lunes, 6 de febrero de 2017

Capítulo 37: El comienzo

En el último capítulo de Harry Potter y el cáliz de fuego, termina un curso más, pero con la sensación amarga de todo lo que ha sucedido, y la perspectiva de lo que deparará el futuro.

Pasan los últimos días desde la tercera prueba del Torneo de los Tres Magos hasta el final de curso, y Harry hace lo posible por llevarlo con entereza, y no es fácil, sobre todo tras hablar con los padres de Cedric. Afortunadamente, Ron y Hermione saben que lo que necesita es estar con ellos y nada más, sin hablar del asunto, simplemente estar ahí.

El resto del colegio, como sólo están informados parcialmente, ven a Harry como objeto de curiosidad, aunque nadie se atreve a preguntarle. Alguno que otro verá a Harry como el causante de la muerte de Cedric, basándose en lo escrito por Rita Skeeter. Harry es consciente de esto y trata de evitar al resto de la escuela, pero no tiene más remedio que acudir al banquete de final de curso.

En el banquete, Dumbledore toma la decisión de contarles a los alumnos la verdad de lo sucedido, sin tapujos; aunque hay argumentos para ver con malos ojos su decisión, en buena medida es mejor para todos, pues a la larga dará mayor confianza hacia Dumbledore y Harry por ser directos con lo sucedido, en contra de la actitud del Ministerio.

Un bonito efecto de la charla de Dumbledore es que sienta ejemplo para que Harry vuelva a abrirse a los demás, y el recordatorio de las amistades hechas durante el curso en Krum y Fleur le hace ver que ha valido la pena, aunque sólo sea un poco.

Por su parte, Ron y Hermione han hecho el dudoso avance de no querer que el otro se involucre románticamente con otras personas, aunque al menos Ron es capaz de dejar a un lado sus celos para pedirle a Krum un autógrafo y los dos quedan en buenos términos. Curiosamente, no se puede decir lo mismo de Hermione, aunque lo de Ron con Fleur es menos profundo.

Durante el viaje a casa, Harry, Ron y Hermione ya son capaces de hablar abiertamente del futuro, y se muestran esperanzadores. Hermione, Fred y George explican los cabos sueltos con Rita Skeeter y Ludo Bagman, cerrando sus tramas, y el intento de Malfoy de sacar partido al retorno de Voldemort cae en saco roto, una gran satisfacción.

Harry sella su nueva mentalidad al regalar a Fred y George el dinero del premio: el futuro puede que pinte mal, pero hay que intentar vivir la vida al máximo, y ser capaz de reírte junto a tus amigos hasta en los momentos más oscuros. Con eso en mente, Harry puede volver con los Dursley una vez más, sabiendo que, pase lo que pase, él estará ahí para afrontarlo, y no estará solo.

Y así terminamos con El cáliz de fuego. Esta semana publicaré el texto de Pottermore de febrero (sobre los ministros de magia a lo largo de la historia) y el próximo lunes será la reseña de la película de este libro. ¡Nos vemos!

Observaciones y curiosidades:
  • Cuando hablaron en privado, Krum le pidió a Hermione que fuera a visitarle a Bulgaria. 
  • Harry aún no puede ver a los thestrals, porque en el fondo aún no ha asumido la muerte de Cedric. 

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