lunes, 18 de enero de 2016

Capítulo 7: El boggart del armario ropero

En el séptimo capítulo de El prisionero de Azkaban, Snape y Malfoy siguen siendo lo peor, pero por suerte Lupin se encarga de equilibrar la balanza.

Encontramos a Harry y a los otros en la clase de Pociones, justo cuando Malfoy vuelve al fin de la enfermería. Como era de esperar, está aprovechando su supuesta herida (que evidentemente se ha debido curar ya) todo lo posible para que echen a Hagrid y de paso librarse de ciertas tareas, y si es a costa de Harry y Ron aún mejor. Es detestable.

Sin embargo, entre tanto abuso de Malfoy hay algo de misterioso, pues parece saber algo sobre Sirius Black que Harry y Ron no, y desde luego disfruta con restregárselo sin tener ninguna intención de contarlo. Mirando atrás resulta extraño; lo que sepa Malfoy tiene que venir de su padre, pero por lo que dice parece creer que Sirius es un mortífago, cuando Lucius debería saber que no lo es. Es raro. En la primera guerra la mayoría de los mortífagos no se conocían entre ellos, pero Lucius estaba en el círculo más cercano a Voldemort, así que debería conocer todo el asunto de Colagusano.

En todo caso, Malfoy pronto queda eclipsado en animosidad por Snape, que en este capítulo alcanza cotas de desprecio nunca vistas. Después de fastidiar a Harry y Ron en favor de Draco, se dispone a acosar a Neville por fallar en el ejercicio (cualquiera diría que cree que de alguna forma su acoso va a conseguir que mejore), insulta a Hermione cuando interviene, amenaza con envenenar al sapo de Neville delante de toda la clase para enseñarle una lección (¿¿Qué??), y cuando Hermione consigue ayudarle a restaurar su poción, Snape les quita puntos para Gryffindor. El profesor del año, vamos. Por no hablar de cuando insulta a Neville delante de otro profesor.

Por suerte, después de la no muy magistral lección de Snape tenemos la primera clase de Defensa contra las Artes Oscuras impartida por Lupin, que resulta sí ser un buen profesor. El contraste resulta estupendo, y está claro que Rowling lo ha escrito a propósito: mientras que Snape acosa a Neville porque no se ajusta a su estándar, Lupin intenta que se relaje para que de lo mejor de sí. Mientras que Snape insulta a Hermione por intentar demostrar lo que sabe, Lupin lo permite pero también procura que los demás tengan su momento para subir su autoestima. Por no hablar de aprovechar un poco la situación en burla de Snape, algo que necesitaba todo el mundo, sobre todo Neville.

La experiencia con el boggart sirve de metáfora para lo que vendrá después, el cómo se puede derrotar al miedo y a la desesperación mediante la alegría y la esperanza. Después de todo lo que ha sucedido, y con la amenaza presente de Sirius Black y los dementores, es un momento perfecto para luchar contra tus miedos y saber que puedes superarlos si sabes cómo hacerlo y estás dispuesto.

Por supuesto, sigue habiendo cosas extrañas, como el porqué Lupin no ha permitido deliberadamente que Harry se enfrentara al boggart, y la misteriosa esfera (o luna) en la que la criatura se convirtió cuando el profesor atrajo su atención. Pero por ahora quedémonos con esto, con la buena sensación de que se puede ganar a la oscuridad. Eso es lo importante. ¡Nos vemos!

Observaciones y curiosidades:
  • Cuando Snape increpa a Neville por el fracaso de su poción, en el original no le grita como en la traducción; al fin y al cabo, Snape no es de gritar, es más mordaz que eso.
  • Evidentemente, lo que Hermione lleva dentro de la túnica cuando desaparece un momento es su giratiempo, que acababa de usar; en el original se dice que lo está ocultando dentro en vez de llevarlo ya metido y sujeto como en la traducción. 
  • El conjuro waddiwasi viene de la palabra sueca vadd, que significa "relleno", y vassi, que significa "adelante" en francés. Es decir, que el conjuro viene a significar "adelante con el relleno" o, más abstractamente, "lanzamiento de relleno".
  • Riddíkulo, o Riddikulus, como se dice en el original inglés, viene del latín ridiculum, que significa broma. Como curiosidad, decir que la palabra latina se pronuncia con el acento en la penúltima sílaba, acentuación que se mantiene en la versión inglesa del conjuro, pero no en la nuestra.
  • En la traducción se corta una frase mientras se preparan para enfrentarse al boggart. En ella Harry se pregunta a sí mismo cómo puede hacer que un dementor sea menos aterrador, pero no se le ocurre nada.
  • En el original, el boggart Snape no intenta coger a Neville por la túnica, sino que trata de sacar algo de la suya, probablemente su varita.
  • Tanto el boggart como la banshee provienen del folklore británico. En concreto, la banshee es originaria del folklore de Irlanda, de donde es Seamus. 
P.D. Tengo que decir que me ha costado decir lo que he dicho de Snape teniendo en cuenta la triste muerte de su actor en las películas, Alan Rickman, pero eso no significa que vaya a modificar mi reseña, pues los actos de Snape en este capítulo son inexcusables y me debo a la veracidad del texto. De todas formas, la versión cinematográfica de Snape es diferente de la literaria, no hay que confundir eso.  

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