado y verde, a menudo combinados. Sin embargo, esto no es más que un código no escrito, y no hay obligación de regirse por él. Muchos miembros de la comunidad mágica prefieren llevar sus colores favoritos cuando se encuentran en el mundo muggle, o adoptan el negro como color práctico, especialmente si viajan por la noche.

El Estatuto Internacional del Secreto estableció unas marcas claras sobre la vestimenta de los magos y brujas cuando están en público.

- Cuando se mezclen con los muggles, los magos y las brujas adoptarán un estándar de vestimenta completamente muggle, que se conformará todo lo posible a la moda del momento. La ropa debe ser apropiada para el clima, la región geográfica y la ocasión. No se puede llevar nada ajustado ni que altere la apariencia delante de los muggles.

A pesar de estas claras instrucciones, las faltas de vestimenta han sido una de las infracciones más comunes del Estatuto Internacional del Secreto desde su comienzo. Las generaciones más jóvenes siempre han tendido a estar mejor informadas sobre cultura muggle en general; de niños, se mezclan libremente con sus contrapartes muggles; después, cuando entran en carreras mágicas, se vuelve más difícil mantenerse en contracto con la vestimenta muggle normal. Los magos y brujas mayores están irremediablemente fuera de onda con lo rápido que cambian las modas en el mundo muggle; cuando eran jóvenes compraron unos pantalones psicodélicos y se indignan de acabar frente al Wizengamot cinco años después por provocar ofensas generalizadas en un funeral muggle.

El Ministerio de Magia no siempre es tan estricto. Se anunció amnistía durante el día en el que se supo públicamente de la desaparición de Lord Voldemort tras la supervivencia de Harry Potter a la maldición asesina. Fue tal la emoción que las brujas y los magos salieron a las calles con sus ropas tradicionales, que o no habían recordado o que se habían puesto a propósito como marca de celebración.*1*

Algunos miembros de la comunidad mágica se toman la molestia de romper la cláusula de vestimenta del Estatuto del Secreto. Un movimiento marginal que se hace llamar Aire Fresco Refresca Totalmente*2**3* insiste en que los pantalones muggles "cortan el flujo mágico en su fuente" e insisten en llevar túnicas en público, a pesar de repetidas advertencias y multas.*4* Más inusualmente, los magos adoptan de forma deliberada ridículas confecciones muggles, como un miriñaque con un sombrero mexicano y botas de fútbol.*5*

En general, la ropa de los magos ha permanecido fuera de las modas, aunque se han hecho pequeñas alteraciones a cosas como las túnicas de gala. La ropa mágica estándar se compone de túnicas simples, con o sin el tradicional gorro puntiagudo, y siempre han de llevarse puestas en ocasiones formales como bautizos, bodas y funerales. Los vestidos de las mujeres tienden a ser más largos. Se podría decir que la ropa de los magos está congelada en el tiempo desde tal vez el siglo XVII, cuando empezaron a ocultarse. Su adherencia nostálgica a esta anticuada forma de vestir puede verse como un medio de aferrarse a los viejos tiempos y formas; un asunto de orgullo cultural.

En el día a día, sin embargo, incluso aquellos que detestan la ropa muggle llevan alguna versión de esta, que es indudablemente práctica comparada con las túnicas. Los antimuggles a menudo intentan demostrar su superioridad adoptando en público un estilo deliberadamente extravagante, anticuado o de dandi.

*1* Estos fueron los eventos que se ven en el primer capítulo de La Piedra filosofal, que Vernon presenció.

*2* En inglés es Fresh Air Refreshes Totally (FART), que significa "pedo" en inglés.

*3* Nota de la autora: El presidente es Archie Aymslowe, (el mago que aparece con un camisón de mujer en los Mundiales de Quidditch en El cáliz de fuego).

*4* Nota de la autora: Hasta la fecha, parece que los muggles los han tomado como miembros de un culto.

*5* Nota de la autora: Generalmente, los muggles los consideran estudiantes que están participando en un reto.

La semana que viene no habrá reseña por causas técnicas. ¡Nos vemos la siguiente!

lunes, 1 de julio de 2019

Capítulo 34: Otra vez el bosque

En el capítulo 34 de Harry Potter y las reliquias de la muerte, Harry se pone en marcha hacia su final.

¿Qué hacer cuando sabes que vas a morir? Esta es la pregunta que se hace Harry al volver al mundo real. Desde un principio su destino fue morir para asegurarse de la caída de su enemigo, y ha llegado el momento de cumplir con lo que debe.

Hay dudas, pero no negación: Harry entiende que es lo que tiene que hacer y que debe hacerlo, y quiere. Pero, como es lógico, de quererlo a hacerlo hay un gran trecho. Todo el camino desde el despacho de Dumbledore hasta el territorio de Voldemort supone una larga media hora, en la que Harry se acerca a su destino paso a paso. Todo lo importante comienza con el primer paso.

Al principio es sencillo; el camino por los pasillos vacíos no supone un obstáculo. Pero al llegar al vestíbulo, tiene que enfrentarse a la realidad de la situación: todos han perdido a alguien, y no van a consentir que él se pierda también. Harry toma la opción del cobarde y se oculta bajo su capa de invisibilidad. Despedirse podría ser un impedimento para hacer lo que tiene que hacer, y no podría soportarlo.

En los terrenos hay más obstáculos: Neville está ayudando a recoger más cuerpos de los caídos. Neville, el chico que podría haber sido el elegido, y que a pesar de todo superó sus propios obstáculos para convertirse en alguien admirado, y un gran líder a quien Harry respeta. Dice mucho que sea con él con quien se quite la capa, y le confía la misión de matar a Nagini. Neville sabe que pasa algo, pero entiende que su amigo no quiera contárselo. Confía en él, y seguirá luchando junto a todos los demás.

Más difícil resulta encontrarse con Ginny: está consolando a una pobrecilla que quiere volver a casa, y sus palabras suenan vacías. Quizá se pregunta si no debió quedarse en lugar seguro, y ahora que su hermano ha muerto tiene miedo por el resto, y por Harry. Aquí nuestro protagonista no se revela; hay quien diría que podría haber aprovechado para despedirse, un último beso o tal vez algo más, pero no pudo ser. El dolor de dejarla sin más es preferible al dolor de arrancarse de sus brazos.

Al llegar al bosque, los dementores sumen a Harry en un profundo pesar. ¿Servirá de algo su sacrificio? ¿Por qué tenía que ser él? ¿Por qué tuvieron que morir todos los demás si él podía haber muerto primero y ellos seguir vivos? ¿Es este el final de todo?

El final. Es ahora, cuando todo termina, que Harry entiende lo que Dumbledore quería para él: que, cuando te vas a enfrentar a la muerte, es más fácil con tus seres queridos. Que, si hay algún momento en el que los muertos deben volver, es para acompañar a aquellos que quieren a reunirse con ellos. Una vez entendido esto, Harry puede usar al fin la Piedra de la Resurrección, y reunirse con sus padres, Sirius y Lupin una vez más.

No son fantasmas ni ecos, son las almas de los que ya han partido, que han vuelto para estar con Harry, y ayudarle en este trance fatal. Quizá sepan lo que va a ocurrir, pero eso no es importante. Lo importante es su compañía, con la cual Harry se siente más seguro y puede superar a los dementores y llegar hasta el claro en el que Voldemort ha montado su base.

Una vez allí, los seres queridos de Harry desaparecen, pero ya han hecho su parte; ahora Harry debe demostrar entereza, y despojarse de su capa invisible para enfrentarse a la muerte, tal como hizo su antepasado hace tantos años. Un último obstáculo en la forma de Hagrid, afortunadamente vivo, no merma la decisión de Harry.

Curioso de ver a su némesis, Voldemort vacila un momento, quizá temeroso de que Harry tenga algún plan. Pero eso pronto termina, y Harry se prepara para enfrentarse al que es su primer recuerdo y parece que será el último: un destello de luz verde, seguido de oscuridad.

Pero esta historia aún no ha terminado.

Esta semana subiré el texto de Pottermore de Julio. ¡Nos vemos!

martes, 25 de junio de 2019

Capítulo 33: La historia del príncipe

En el capítulo 33 de Harry Potter y las reliquias de la muerte, Harry se refugia del horror de la vida real mediante los recuerdos de Snape, pero lo que encuentra es mucho peor.

La muerte acecha. Mientras Harry se queda junto al cadáver de Snaep, intentando reconciliar sus sentimientos por él con lo que acaba de presenciar y los últimos momentos del profesor, Voldemort anuncia un alto al fuego, supuestamente para permitir que los defensores descansen y lloren a sus muertos, pero en realidad es una advertencia a Harry para que dé la cara. Otro error, pues en ese tiempo podrán llegar refuerzos.

El trío, sin saber cómo continuar, vuelve al castillo, y se tiene que enfrentar a la realidad de que la batalla ha dejado numerosos heridos y muertos. La muerte de Fred aún pesa como una losa, pero las de Lupin y Tonks son, si cabe, peores. Después de todo lo que habían pasado para poder estar juntos, de haber tenido un hijo y aspirar a una vida mejor, ahora les ha sido arrancada por una guerra cruel y sin sentido.

Harry no puede soportarlo. Por más que le hayan dicho lo contrario, siente que esta guerra se está luchando por él, y no se ve capaz de enfrentarse a las miradas de los heridos, de los que han perdido a seres queridos; aún peor sería oír de ellos que no es culpa suya, que sabían dónde se metían y luchaban por algo digno. Harry tiene que huir, y los recuerdos de Snape son un lugar tan bueno como cualquier otro.

Para su sorpresa (y la del lector primerizo), Harry aterriza en la infancia de Snape, que compartía nada menos que con su madre Lily, y con la hermana de esta Petunia. Lily y Severus iniciaron una amistad basada en la realización de que ambos sabían usar la magia, aunque ya entonces se notaba que Severus estaba prendado de Lily. Sus intentos de impresionarla con lo que sabe de magia, y el hecho de que deje a un lado sus prejuicios por ella, así lo demuestran. Era un amor que podría haber florecido en algo hermoso.

Hago un inciso para hablar de Petunia; se puede ver la envidia que la invadía al ver a Lily realizar hazañas tan extraordinarias, y más aún cuando el chico al que ella consideraba inferior podía realizarlas también, y ella no. Un intento desesperado de poder estudiar en Hogwarts llevó a la separación definitiva de las dos hermanas, con Petunia esforzándose por considerar a su hermana un bicho raro, para así no tener que sentirse inferior e impotente. Una historia real como la vida misma, en el que tantas personas han tratado a sus semejantes como animales porque en realidad se sentían inferiores a ellos.

Es curioso que tanto Severus como James despliegan conductas similares, dada la hostilidad de Petunia hacia ambos: James fue burlón y cruel con Severus desde un principio porque se dio cuenta de que era amigo de Lily, la chica que le había gustado desde el principio; que Severus acabara en Slytherin y demostrara ser afín a las artes oscuras sólo le supuso una excusa válida para atormentarle sin descuidar su imagen.

En cuanto a Severus, sus prejuicios hacia los muggles y los hijos de muggles podrían haber desaparecido con la influencia continua de Lily, pero en su lugar tuvo la influencia de compañeros de Slytherin con mentalidades similares (hola, Lucius) que le hicieron arraigar esas concepciones para encajar en el grupo, y nunca se libró de ellas del todo. Por su parte, darse cuenta de que el odiado James estaba por Lily le hizo ir a por él y su grupo con tanto ahínco como ellos iban a por él.

Lily se quedó en medio de dos jóvenes locos por ella pero que eran incapaces de dejar a un lado su orgullo y sus prejuicios para caerle bien, y en su lugar trataban mal al otro para que quedara por debajo. Ella no tenía problemas en dejar claro lo que le parecía mal, especialmente a Severus, que era su amigo y a quien tenía en alta estima, pero sus acciones y su negativa a cambiar de verdad le llevaron a perder a la persona que más quería, mientras que James entendió la situación y se esforzó por mejorar.

Decir que Snape también entendió qué había hecho mal, y que se esforzó por cambiar después, sería erróneo; Snape nunca dejó atrás sus prejuicios y su amor por Lily quedó contaminado por el rechazo y el odio hacia James, un odio que cada vez tenía menos sentido; sin nada más, Snape se convirtió en un mortífago y sirvió a Voldemort hasta que su camino se cruzó con el de Lily de la peor forma posible.

Desesperado, Snape tomó la decisión de hacer todo lo que fuera necesario por garantizar la vida de Lily, ya fuera rogar a Voldemort por ella o traicionarle y aliarse con Dumbledore. En cierto modo, que se quedara con el segundo tras la muerte de ella fue más por conveniencia que otra cosa; quizás es posible que Voldemort perdiera su lealtad al matar a Lily después de prometer que no lo haría. Ya no veía el final, pero Dumbledore, consciente de lo que Harry tendría que hacer en el futuro, manipula a Snape para que le proteja.

Sí, he dicho manipula; aprovechando los fuertes sentimientos de Snape por Lily, Dumbledore apela a sus sentimientos para que acceda a proteger a Harry, a pesar de ser también el hijo de James y llegar a ser idéntico a él en apariencia. Snape acepta, y comienza así a virar entre el odio por James y el amor por Lily representados ambos en Harry, llevando a una relación de lo más rara.

Rowling aprovecha los recuerdos siguientes para rellenar huecos en la historia, de una forma más o menos afortunada. En el proceso, Snape acaba desarrollando una gran lealtad hacia Dumbledore, lo que hace más devastador el hecho de que el director le pida que lo mate. Al final, resultó que el asesinato de Dumbledore no fue un acto cobarde y traicionero, sino el cumplimiento leal de una orden de un hombre que lo ha perdido todo, y que al cometer el asesinato está acabando con la única persona que le tenía en buena consideración.

¿Y todo por qué? Para que Harry pueda cumplir su función, destruir los horrocruxes de Voldemort y sacrificar su vida para acabar con el último, que se encuentra en su interior. La concepción de dejar que un niño crezca y se desarrolle sólo para que acabe con su vida en el momento preciso es horrible y devastador, aunque está claro que hay algo más en el plan de Dumbledore.

Snape podría haber abandonado a Harry y haberse quedado en el círculo de Voldemort, pero al final hizo lo que tenía que hacer, demostrando una gran lealtad. No me cae bien Snape, y los eventos de este capítulo no me llevan a desdecirme, pero al menos puedo concederle eso.

La cuestión ahora es ¿hará Harry lo que se supone que tiene que hacer?

Observaciones y curiosidades:
  • Esto no es muy importante, pero me ha parecido curioso: cuando Lily hace que la flor abra y cierre sus pétalos, en el original Petunia la tiene en la mano, mientras que en la traducción Lily la tiene en la suya. Esto hace el efecto de que Petunia se asusta de la flor cuando no la está tocando, y que Lily la aplasta, cuando en el original es Petunia quien lo hace. 
  • Justo después la traducción dice que la flor se mantiene flotando encima del suelo, como si Lily la estuviera manipulando; sin embargo, en el original lo que dice es que Petunia mantiene la mirada en la flor, que está tirada en el suelo. 
  • En el original, Snape no pregunta al descubrir a Petunia espiando: "¿Quién nos espía?", sino "¿Quién está espiando ahora?", en referencia a lo ocurrido antes.
  • Por supuesto, Dumbledore se puso el anillo porque se dio cuenta de que era la Piedra de la Resurrección, y en su impulso de usarla se olvidó de las precauciones que había tomado. 
  • El clásico "always" que tanto ha conmovido y conmueve a los fans de Snape no está en la traducción como "siempre", su versión española. En su lugar, Snape dice "sí, después de tanto tiempo". Yo creo que no hay tanta diferencia, pero apuesto a que alguno de los que me leen no estará de acuerdo.