jueves, 7 de enero de 2016

La Pluma de Aceptación y el Libro de Admisiones

Como estamos a principios de año, toca traducir un texto de Rowling en Pottermore. En esta ocasión traduciré un texto nuevo que han publicado en la página, sobre cómo se escogen los alumnos para Hogwarts. Creo que lo encontraréis muy interesante:

"En una pequeña torre cerrada, nunca visitada por ningún estudiante de Hogwarts, se encuentra un antiguo libro que no ha sido tocado por manos humanas desde que los cuatro fundadores lo colocaron allí al completar el castillo. Junto al libro, que está forrado de piel de dragón negro ya suelta en algunos puntos, está un pequeño tintero de plata del cual sobresale una pluma larga y descolorida. Son, respectivamente, El Libro de Admisiones y la Pluma de Aceptación, y juntos constituyen el único proceso por el que los estudiantes son seleccionados para el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.

Si alguien comprende qué poderosa y muy duradera magia causa que este libro y pluma se comporten como lo hacen, nadie lo ha confesado nunca, sin duda porque (como Albus Dumbledore comentó entre suspiros una vez) le ahorra al profesorado tediosas explicaciones a los padres que estén furiosos porque sus hijos no hayan sido seleccionados para Hogwarts. La decisión del Libro y la Pluma es definitiva, y ningún niño ha sido admitido nunca sin que su nombre haya quedado antes inscrito en las amarillentas páginas del libro.

En el preciso momento en el que un niño exhibe por primera vez signos de magia, la Pluma, que se cree que fue extraída de un Augurey, flota de su tintero e intenta escribir el nombre del niño en las páginas del Libro*1* (Las plumas de Augurey son conocidas por repeler la tinta y el tintero está vacío; nadie ha podido nunca analizar con precisión qué es el líquido que fluye desde la Pluma encantada).

Los pocos que han observado el proceso (varios directores y directoras han disfrutado pasando horas tranquilas en la torre del Libro y la Pluma, esperando pillarlos en acción) están de acuerdo en que podría juzgarse a la Pluma como más indulgente que el Libro. Un simple tufillo a magia basta para la pluma. El Libro, sin embargo, a veces se cerrará de golpe, negándose a que se escriba en él hasta que reciba pruebas lo bastante sólidas de habilidad mágica.

Así, en el mismo momento en el que nació Neville Longbottom, la Pluma trató de escribir su nombre y fue rechazada por el Libro, que se cerró de golpe. Incluso la partera que atendió a Alice Longbottom no se dio cuenta que Neville había conseguido ajustarse sus sábanas más cómodamente momentos después de nacer, asumiendo que su padre le había arropado con más seguridad. La familia de Neville se perdió las tenues señales de magia en él y ni sus decepcionados tíos abuelos, ni el viejo y estirado Libro, aceptaron que fuera realmente un mago hasta que tuvo ocho años, cuando sobrevivió a una caída que debería haberle matado*2*.

De hecho, la severidad del Libro tiene un propósito: su récord en mantener a los squibs fuera de Hogwarts es impecable. Los niños no mágicos nacidos de brujas y magos ocasionalmente tienen una pequeña aura residual de magia a su alrededor debido a sus padres, pero en el momento en que se les agota queda claro que nunca tendrán la capacidad para ejecutar conjuros. La sensibilidad de la Pluma, combinada con la implacabilidad del Libro, nunca han cometido un error hasta el momento."    

*1* Hagrid comenta cuando conoce a Harry por primera vez que su nombre estuvo inscrito en Hogwarts desde que nació; ahora sabemos cómo pudo ser esto.

*2* Neville cuenta el primer día de Hogwarts que su tío abuelo Algie, en uno de sus muchos intentos de forzarle a sacar la magia, le dejó colgando de las piernas desde una ventana alta, y le soltó sin querer; Neville usó su magia instintivamente para salir ileso.

¿Qué os ha parecido? Interesante, ¿verdad? ¡Nos vemos el próximo lunes!

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