¿Qué es esto?

Soy un fan español de Harry Potter que quiere hacer un análisis completo de toda la saga del chico de la cicatriz, intentando destacar temas recurrentes, elementos que reaparecerán más adelante o que han aparecido después y cambios producidos en la traducción española de la saga (que no son pocos), además de curiosidades varias, para así algún día llegar a una perspectiva total de todo el universo Potter.

Cada lunes o martes habrá un post nuevo de cada capítulo de la saga analizándolo al detalle, y cuando acabe uno de los libros se hará un análisis de la película correspondiente, también habrá reseñas de la saga de Animales Fantásticos cuando vayan saliendo, así como del libro de El Legado Maldito al terminar la saga.

Asimismo, la primera semana de cada mes postearé una traducción personal de alguno de los textos que Rowling publicó en Pottermore y que ahora han quedado tristemente inaccesibles para los fans que no sepan inglés con la nueva versión. además de algunas aclaraciones sobre juegos de palabras, localizaciones, etc., y curiosidades que a lo mejor no sabíais.

Huelga decir que habrá spoilers a mansalva; si queda alguien en este planeta que no sepa las sorpresas típicos de la serie y no quiera saberlas que no se meta aquí. Queda avisado.

Cualquier comentario o sugerencia es bienvenido; ¡dejad vuestras impresiones tras leer!

martes, 2 de febrero de 2016

Maderas de las varitas

El primero de los textos sobre las varitas de esta semana trata sobre los tipos de madera que se usa Ollivander para hacerlas, los efectos que aporta cada uno y con qué tipo de magos va mejor. Las entradas están ordenadas por orden alfabético según su nombre inglés para que podáis buscar la madera de vuestra varita, aunque en la entrada está traducido. Vamos allá:

"Las siguientes descripciones de los poderes y propiedades de las diversas maderas para varita están tomadas de notas redactadas, tras una larga carrera, por el señor Garrick Ollivander, ampliamente considerado como el mejor creador de varitas del mundo. Como se verá, el señor Ollivander cree que la madera de varita tiene poderes casi humanos de percepción y preferencias.

El señor Ollivander inicia sus notas sobre maderas de varita de esta forma:

"Cada varita es única y su carácter dependerá del árbol particular y de la criatura mágica de la que deriven sus materiales. Aún más, cada varita, desde el momento en el que encuentre a su dueño ideal, comenzará a aprender de su dueño humano al mismo tiempo que le enseña. Por lo tanto, los textos siguientes deben tomarse como anotaciones generales sobre los tipos de madera con los que más me gusta trabajar, y no deberían tomarse como una descripción de ninguna varita individual.

Sólo una minoría de árboles pueden producir madera de calidad para varitas (al igual que sólo una minoría de humanos pueden producir magia). Hacen falta años de experiencia para poder decir cuáles tienen el don, aunque el trabajo se facilita si hay bowtruckles anidados en las hojas, ya que nunca habitan en árboles mundanos. Las siguientes notas sobre las diversas maderas de varita debería considerarse básicamente como un punto de partida, porque este es el estudio de toda una vida, y aún sigo aprendiendo con cada varita que hago y emparejo.

Acacia

La madera de acacia es muy inusual, y según he descubierto crea varitas complicadas y que a menudo se niegan a producir magia para alguien que no sea su dueño, y también se guardan sus mejores efectos para todos excepto los más dotados. Esta sensibilidad las hace difíciles de emparejar, y sólo guardo un stock pequeño para las brujas y magos con la sutileza suficiente, porque la acacia no está indicada para lo que comúnmente se denomina magia "de ruidos y olores". Cuando está bien emparejada, una varita de acacia se iguala a cualquiera en poder, aunque se la suele tener en poca estima por la peculiaridad de su temperamento.

Alder (aliso)

El aliso es una madera inflexible, pero yo he descubierto que su dueño ideal no es uno cabezota u obstinado, sino uno servicial, considerado y muy agradable. Mientras que la mayoría de maderas de varita buscan similitud en los caracteres de aquellos a los que servirán mejor, el aliso es inusual en que parece desear una naturaleza que sea, si no exactamente opuesta a la suya, sin duda de un tipo marcadamente distinto. Cuando una varita de aliso está bien colocada, se convierte en un magnífico y leal compañero. De entre todos los tipos de varitas, el aliso está mejor dotado para los conjuros no verbales, de ahí su reputación de ser indicada sólo para las brujas y magos más avanzados.

Apple (manzano)

Las varitas de manzano no son muy numerosas. Son poderosas y se adaptan mejor a un dueño de altas miras e ideales, ya que su madera se mezcla muy mal con la magia oscura. Se dice que el poseedor de una varita de manzano será muy querido y tendrá una larga vida, y a menudo he notado que los clientes de gran encanto personal encuentran su pareja perfecta en una varita de manzano. Entre sus dueños se encuentra la inusual habilidad de conversar con otros seres mágicos en sus lenguas nativas; entre estos se encuentra el celebrado autor de Gente del agua: una exhaustiva guía de su lenguaje y sus costumbres, Dylan Marwood.

Ash (fresno)

Las varitas de fresno se aferran a su único y verdadero dueño, y no deberían cederse o regalarse a otra persona, porque perderá poder y habilidad, tendencia que se hace más extrema si su núcleo es un pelo de unicornio. Las viejas supersticiones sobre varitas raramente soportan un examen cercano, pero encuentro que la vieja cantinela sobre varitas de serbal, castaño, fresno y avellano ("el serbal chismorrea, el castaño se duerme, el fresno es cabezota y el avellano se queja") contiene un pequeño ápice de verdad. Las brujas y magos que se adaptan mejor a las varitas de fresno son aquellos que, según mi experiencia, no se dejan llevar fácilmente por sus creencias o propósitos. Sin embargo, la bruja o el mago que sea impulsivo y arrogante e insista en probar varitas de esta prestigiosa madera se verá decepcionado por sus efectos. Su dueño ideal puede que sea cabezota, y sin duda será valiente, pero nunca grosero o arrogante.

Aspen (álamo temblón)

La madera de álamo temblón de calidad es blanca y de grano fino, y es altamente apreciada por todos los fabricantes de varitas debido a su estiloso parecido al marfil y su normalmente asombroso funcionamiento. El dueño adecuado de la varita de álamo temblón es a menudo un duelista habilidoso, o está destinado a serlo, porque la varita de álamo temblón es una de las que están particularmente dotadas para la magia marcial. Un infame y reservado club de duelo del siglo XVIII, que se hacía llamar Las Lanzas Plateadas, era reputado por admitir sólo a aquellos que tuvieran varitas de álamo temblón. Según mi experiencia, los dueños de varitas de álamo temblón generalmente son fuertes de mente y determinación, y se ven más atraídos por la aventura y los nuevos órdenes; es una varita para revolucionarios.

Beech (haya)

La verdadera pareja para una varita de haya será, si es joven, sabia para su edad, y si es adulta, rica en comprensión y experiencia. Las varitas de haya actúan con debilidad para aquellos de mente cerrada e intolerantes. Estos magos y brujas, que habrán obtenido una varita de haya sin haberse emparejado correctamente (pero que encuentran esta madera de varita muy deseable por su tonalidad y su elevado precio), a menudo se han presentado en las casas de veteranos creadores de varitas como yo, exigiendo saber la razón de la falta de poder de su preciosa varita. Cuando está bien emparejada, la varita de haya es capaz de una sutileza y un arte que raramente se ven en cualquier otra madera, de ahí su lustrosa reputación.

Blackthorn (endrino)

El endrino, que es una madera de varita muy inusual, tiene la reputación, a mi ver bien merecida, de ser la que mejor le va a un guerrero. Esto no significa que su dueño practique las artes oscuras (aunque es innegable que aquellos que lo hagan disfrutarán del prodigioso poder de la varita de endrino); uno puede encontrar varitas de endrino tanto entre los aurores como entre los reclusos de Azkaban. Una curiosa característica del arbusto de endrino, que posee peligrosas espinas, es que produce sus frutos más dulces tras las heladas más duras, y las varitas hechas de esta madera parecen necesitar haber superado peligros o durezas con su dueño para formar lazos estrechos. Con esta condición, la varita de endrino será sirviente tan leal y fiel como uno pudiera desear.

Black walnut (nogal negro)    

Menos común que la varita de nogal común, la de nogal negro busca un maestro con buenos instintos y una fuerte perspectiva. El nogal negro es una madera muy bonita, pero no es la más fácil de dominar. Tiene una rareza pronunciada, pues está tonificada hacia el conflicto de forma natural, y pierde poder de forma dramática si su poseedor lleva en su interior algún tipo de autoengaño. Si la bruja o el mago es incapaz o no está dispuesto a ser sincero consigo mismo o con los demás, la varita a menudo no actuará de forma adecuada, y ha de ser emparejada con un nuevo dueño para recuperar su antigua capacidad. Emparejada con un dueño sincero y consciente de sí mismo, sin embargo, se convierte en una de las varitas más leales e impresionantes de todas, con un aire particular en toda clase de conjuros.

Cedar (cedro)

Cada vez que me encuentro con un usuario de varita de cedro, encuentro fuerza de carácter y una inusual lealtad. Mi padre, Gervaise Ollivander, siempre solía decir: "nunca se puede engañar a un portador de cedro", y estoy de acuerdo: la varita de cedro encuentra su hogar ideal allá donde hay perspicacia y percepción. Iré más lejos que mi padre, sin embargo, y diré que nunca me he encontrado con un dueño de varita de cedro al que me atrevería a traicionar, especialmente si sus seres queridos han sufrido como consecuencia. La bruja o el mago que esté bien emparejado con el cedro tiene el potencial para ser un enemigo aterrador, lo que a menudo pilla de sorpresa a aquellos que les desafían sin pensárselo bien.

Cherry (cerezo)

Esta muy rara madera de varita crea unas de extraño poder, un poder muy altamente apreciado por los estudiantes de magia de la escuela de Mahoutokoro, en Japón, donde aquellos que poseen varitas de cerezo tienen un prestigio especial. El comprador occidental de varitas debería quitarse de la cabeza la idea de que el rosa de las flores del cerezo dé lugar a una varita frívola o meramente ornamental, pues la madera del cerezo a menudo crea varitas con un poder realmente letal, sea cual sea su núcleo, pero si se empareja con nervios de corazón de dragón, la varita nunca debería hacer equipo con un mago que no posea un autocontrol excepcional y gran fortaleza mental.

Chestnut (castaño)

Esta es una madera muy curiosa y con múltiples facetas, pues su carácter varía en gran medida dependiendo de su núcleo y se adapta en gran medida a la personalidad de quien la posea. La varita de castaño se ve atraída en gran medida hacia brujas y magos que son habilidosos domadores de bestias mágicas, aquellos con grandes dones en herbología, y aquellos que son voladores natos. Sin embargo, cuando se empareja con nervios de corazón de dragón puede encontrar su mejor pareja en aquellos a los que les guste el lujo y lo material, y con menos escrúpulos de los que deberían en cómo consiguen las cosas. Por el contrario, tres dirigentes sucesivos del Wizengamot han tenido varitas de castaño y pelo de unicornio, pues esta combinación muestra una predilección por aquellos que se preocupan por la justicia.

Cypress (ciprés)

Las varitas de ciprés están asociadas con la nobleza. El gran creador medieval de varitas Geraint Ollivander escribió que siempre se sentía honrado de encontrarle pareja a una varita de ciprés, porque sabía que estaba conociendo a una bruja o mago que tendría una muerte heroica. Afortunadamente, en estos tiempos de menor derramamiento de sangre, raramente se llama a los poseedores de varitas de ciprés para que den su vida, aunque sin duda muchos de ellos lo harían si fuera necesario. Las varitas de ciprés encuentran a sus almas gemelas entre los valientes, los intrépidos y aquellos dispuestos a sacrificarse por otros; aquellos que no temen confrontar las sombras en su propio corazón y el de los otros.

Dogwood (cornejo)

El cornejo es una de mis favoritas personales, y he descubierto que emparejar una varita de cornejo con su dueño ideal es siempre entretenido. Las varitas de cornejo son particulares y traviesas; tienen naturalezas juguetonas e insisten en compañeros que les ofrezcan una perspectiva de emociones y diversión. Sería muy erróneo, sin embargo, deducir de esto que las varitas de cornejo no sean capaces de usar magia seria cuando se lo piden; se sabe que han realizado conjuros sobrecogedores en circunstancias difíciles, y cuando se emparejan con una bruja o mago que sea inteligente e ingenioso pueden producir encantamientos sorprendentes. Una flaqueza interesante de muchas varitas de cornejo es que se niegan a realizar conjuros no verbales y que a menudo son bastante ruidosas.

Ebony (ébano)

Esta madera de color negro fuerte tiene un aspecto y reputación impresionantes, y sus varitas están altamente dotadas para toda clase de magia combativa y para transfiguraciones. El ébano es más feliz en la mano de aquellos con el valor para ser ellos mismos. Frecuentemente inconformistas, altamente individuales y cómodos con el estatus de extraños, los dueños de varitas de ébano se pueden encontrar tanto entre los rangos de la Orden del Fénix como entre los mortífagos. Por mi experiencia la pareja perfecta de una varita de ébano es alguien que se aferrará rápidamente a sus creencias, sin importar la presión externa, y que no se verá distraído en lo más mínimo de su propósito.

Elder (sáuco)

La madera de varita más rara de todas, y reputada como extremadamente desafortunada, la varita de sáuco es la más compleja de dominar de todas. Contiene una magia poderosa, pero se resiente con que su dueño no sea el superior de su entorno; hace falta un mago muy notable para mantener su posesión por cualquier cantidad de tiempo. La antigua superstición que dice "varita de saúco, mala sombra y poco truco" tiene su base en este temor a la varita, pero en realidad esta superstición carece de base, y aquellos fabricantes de varitas tan estúpidos como para negarse a trabajar con el saúco lo hacen más porque dudan que puedan vender sus productos que el temor a trabajar con esta madera. La verdad es que sólo una persona muy inusual encontrará a su pareja perfecta en el saúco, y en la rara ocasión en que sucede tal emparejamiento, lo tomo como seguridad de que la bruja o el mago en cuestión está marcado con un destino especial. Un hecho adicional que he desenterrado durante mis largos años de estudio es que los dueños de varitas de sáuco casi siempre poseen una fuerte afinidad hacia los dueños de varitas de serbal.

Elm (Olmo)

La creencia infundada de que sólo los magos de sangre pura pueden producir magia con varitas de olmo se inició sin duda por algún dueño de varita de olmo que buscaba probar sus credenciales sanguíneas, pues he conocido parejas perfectas entre varitas de olmo e hijos de muggles. La verdad es que las varitas de olmo prefieren dueños con presencia, destreza mágica y una cierta dignidad nativa. De entre todas las maderas de varitas, el olmo, en mi experiencia, es la que produce menos accidentes, menos errores estúpidos, y los conjuros y encantamientos más elegantes; son varitas sofisticadas, capaces de una magia altamente avanzada en las manos adecuadas (lo que, una vez más, las hace altamente deseables para aquellos que defienden la filosofía de la sangre pura).

English Oak (roble inglés)

Una varita para los buenos tiempos y los malos, esta es una amiga tan leal como el mago que la merece. Las varitas de roble inglés exigen compañeros con fuerza, coraje y fidelidad. Es menos conocida la propensión de los dueños de varitas de roble inglés a tener una fuerte intuición, y a menudo una afinidad con la magia del mundo natural, con las criaturas y plantas que son necesarias para los magos tanto en la magia como en el placer. Se dice que el roble inglés es el rey del bosque desde el solsticio de invierno hasta el de verano, y su madera sólo debe recolectarse durante este tiempo (el acebo se convierte en el rey cuando los días comienzan a acortarse, y por tanto la madera de acebo sólo debe recolectarse a finales de año. Se cree que esta división es el origen de la vieja superstición "cuando la de él es de roble y la de ella de acebo, juntarles en matrimonio sería de memo", superstición que he encontrado falta de base). Se dice que la varita de Merlín era de roble inglés (aunque nunca se ha encontrado su tumba, así que no se puede demostrar).

Fir (abeto)

Mi augusto abuelo, Gerbold Octavius Ollivander, siempre llamaba a las varitas de abeto la varita del superviviente, porque se las había vendido a tres magos que posteriormente consiguieron salir indemnes de peligros mortales. No cabe duda de que esta madera, viniendo como viene del más resistente de los árboles, produce varitas que exigen un poder firme y fuerza de propósito en sus verdaderos dueños, y de que son pobres herramientas en las manos de los indecisos y los veletas. Las varitas de abeto están particularmente dotadas para la transfiguración, y favorecen a dueños de mente firme y centrada y, ocasionalmente, de carácter intimidante.

Hawthorn (espino)

El fabricante de varitas Gregorovitch escribió que el espino "hace una varita extraña, contradictoria, tan llena de paradojas como el árbol del que se ha sacado, cuyas hojas y frutos curan, pero cuyas ramas cortantes huelen a muerte". Aunque estoy en desacuerdo con muchas de las conclusiones de Gregorovitch, coincidimos sobre las varitas de espino, que son complejas e intrigantes en sus naturalezas, al igual que los dueños con quien mejor se emparejan. Las varitas de espino pueden estar particularmente dotadas para la magia curativa, pero también son adeptas en maldiciones, y he observado que en general la varita de espino parece estar más a gusto con una naturaleza conflictiva, o con una bruja o mago que esté pasando por un periodo de confusión. Sin embargo, el espino no es fácil de dominar, y sólo consideraría poner una varita de espino en las manos de una bruja o mago de talento probado, pues las consecuencias podrían ser peligrosas. Las varitas de espino tienen una peculiaridad notable: sus conjuros pueden afectar a quien los ejecuta si no se maneja correctamente.

Hazel (avellano)

Una varita sensible, el avellano a menudo refleja el estado emocional de su dueño, y funciona mejor para un maestro que entiende y puede manejar sus propios sentimientos. Otros deberían tener mucho cuidado al manejar una varita de avellano si su dueño ha perdido los papeles recientemente, o ha sufrido una decepción enorme, porque la varita absorberá esa energía y la descargará de una forma impredecible. Sin embargo, el aspecto positivo de una varita de avellano compensa en gran medida estas incomodidades menores, porque es capaz de una magia asombrosa en las manos del hábil, y es tan devota a su dueño que a menudo se marchita (es decir, que expulsa toda su magia y se niega a actuar, a menudo necesitando extraer su núcleo e insertarlo en otra envoltura para poder seguir usando la varita) al final de la vida de su maestro (sin embargo, si el núcleo es de pelo de unicornio, no hay esperanza; la varita casi con toda seguridad quedará muerta). Las varitas de avellano también tienen la habilidad única de detectar agua subterránea, y emitirá nubecillas de humo plateado con forma de lágrima si pasa sobre fuentes y pozos ocultos.

Holly (acebo)

El acebo es uno de los tipos más raros de madera de varita; tradicionalmente se considera protectora, y funciona mejor para aquellos que necesiten ayuda para superar su tendencia a la ira y la impetuosidad. Al mismo tiempo, las varitas de acebo a menudo escogen a dueños que están embarcados en alguna tarea peligrosa y normalmente espiritual. El acebo es una de esas maderas que varían de forma más dramática en su actuación dependiendo del núcleo de su varita, y es una varita notoriamente difícil de emparejar con la pluma de fénix, ya que la volatilidad de la madera entra extrañamente en conflicto con el desapego del fénix. En el evento inusual de que tal pareja encuentre a su dueño ideal, nada ni nadie debería meterse en su camino.

Hornbeam (carpe)

Mi propia varita está hecha de carpe, así que con la debida modestia afirmo que el carpe selecciona para sus compañeros a las brujas y magos talentosos y con una única y pura pasión, a la que algunos podrían llamar obsesión (aunque yo prefiero el término visión), y que casi siempre se verá cumplida. Las varitas de carpe se adaptan más rápido que cualquier otra al estilo de magia de su dueño, y quedará tan personalizada en tan poco tiempo que cualquier otro tendrá serias dificultades en usarlas incluso para el más simple de los conjuros. Las varitas de carpe también absorben el código de honor de su dueño, cualquiera que sea, y se negarán a realizar actos -para bien o para mal- que no se ajusten a los principios de su maestro. Es una varita particularmente bien dispuesta y consciente.

Larch (alerce)

Fuerte, resistente y de color cálido, el alerce ha sido valorado desde hace mucho como una madera de varita atractiva y poderosa. Su reputación por instigar coraje y confianza en su usuario ha asegurado que la demanda siempre haya superado a la oferta. Esta varita tan buscada es, sin embargo, difícil de complacer en lo que respecta a su dueño ideal, y más compleja de manejar de lo que muchos imaginan. Encuentro que siempre crea varitas de talentos ocultos y efectos inesperados, lo que también describe al maestro que la merece. Es frecuente que la bruja o el mago a los que corresponda la varita de alerce nunca lleguen a abarcar todo el potencial de sus considerables poderes hasta que se emparejen con ella, pero en tal caso harán una pareja excepcional.

Laurel

Se dice que una varita de laurel no puede cometer un acto deshonroso, aunque en el camino a la gloria (una meta no poco común entre aquellos que se emparejan bien con estas varitas), he visto a varitas de laurel efectuar magia poderosa y a veces letal. A veces se dice que las varitas de laurel son caprichosas, pero tal denominación es injusta. La varita de laurel parece incapaz de tolerar la pereza en un poseedor, y es en estas condiciones en las que otro mago puede ganar con más facilidad su voluntad. En otro caso, se aferrará felizmente a su primera pareja para siempre, y de hecho tiene la inusual e interesante característica de emitir una descarga espontánea si otra bruja o mago intenta robarla.

Maple (arce)

A menudo me he encontrado con que aquellos escogidos por varitas de arce son por naturaleza viajeros y exploradores; no son varitas para quedarse en casa, y prefieren ambición en su bruja o mago; en otro caso su magia se vuelve pesada y mediocre. Nuevos desafíos y cambios frecuentes de lugar causan que esta varita literalmente brille, puliéndose a sí misma según crece, junto a su compañero, en habilidad y estatus. Esta es una madera muy preciosa y deseable, y las varitas de arce de calidad han estado entre las más caras durante siglos. La posesión de una varita de arce ha sido desde hace mucho una marca de estatus, por su reputación como la varita de los triunfadores.

Pear (peral)

Esta madera de tonos dorados produce varitas de espléndidos poderes mágicos, que dan lo mejor de sí en las manos de los cálidos de corazón, los generosos y los sabios. Los poseedores de varitas de peral son, según mi experiencia, normalmente populares y muy respetados. No conozco ningún caso en el que se haya descubierto una varita de peral en la posesión de una bruja o mago tenebroso. Las varitas de peral están entre las más resistentes, y he observado que incluso después de muchos años de duro uso aún pueden presentar un aspecto impecable.

Pine (pino)

La varita de pino siempre escoge a un maestro independiente e individual que puede ser percibido como solitario, intrigante y tal vez misterioso. Las varitas de pino disfrutan con que las usen de forma creativa, y al contrario que algunas otras, se adaptarán sin protestas a nuevos métodos y conjuros. Muchos fabricantes de varitas insisten en que las varitas de pino son capaces de detectar a los dueños que están destinados a una larga vida, y funcionan mejor para ellos, y yo puedo confirmar esto en tanto en que nunca he conocido personalmente a un maestro de varita de pino que haya muerto joven. La varita de pino es una de las más sensibles a la magia no verbal.

 Poplar (álamo)

"Si quieres integridad, busca primero entre los álamos" era una gran máxima de mi abuelo, Gerbold Ollivander, y mi propia experiencia con varitas de álamo y con sus dueños encaja de forma exacta con esto. Es una varita en la que confiar, de consistencia, fuerza y poder uniformes, y siempre es más feliz cuando trabaja con una bruja o mago de clara visión moral. Hay una vieja broma entre los fabricantes de varitas inferiores de que ninguna varita de álamo ha elegido nunca a un político, pero aquí muestran su lamentable ignorancia: dos de los ministros de magia más celebrados, Eldritch Diggory y Evangeline Orpington, fueron poseedores de estupendas varitas de álamo hechas por Ollivander.

Red oak (roble rojo)

A menudo oirás a los ignorantes decir que el roble rojo es una señal infalible del fuerte temperamento de su dueño. En realidad, la verdadera pareja para una varita de roble rojo es alguien con un tiempo de reacción inusualmente rápido, haciéndola una varita perfecta para los duelos. Menos común que el roble inglés, me he encontrado con que su maestro ideal es rápido al toque, veloz en pensamiento y muy adaptable, a menudo creador de conjuros distintivos y característicos, y un buen hombre o mujer para tener al lado en la lucha. Las varitas de roble rojo se encuentran, en mi opinión, entre las más hermosas.

Redwood (secuoya)

Es difícil encontrar madera de secuoya que tenga la calidad suficiente para dar varitas, pero su demanda es constante debido a su reputación de traer la buena fortuna a su dueño. Como suele darse el caso en el arte de las varitas, la población general entiende las cosas al revés: las varitas de secuoya no son afortunadas por sí mismas, sino que se sienten fuertemente atraídas hacia las brujas y magos que ya posean la admirable habilidad de mantenerse firmes, de hacer la elección correcta, y de obtener beneficio hasta de la catástrofe. La combinación de una bruja o mago así con una varita de secuoya es siempre intrigante, y generalmente espero oír hablar de emocionantes hazañas cuando veo salir de mi tienda a alguna de estas parejas.

Rowan (serbal)

La madera de serbal siempre ha estado muy indicada para las varitas, porque tiene la reputación de ser más protectora que cualquier otra, y según mi experiencia hace a toda clase de encantamientos defensivos muy difíciles de romper. Comúnmente se dice que ninguna bruja o mago tenebroso ha tenido nunca una varita de serbal, y no puedo recordar ningún caso en el que mis varitas de serbal hayan llegado a causar mal en el mundo. El serbal se empareja mejor con aquellos de mente clara y corazón puro, pero esta reputación de virtud no debería engañar a nadie - estas varitas igualan a cualquier otra, y a menudo a las mejores, y frecuentemente superan a otras en duelos.

Silver lime (tilo plateado)

Esta madera de varitas inusual y altamente atractiva estuvo muy en boga en el siglo XIX. La demanda superaba a la oferta, y los fabricantes de varitas sin escrúpulos teñían maderas sin calidad para intentar hacer creer a los compradores que habían adquirido tilo plateado. Las razones para desear estas varitas no se encuentran sólo en su apariencia inusualmente hermosa, sino también porque tenían la reputación de servir mejor a los adivinos y a aquellos hábiles en legeremancia, ambas artes misteriosas, lo que consecuentemente le daba al poseedor del tilo plateado un estatus considerable. Cuando la demanda se encontraba en su culmen, el fabricante de varitas Arturo Cephalopos afirmó que la asociación entre el tilo plateado y la clarividencia era una falsedad circulada por mercaderes como Gerbold Ollivander (mi propio abuelo), que tenían exceso de tilo plateado y esperaban venderlo de esta forma. Pero Cephalopos era un fabricante chapucero e ignorante, y nadie, adivino o no, se sorprendió cuando su negocio se fue a pique.

Spruce (pícea)

Los fabricantes de varitas sin talento dicen que la pícea es una madera difícil, pero al hacerlo revelan su propia ineptitud. Es bastante cierto que hace falta una particular destreza para trabajar con la pícea, y ello produce varitas que se corresponden mal con naturalezas precavidas o nerviosas, y se vuelven muy peligrosas en dedos temblorosos. La varita de pícea requiere una mano firme, porque a menudo parece tener sus propias ideas sobre qué magia deberían decirle que realizara. Sin embargo, cuando una varita de pícea encuentra su pareja -que, en mi experiencia, es un conjurador atrevido y con un buen sentido del humor- se convierte en una ayudante soberbia, inmensamente leal a sus dueños y capaz de producir efectos particularmente dramáticos y y extravagantes.

Sycamore (sicómoro)

El sicómoro crea una varita aventurera, hambrienta de nuevas experiencias y que pierde brillo si se usa en actividades mundanas. Estas hermosas varitas tienen la rareza de que pueden quemarse si se les permite "aburrirse", y muchas brujas y magos que entran en la mediana edad quedan desconcertados cuando su fiel varita les estalla en llamas en la mano mientras les piden que les traigan las zapatillas otra vez. Como se puede deducir, el dueño ideal para la varita de sicómoro es curioso, vital y aventurero, y cuando se empareja con un dueño así, demuestra una capacidad para aprender y adaptarse que le da un lugar merecido entre las maderas de varita más apreciadas.

Vine (vid)

Los druidas consideraban como árbol a cualquier cosa que tuviera tallo de madera, y la vid hace varitas de una naturaleza tan especial que soy feliz de continuar con su antigua tradición. Las varitas de vid están entre los tipos menos comunes, y me intriga notar que sus dueños son casi siempre aquellas brujas y magos que buscan un propósito mayor, que tienen una visión más allá de lo ordinario y que frecuentemente asombran a aquellos que creen que les conocen mejor. Las varitas de vid parecen verse fuertemente atraídas por las personalidades con trazos ocultos, y las he encontrado más sensibles que cualquier otra cuando se trata de detectar al instante un emparejamiento. Fuentes fiables afirman que estas varitas pueden emitir efectos mágicos con la simple presencia de un dueño adecuado en las proximidades, y yo he observado tal fenómeno en mi propia tienda en dos ocasiones.

Walnut (nogal)

A las brujas y los magos altamente inteligentes se les debería ofrecer primero una varita de nogal para que la prueben, porque en nueve casos de diez ambos encontrarán en el otro a su compañero ideal. Las varitas de nogal se encuentran a menudo en las manos de innovadores e inventores mágicos; esta es una bella madera poseedora de una versatilidad y adaptabilidad inusuales. Sin embargo, una nota de precaución: mientras que algunas maderas son difíciles de dominar, y pueden resistirse a hacer conjuros que sean extraños a su naturaleza, una vez subyugadas realizarán cualquier tarea que su dueño desee, siempre que el usuario sea lo bastante brillante. Esto la convierte en un arma realmente letal en manos de una bruja o mago sin conciencia, pues la varita y el mago pueden alimentarse el uno del otro de una forma particularmente insana.

Willow (sauce)

El sauce es una madera de varita poco común, con un poder curativo, y he notado que el dueño ideal de una varita de sauce a menudo tiene alguna inseguridad (normalmente infundada), que para bien o mal intentan ocultar. Mientras que muchos clientes confiados insisten en probar una varita de sauce (atraídos por su bella apariencia y su bien fundada reputación por permitir magia avanzada y no verbal), mis varitas de sauce han seleccionado de forma consistente a aquellos del mayor potencial, en vez de aquellos que sienten que tienen poco que aprender. Siempre ha sido un proverbio en mi familia que aquel que tiene más que viajar irá más rápido con el sauce.

Yew (Tejo)

Las varitas de tejo están entre las más raras de ver, y sus parejas ideales son asimismo inusuales, y ocasionalmente notorias. La varita de tejo tiene la reputación de darle a su poseedor el poder sobre la vida y la muerte, lo que, por supuesto, se podría decir de todas las varitas; y aun así retiene una reputación particularmente oscura y temible en las esferas de los duelos y las maldiciones. Sin embargo, es erróneo afirmar (como hacen a menudo aquellos iletrados en el arte de las varitas) que los usuarios de varitas de tejo tengan mayor probabilidad de verse atraídos a las artes oscuras que otros. La bruja o el mago que mejor se adapte a una varita de tejo puede asimismo demostrar ser un fiero protector de su prójimo. Las varitas sacadas de estos centenarios árboles se han encontrado en posesión tanto de héroes como de villanos. En los lugares donde se han enterrado a los magos con varitas de tejo, la varita generalmente brota en un árbol que custodia la tumba de su dueño fallecido. Lo que es seguro, según mi experiencia, es que la varita de tejo nunca escoge a un dueño mediocre o tímido.""

lunes, 1 de febrero de 2016

Capítulo 9: La derrota

En el noveno capítulo de El prisionero de Azkaban, la incursión de Sirius en Hogwarts termina sin nada que lamentar, pero sienta las bases para el que será un muy desastroso partido de quidditch.

Como resultado de la entrada furtiva de Sirius Black en Hogwarts los profesores juntan a todos los alumnos en el Gran Comedor mientras peinan todo el castillo. Evidentemente, Sirius hace tiempo que ha huido tras su intento fallido de entrar en la Torre de Gryffindor, pero las medidas de los profesores para garantizar la seguridad de los alumnos son sólidas, y probablemente estaban consideradas de antemano.

En todo caso, la noche de Halloween pasa sin más incidentes, y los únicos cambios notables, más allá de los rumores absurdos sobre Sirius Black, son que sir Cadogan ha sustituido a la Dama Gorda como guardián de la sala común de Gryffindor, y que la seguridad alrededor de Harry ha aumentado mucho más de lo que a él le gustaría. Por suerte es capaz de convencer a la profesora McGonagall de que le permita seguir entrenando al quidditch, si bien bajo la supervisión de la señora Hooch.

Hablando de quidditch, resulta que Gryffindor no va a jugar el primer partido de la temporada contra Slytherin, como es costumbre, sino contra Hufflepuff, debido a la aparente lesión de Malfoy. En principio esto no debería ser un problema (al fin y al cabo hablamos de Hufflepuff), pero Wood advierte al equipo sobre su nuevo capitán buscador, Cedric Diggory, que además de ser popular con las chicas parece ser muy bueno sobre la escoba. No sabría decir la razón exacta, pero el ambiente está muy enrarecido, incluso sin saber lo que viene a continuación.

No ayuda que el profesor Lupin esté enfermo (bueno, en realidad está en su fase de transformación, y gracias a la poción matalobos puede mantenerse dócil mientras tanto) y es Snape quien le sustituye en clase. Por desgracia, lo que para Snape debería ser una oportunidad de demostrar su capacidad como profesor de Defensa contra las Artes Oscuras y obtener el puesto el año próximo, lo convierte en un intento poco sutil de desacreditar a Lupin ante los alumnos.

Resulta bastante penoso; los chicos le ven venir a la legua, y como consecuencia no le guardan demasiado respeto, algo que Snape intenta compensar quitando puntos, castigando e insultando, método que como es lógico no le funciona muy bien. Prácticamente nada de lo que hace en la clase está pensado para enseñar a sus alumnos, es terrible. El problema de Snape siempre ha sido que no es capaz de dejar atrás las cosas, y aquí se muestra que esa actitud puede suponer un grave perjuicio para los demás.

Tras esta desastrosa clase, llegamos al nefasto partido, que se celebra en medio de una muy fuerte tormenta. Entiendo que en la liga profesional de quidditch no se permitan aplazar los partidos si no es por una causa muy importante, pero en Hogwarts apenas habrá unos seis partidos en todo el año, no se iban a morir por aplazar el partido una semana.

Con todo, lo que realmente fastidia el partido es la aparición de los dementores (si, en plural; posiblemente todos los que estaban apostados en Hogwarts se presentaron allí), provocando que Harry se desmaye de nuevo mientras intentaba conseguir la snitch; Diggory, que no se dio cuenta por la fuerte tormenta, cogió la pelota después de que su oponente cayera de la escoba, y para colmo, a la Nimbus se la llevó el viento y se estrelló contra el sauce boxeador, quedando hecha pedazos.

Menuda racha lleva Harry; cree que hay un asesino psicópata que va a por él, todos los que están a su alrededor no le dejan tranquilo por su protección, los dementores le afectan más que a la mayoría y le hacen sentirse inseguro, Malfoy no para de burlarse de él, su amigo Hagrid lo está pasando fatal, le predicen la muerte día sí día también, el único profesor que le gusta está enfermo, y ahora ha perdido su primer partido y su fiel escoba está hecha trizas.

En las reseñas de La piedra filosofal comenté a veces que Harry consideraba el quidditch como una forma de demostrar que no es sólo un nombre famoso, sino que tiene habilidad por sí mismo. Ahora incluso ha perdido eso. Sí, Harry se merece un descanso.

Bueno, ya es febrero, así que esta semana toca texto de Pottermore. Sin embargo, ahora en Pottermore se han puesto a trabajar por fin y no sólo han añadido textos sobre las diferentes escuelas de magia del mundo, sino que han restaurado el sistema de casas y varitas, y podemos recuperar las que teníamos en la vieja cuenta. Para celebrarlo, voy a traducir todos los textos esta semana, para que podáis disfrutar del texto nuevo y recordar lo que significan las características de vuestras varitas. ¡Espero que lo disfrutéis!

Observaciones y curiosidades:
  • El título inglés del capítulo, A grim defeat, establece un juego de palabras con la palabra inglesa grim, que significa triste o nefasto, con Sirius, a quien Harry confunde con el grim y que causa en parte la derrota de Gryffindor. Este juego se omite en la traducción española. 
  • Hermione asegura que Sirius no ha podido entrar por uno de los pasadizos secretos porque Filch los conoce todos y estarán vigilados; gracias al mapa del merodeador descubriremos que hay pasadizos que el conserje no conoce, y Sirius ha usado uno de ellos. De hecho, cuando Hermione descubre la existencia del mapa, se le ocurre que Black podría estar usando alguno de estos pasadizos.
  • Tristemente, a pesar de las precauciones de Dumbledore, un dementor entrará en el castillo el año próximo, con terribles resultados. 
  • La intención de Snape al hablarles a los alumnos de los hombres lobo, aparte de saber que aún no habían tratado ese tema todavía, es intentar hacerles descubrir que él es uno; si hubiera estado más centrado en enseñar que en meterse con Lupin, a lo mejor habría funcionado. 
  • A pesar de lo que diga Snape, el kappa no se encuentra en Mongolia, sino en Japón. En la entrada del kappa de Animales fantásticos y dónde encontrarlos se comenta de dónde viene y se añade una nota de Ron diciendo que claramente Snape no se ha leído el libro.
  • En la traducción, cuando Harry le dice a Sir Cadogan que se calle al salir de la sala común, lo ponen entre comillas, como si fuera la contraseña de entrada, pero no es nada de eso. 
  • El encantamiento impervius, que hace a un objeto repeler el agua, proviene de la palabra inglesa impervious, que significa "impenetrable".
  • Sirius comentó después que se había acercado al partido para ver cómo jugaba Harry. En la película hacen que la silueta del grim se forme entre las nubes, lo que no tiene sentido sabiendo quién es; aquí comentan claramente que estaba en la parte más vacía de las gradas.
  • Una vez más, lo que usó Dumbledore para alejar a los dementores fue un patronus.    

lunes, 25 de enero de 2016

Capítulo 8: La huida de la Dama Gorda

En el octavo capítulo de El prisionero de Azkaban, se acerca Halloween y Harry debe afrontar que al final no podrá ir con los demás a Hogsmeade, aunque quizá debería preocuparse por otras cosas más importantes.

Después de la lección magistral de Lupin (a la que han seguido otras igual de estupendas), es normal que su clase se convierta en la favorita de todos (excepto de Malfoy, pero eso es porque es un idiota; fijaos en que su participación en este capítulo se resume en fastidiar a otros para llamar la atención, sin que nadie le haga ni caso. ¿No tiene nada mejor que hacer con su vida?), pero las demás asignaturas están siendo bastante peores, sobre todo Pociones, pues Snape no se ha tomado bien la afrenta a su persona. Pobre Neville.

Por suerte para Harry comienza la temporada de quidditch, y puede distraerse de estas cosas con los entrenamientos. Wood, que está cursando su último año en Hogwarts, tiene muy claro su objetivo; tienen que ganar la competición este año porque no quiere graduarse sin haber ganado la Copa. Uno diría que en su último curso tendría cosas mejores en las que pensar, pero al fin y al cabo hablamos de Wood. A lo mejor ganar la Copa de Quidditch como capitán en Hogwarts te da puntos para entrar en un equipo profesional.

Encontramos a Harry volviendo del entrenamiento una tarde de octubre y enterándose de que la primera salida a Hogsmeade va a ser el día de Halloween, y es el único de su curso que no puede ir. No todo es malo, pues durante el día Harry tiene una interesante conversación con Lupin que revela varias incógnitas, como por qué no permitió a Harry enfrentarse al boggart en la primera clase. Los dos tienen una química estupenda, si bien quizás se toman demasiadas confianzas, sobre todo por parte de Harry, que no sabe que Lupin fue amigo de su padre.

La escena con Snape, en cambio, está bastante forzada. Hasta ahora sabemos que no traga a Lupin y no es sólo porque le haya quitado el puesto de profesor, algo que choca con su familiaridad profesional en esta escena. Para mí está claro: Snape es muchas cosas, pero es también un experto en pociones y para él sería un sacrilegio adulterar una, no importa el motivo. Quieren jugar a que Snape puede ser el malo, pero al menos en este libro está de más.

Antes de comentar el final quiero hablar de la subtrama de Ron y Hermione con sus mascotas. Dejando a un lado la verdadera identidad de Scabbers, opino que Ron tiene razón, por muy paranoico que esté: Hermione es muy permisiva con Crookshanks y si el gato ha demostrado que no tiene autocontrol pues hay que mantenerlo alejado de Scabbers o enseñarle, pero parece que ella cree que con decir que su gato sólo está siguiendo sus instintos todo está bien. Un poco de responsabilidad con tu mascota, chica.

Por supuesto, todo queda eclipsado cuando se descubre que Sirius Black ha entrado en Hogwarts durante el banquete de Halloween y ha intentado entrar en la torre de Gryffindor. Lo que antes era una amenaza visible pero lejana ahora está aquí mismo, y las cosas van a tener que cambiar acorde a ello.

Observaciones y curiosidades:
  • Tanto los gorros rojos como los kappas son criaturas del folclore; aunque los gorros rojos pertenecen al folclore inglés, los kappas son originarios de las leyendas japonesas.
  • Ciertamente la palabra "rata" es femenina en español, pero tal como Ron habla de Scabbers se diría que es hembra, o que Ron cree que lo es; en el original, Ron se refiere su rata con pronombres masculinos.
  • A Harry no le impresiona mucho la opinión de Percy de que Hogsmeade no es para tanto, pero es cierto que una vez pasada la novedad los alumnos van allí cada vez menos; en este capítulo Harry ve a alumnos mayores que no han querido ir, y para cuando ellos están en quinto curso ya apenas les interesa.
  • En el original, se menciona que Ron y Hermione hicieron las paces antes de ir a Hogsmeade en beneficio de Harry. 
  • Los grindylow también proceden del folclore inglés; algunos grindylow habitan en el lago de Hogwarts, y Harry se las verá con ellos en la segunda prueba del Torneo de los Tres Magos.
  • En el original Harry dice que no pensó en Voldemort cuando intentó imaginarse lo que más miedo le daba, pero en el anterior capítulo vemos que sí lo hizo; en la traducción dice que pensó en él al principio.
  • Según el original, no es que añadir azúcar a la poción que Snape le hace a Lupin (la poción matalobos) no sirva para nada, sino que añadirlo anula por completo sus efectos. 
  • Recordemos que la noche de Halloween fue el día en el que Voldemort mató a los padres de Harry; más allá de motivaciones estratégicas, pues podría llegar hasta Peter en la Torre sin que nadie se diera cuenta, me parece muy probable que Sirius se viera motivado a hacer el intento de entrada por ser esa fecha.

lunes, 18 de enero de 2016

Capítulo 7: El boggart del armario ropero

En el séptimo capítulo de El prisionero de Azkaban, Snape y Malfoy siguen siendo lo peor, pero por suerte Lupin se encarga de equilibrar la balanza.

Encontramos a Harry y a los otros en la clase de Pociones, justo cuando Malfoy vuelve de su estancia en la enfermería. Como era de esperar, está sacando partido de su herida (que seguro que se ha debido curar ya por más que asegure lo contrario) para que echen a Hagrid y de paso librarse de ciertas tareas, y si es a costa de Harry y Ron aún mejor. Es asqueroso.

Sin embargo, entre tanto abuso de Malfoy hay algo de misterioso, pues parece saber algo sobre Sirius Black que Harry y Ron no, y desde luego disfruta restregándoselo sin tener intención de contarlo. Mirando atrás resulta extraño; lo que sepa tiene que venir de su padre, pero por lo que dice parece creer que Sirius es un mortífago, cuando Lucius debería saber que no lo es. Es raro. En la primera guerra la mayoría de los mortífagos no se conocían entre ellos, pero Lucius estaba en el círculo más cercano a Voldemort, así que debería conocer todo el asunto de Colagusano.

En todo caso, Malfoy pronto queda eclipsado en animosidad por Snape, que en este capítulo alcanza cotas de desprecio nunca vistas. Después de fastidiar a Harry y Ron en favor de Draco se dispone a acosar a Neville por fallar en el ejercicio (cualquiera diría que cree que de alguna forma su acoso va a conseguir que mejore), insulta a Hermione cuando interviene, amenaza con envenenar al sapo de Neville delante de toda la clase para enseñarle una lección (¿¿??), y cuando Hermione consigue ayudarle a restaurar su poción Snape les quita puntos para Gryffindor. El profesor del año, vamos. Por no hablar de cuando insulta a Neville delante de otro profesor.

Por suerte, después de la no muy magistral lección de Snape tenemos la primera clase de Defensa contra las Artes Oscuras impartida por Lupin, que resulta sí ser un buen profesor. El contraste es estupendo, y está claro que Rowling lo ha escrito a propósito: mientras que Snape acosa a Neville porque no se ajusta a su estándar, Lupin intenta que se relaje para que dé lo mejor de sí, gracias a ello consigue resultados. Mientras que Snape insulta a Hermione por intentar demostrar lo que sabe, Lupin lo permite pero también procura que los demás tengan su momento para subir su autoestima. Por no hablar de aprovechar un poco la situación en burla de Snape, algo que necesitaba todo el mundo, sobre todo Neville, aunque no sea algo muy respetuoso.

La experiencia con el boggart sirve de metáfora para lo que vendrá después, el cómo se puede derrotar al miedo y a la desesperación mediante la alegría y la esperanza. Después de todo lo que ha sucedido, y con la amenaza presente de Sirius Black y los dementores, es un momento perfecto para luchar contra tus miedos y saber que puedes superarlos si sabes cómo hacerlo y estás dispuesto.

Por supuesto, sigue habiendo cosas extrañas, como por qué Lupin no ha permitido que Harry se enfrentara al boggart, y la misteriosa esfera en la que la criatura se convirtió cuando el profesor atrajo su atención. Pero por ahora quedémonos con esto, con la buena sensación de que se puede ganar a la oscuridad. Eso es lo importante. ¡Nos vemos!

Observaciones y curiosidades:
  • Cuando Snape increpa a Neville por el fracaso de su poción, en el original no le grita como en la traducción; al fin y al cabo, él no es de gritar, es más mordaz que eso.
  • Evidentemente, lo que Hermione lleva dentro de la túnica cuando desaparece un momento es su giratiempo, que acababa de usar; en el original se dice que lo está ocultando dentro en vez de llevarlo ya metido y sujeto como en la traducción. 
  • El conjuro waddiwasi viene de la palabra sueca vadd, que significa "relleno", y vassi, que significa "adelante" en francés. Es decir, que el conjuro viene a significar "adelante con el relleno" o, más abstractamente, "lanzamiento de relleno".
  • Riddíkulo, o riddikulus, como se dice en el original inglés, viene del latín ridiculum, que significa broma. Como curiosidad, decir que la palabra latina se pronuncia con el acento en la penúltima sílaba, acentuación que se mantiene en la versión inglesa del conjuro, pero no en la nuestra.
  • En la traducción se corta una frase mientras se preparan para enfrentarse al boggart. En ella Harry se pregunta a sí mismo cómo hacer que un dementor sea menos aterrador, pero no se le ocurre nada.
  • En el original, el boggart Snape no intenta coger a Neville por la túnica, sino que trata de sacar algo de la suya, probablemente su varita (aunque a saber si un boggart puede imitar hechizos).
  • Tanto el boggart como la banshee provienen del folclore británico. En concreto, la banshee es originaria del folclore de Irlanda, de donde es Seamus. 
P.D. Tengo que decir que me ha costado decir lo que he dicho de Snape teniendo en cuenta la triste muerte de su actor en las películas, Alan Rickman, pero eso no significa que vaya a modificar mi reseña, pues los actos de Snape en este capítulo son inexcusables y no quiero blanquearlos. De todas formas, la versión cinematográfica de Snape es diferente de la literaria, no hay que confundir eso.

lunes, 11 de enero de 2016

Capítulo 6: Posos de té y garras de hipogrifo

En el sexto capítulo de El prisionero de Azkaban, Harry y sus amigos comienzan el nuevo curso, pero para fastidio de Harry parece que la muerte le persigue a todas partes, incluso sin tener en cuenta a Sirius Black.

Al igual que en la novela anterior, Rowling dedica un capítulo al primer día del curso, esencialmente para mostrar los cambios que hay respecto al anterior; en este caso, se trata de mostrar las nuevas asignaturas de Harry y Ron: Adivinación y Cuidado de Criaturas Mágicas (no las de Hermione, sin embargo; me hubiera gustado ver algo de Aritmancia y Runas Antiguas).

Destacar la primera de las muchas ocasiones en este libro en las que está claro que hay algo raro con Hermione, y que no quiere contar, incluso a sus amigos: su horario incluye varias clases que se dan al mismo tiempo, y en la comida asegura haber ido a clases en las que Harry y Ron no han estado, cuando ha estado con ellos en toda la mañana. Ahora mismo basta con tenerlo presente, más adelante ya se darán los momentos para recrearse en las consecuencias de sus viajes temporales.

La primera clase de los chicos es Adivinación, que imparte la extravagante profesora Trelawney. Trelawney es de ese tipo de profesores que aunque no son especialmente malos en su trabajo no se les puede tomar en serio (al fin y al cabo, los verdaderos adivinos son muy raros en este universo, y ella parece tener bien clara la teoría), ya que su exagerada propensión por el dramatismo y la muerte mina mucho su credibilidad.

Trelawney tiende a hacer gala de sus habilidades en exceso, sean ciertas o no, y eso hace que sus verdaderas profecías queden tapadas por las falsas, o viceversa según te caiga bien o no. Desde luego, eso no es motivo para que Hermione le hable así, no es propio de ella. No todos los profesores van a seguir el estilo de estudiar y practicar hasta que salga; el mayor punto débil de Hermione es que le cuesta adaptarse a situaciones nuevas para las que no haya podido prepararse, y eso se va a ver mucho en este libro.

En otro orden de cosas, la supuesta visión del grim por parte de Trelawney afecta mucho a Harry, dado que ya había visto un perro similar antes cuando huyó de casa de los Dursley. (Sirius transformado). Entre el fuerte escepticismo de Hermione y la creencia supersticiosa y asustada de Ron Harry se queda un poco sin saber qué hacer, pobrecito.

Por suerte, la profesora McGonagall, además de introducir el concepto de los animagos (muy importante para este libro), alivia los pesares de la clase explicándoles a los alumnos lo que deben esperar de Trelawney, incluyendo que predice la muerte de un alumno en cada curso para añadir drama a la cosa. Es curioso cómo en un mundo de magia, donde se supone que todo es posible, exista esa clase de escepticismo hacia lo que no se puede concretar, como la magia en el mundo muggle. Se hace raro.

Por la tarde, con todo esto en mente, asistimos a la primera clase de Hagrid como profesor de Cuidado de Criaturas Mágicas, en la que se nos presentan a los hipogrifos, especialmente a Buckbeak. Es una pena que Malfoy tuviera que asistir a la clase, porque no ser por él todo hubiera ido bien, incluso con los otros de Slytherin allí.

Es cierto que los hipogrifos son unas criaturas demasiado peligrosas para la primera clase en el tercer curso, y que Hagrid es un poquito permisivo con que los alumnos se acerquen a ellos, pero tiene cuidado de advertirles de lo que deben hacer y sólo deja que se acerquen todos cuando han tenido un ejemplo bien vigilado. Al final, lo que le pasó a Malfoy es enteramente culpa suya, por gilipollas y vacilón.

Sin embargo, las conexiones de Malfoy (del Malfoy padre, no del hijo; más quisiera Draco) y los hechos fríos de que un alumno haya salido herido en la primera clase de Hagrid no hablan bien en favor del nuevo profesor, y darán problemas en el futuro. Maldito Malfoy...

Observaciones y curiosidades:
  • En el original, cuando George le cuenta a Harry la ocasión en que su padre tuvo que visitar Azkaban, le pregunta a Fred si se acuerda, no a Ron como en la traducción. 
  • Cuando se pregunta qué habrá preparado Hagrid para su clase, Ron en el original no expresa tanto curiosidad sino ansiedad, por si resulta ser algo peligroso.
  • Los hipogrifos no fueron creados por Rowling, son criaturas mitológicas cuyo origen literario se remonta al poema clásico italiano Orlando Furioso. 
  • Cuando Malfoy fue atacado y Hagrid se llevó a Malfoy al castillo, ¿los hipogrifos se quedaron sueltos?
  • El gusarajo que menciona Hagrid que debería haber enseñado en la primera clase es, según Animales fantásticos y dónde encontrarlos, un gusano gigante, totalmente inofensivo, y la criatura mágica menos peligrosa.
  • Los "summat" que menciona también Hagrid no son animales fantásticos ni mucho menos, sino el producto de un fallo de traducción bastante grave: summat es la forma vulgar de something, que significa "algo" en inglés (en el original Hagrid habla en un inglés muy cerrado, difícil de entender). Lo que dice Hagrid en realidad es "Debería haber empezado con los gusarajos o algo así". Tristemente, este error no ha sido corregido en ediciones posteriores.

jueves, 7 de enero de 2016

La Pluma de Aceptación y el Libro de Admisiones

Como estamos a principios de año, toca traducir un texto de Rowling en Pottermore. En esta ocasión traduciré un texto nuevo que han publicado en la página, que trata de cómo se escogen los alumnos para Hogwarts. Creo que lo encontraréis muy interesante:

"En una pequeña torre cerrada, nunca visitada por ningún estudiante de Hogwarts, se encuentra un antiguo libro que no ha sido tocado por manos humanas desde que los cuatro fundadores lo colocaron allí al completar el castillo. Junto al libro, que está forrado de piel de dragón negro ya suelta en algunos puntos, hay un pequeño tintero de plata del cual sobresale una pluma larga y descolorida. Son, respectivamente, el Libro de Admisiones y la Pluma de Aceptación, y juntos constituyen el único proceso por el que los estudiantes son seleccionados para el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.

Si alguien comprende qué poderosa y muy duradera magia causa que este libro y pluma se comporten como lo hacen, nadie lo ha confesado nunca, sin duda porque (como Albus Dumbledore comentó entre suspiros una vez) le ahorra al profesorado tediosas explicaciones a los padres que estén furiosos porque sus hijos no hayan sido seleccionados para Hogwarts. La decisión del Libro y la Pluma es definitiva, y ningún niño ha sido admitido nunca sin que su nombre haya quedado antes inscrito en las amarillentas páginas del libro.

En el preciso momento en el que un niño exhibe por primera vez signos de magia, la Pluma, que se cree que fue extraída de un augurey, flota de su tintero e intenta escribir el nombre del niño en las páginas del Libro*1* (Las plumas de augurey son conocidas por repeler la tinta y el tintero está vacío; nadie ha podido nunca analizar con precisión qué es el líquido que fluye desde la Pluma encantada).

Los pocos que han observado el proceso (varios directores y directoras han disfrutado pasando horas tranquilas en la torre del Libro y la Pluma, esperando pillarlos en acción) están de acuerdo en que podría juzgarse a la Pluma como más indulgente que el Libro. Un simple tufillo a magia basta para la Pluma. El Libro, sin embargo, a veces se cerrará de golpe, negándose a que se escriba en él hasta que reciba pruebas lo bastante sólidas de habilidad mágica.

Así, en el mismo momento en el que nació Neville Longbottom, la Pluma trató de escribir su nombre y fue rechazada por el Libro, que se cerró de golpe. Incluso la partera que atendió a Alice Longbottom no se dio cuenta de que Neville había conseguido ajustarse sus sábanas más cómodamente momentos después de nacer, asumiendo que su padre le había arropado con más seguridad. La familia de Neville se perdió las tenues señales de magia en él y ni sus decepcionados tíos abuelos, ni el viejo y estirado Libro, aceptaron que fuera realmente un mago hasta que tuvo ocho años, cuando sobrevivió a una caída que debería haberle matado*2*.

De hecho, la severidad del Libro tiene un propósito: su récord en mantener a los squibs fuera de Hogwarts es impecable. Los niños no mágicos nacidos de brujas y magos ocasionalmente tienen una pequeña aura residual de magia a su alrededor debido a sus padres, pero en el momento en que se les agota queda claro que nunca tendrán la capacidad para ejecutar conjuros. La sensibilidad de la Pluma, combinada con la implacabilidad del Libro, nunca han cometido un error hasta el momento."

*1* Hagrid comenta cuando conoce a Harry por primera vez que su nombre estuvo inscrito en Hogwarts desde que nació; ahora sabemos cómo pudo ser esto.

*2* Neville cuenta el primer día de Hogwarts que su tío abuelo Algie, en uno de sus muchos intentos de forzarle a sacar la magia, le dejó colgando de las piernas desde una ventana alta, y le soltó sin querer; Neville usó su magia instintivamente para salir ileso.

¿Qué os ha parecido? Interesante, ¿verdad? ¡Nos vemos el próximo lunes!

lunes, 4 de enero de 2016

Capítulo 5: El dementor

En el quinto episodio de El prisionero de Azkaban, Harry y sus amigos viajan a Hogwarts para iniciar su tercer curso, pero a la amenaza de Sirius Black se le añade una nueva y muy aterradora: los dementores, los guardianes de Azkaban.

Bueno, después de una semana sin reseñas por motivos navideños, volvemos en 2016 para continuar con los comentarios de Harry Potter; con los dementores de por medio esta no va a ser una reseña muy alegre para empezar el año, pero se hará lo que se pueda.

Encontramos al grupo en la mañana del 1 de septiembre, poniéndose en marcha para irse a Hogwarts. Harry busca un momento a solas con Ron y Hermione para contarles lo que ha descubierto sobre Sirius Black, pero Arthur procura no dejarle solo por su seguridad, y la verdad es que es todo muy cantoso, no se separa de él ni un momento y con excusas muy malas.

En el último momento, Arthur decide contárselo todo a Harry a pesar de lo que le prometió a Fudge, pero él le revela que ya se había enterado. Aliviado de confirmar que podía soportarlo, Arthur intenta hacer prometer a Harry que no irá en busca de Black, sorprendiendo al chaval por razones obvias, pero tiene que subirse al tren antes de que pueda saber más. Ya habrá tiempo para discutir eso.

Al fin a solas con Ron y Hermione (pobre Ginny), los tres se acoplan en el compartimento que estaba ocupando el que será su nuevo profesor de Defensa contra las Artes Oscuras, Remus John Lupin, que no causa una gran primera impresión debido a que está durmiendo y a que su aspecto no resulta muy atrayente, sobre todo después de haber conocido a Lockhart. Las apariencias engañan.

Al fin Harry le cuenta todo a Ron y Hermione, que evidentemente se preocupan mucho por su seguridad, pero confían en que Sirius será capturado de nuevo. La conversación se desvía rápidamente al tema de Hogsmeade, algo nuevo y muy interesante para todos ellos; es interesante cómo perciben los tres la situación, pues Harry quiere ir, pero es consciente de que no debería y se resigna; Ron quiere que su amigo vaya de todas formas y no cree que suponga un problema, y Hermione está totalmente en contra de que vaya por su seguridad y porque no lo tiene permitido. Forman una buena dinámica y se dan unos a otros lo que les falta.

De repente, el tren se para sin previo aviso para que los dementores realicen una comprobación del tren, por si Sirius está allí escondido. Entiendo que hay que hacer la comprobación, pero ¿¿a quién se le ocurre soltar a unos dementores en un tren lleno de niños?? Es raro que no pase nada grave, la verdad. Tendrían que haber puesto a los profesores en el tren para regular la búsqueda o, al menos, poner a los alumnos bajo aviso. O, no sé, hacer que los dementores vayan a Hogwarts por su cuenta de forma independiente a los alumnos, y que la comprobación la haga un grupo de aurores o algo, no sé, se me ocurre.

Los dementores son criaturas realmente terribles; su mera presencia te vacía de cualquier sentimiento de alegría o esperanza, y sólo deja en ti tus peores recuerdos y tus sentimientos de tristeza y desesperación. Todos hemos sentido alguna vez el azote de la depresión, y pensar que hay una criatura que puede infligirlo con su mera presencia resulta simplemente aterrador. Más para gente como Harry y Ginny, y tal vez Neville, que han sufrido como muchos no podríamos ni imaginar.

Lupin salva la situación, alejando al dementor con su patronus y procurando que Harry y los otros se recuperen como es debido. Es interesante que en este punto lo que Harry sienta es vergüenza por haberse visto más afectado que los demás; no suele ser propio de él preocuparse por quedar mal, excepto con Malfoy, claro. Ay, Harry, estás entrando en la edad del pavo.

Una vez en Hogwarts, tenemos el banquete habitual de inicio de curso, en el que Dumbledore confirma que los dementores estarán custodiando la entrada del castillo y aconseja precaución; pero también revela que el nuevo profesor de Cuidado de Criaturas Mágicas, una de las nuevas asignaturas de tercero, es nada menos que Hagrid, que ha podido optar al puesto después de que su nombre quedara limpio el curso anterior. Sin duda es una gran noticia, después de toda la mierda que ha pasado. ¡Comienza un nuevo curso!

Esto es todo por ahora. Como es principio de mes, esta semana también publicaré una nueva traducción de un texto de Pottermore, concretamente del texto nuevo, que describe cómo se eligen a los alumnos para Hogwarts. ¡Feliz año nuevo y que os regalen muchas cosas por Reyes!

Observaciones y curiosidades:
  • En el original la narración se toma un momento para detallar la especie del búho de Percy, un tecolote.
  • Teniendo en cuenta que la conversación iba sobre Sirius, probablemente el chivatoscopio de Harry estaba reaccionando ante Scabbers.
  • La Casa de los Gritos no está ni mucho menos embrujada; era el lugar donde Lupin sufría sus transformaciones mientras estudiaba en Hogwarts, y Dumbledore extendió el rumor para alejar de allí a los vecinos de Hogsmeade.
  • Cuando Hermione dice que va a ver al maquinista, en el original se dice que es ella quien se levanta, pero en la traducción se deja ambiguo quién lo ha dicho hasta que Hermione se choca con Ginny.
  • Los gritos que oye Harry cuando le ataca el dementor son los de su madre al morir.
  • En principio, que Lupin sepa el nombre de Harry debería ser una pista de que le conoce de antes, pero en realidad Hermione lo menciona cuando intentaban despertarle.
  • Los caballos invisibles que tiran de los carros son thestrals, caballos alados que sólo pueden ser vistos por aquellos que han presenciado la muerte. Harry no podrá verlos hasta que vea morir a Cedric, porque cuando vio morir a sus padres era muy pequeño para asimilarlo.
  • En el original la señora Pomfrey no dice que con dementores en Hogwarts Harry no será el primero en desmayarse, sino que no será el último al que le pase.
  • Sin duda, la reunión de Hermione con McGonagall fue para anunciarle que el Ministerio había permitido que usara el giratiempo y para dárselo.
  • En el original, Dumbledore especifica que los últimos ganadores del Premio Anual son un chico (Percy) y una chica.
  • El odio de Snape hacia Lupin se debe a que formaba parte de los Merodeadores, que se metían con él cuando estudiaban en Hogwarts (aunque Lupin no participaba en los acosos a Snape, si bien nunca dijo nada al respecto por miedo a que le echaran del grupo), y que ahora vuelve a Hogwarts y le arrebata el puesto de profesor que tanto ansía. Ay, Snape.