lunes, 13 de febrero de 2017

Harry Potter y el cáliz de fuego: la película


La película de Harry Potter y el cáliz de fuego fue dirigida por Mike Newell, un novato en la saga igual que su predecesor. Se estrenó el 6 de noviembre de 2005. Dado el volumen del libro, se barajó la posibilidad de hacer dos películas, pero Newell consideró que centrándose en Harry se podía reducir lo suficiente. Esta decisión es la que da a la película su tono general, como la historia de Harry.

Harry lleva el peso de la trama más por su cuenta que en las películas anteriores, en las que compartía buena parte de sus escenas con Ron y Hermione. Aquí Harry tiene muchas escenas solo o con nuevos personajes, y Daniel aborda la situación de manera magnífica. Por supuesto, Emma y Rupert también clavan a Ron y a Hermione en sus escenas, menos frecuentes pero llenas de significado.

Hay muchos nuevos personajes en esta película, empezando por Barty Crouch Jr., interpretado por el gran David Tennant, archiconocido por su papel como el Doctor en Doctor Who. Tennant saca el mayor partido a sus escenas, pero lamentablemente el tiempo de escena de Barty es demasiado corto para que pueda hacer mucho.

Al Crouch padre lo interpreta Roger Lloyd-Pack, que casualmente haría después de villano en Doctor Who, enfrentándose al Doctor de David Tennant. Las escenas y las motivaciones de Crouch se han reducido mucho respecto al libro (más adelante hablaré sobre ello), pero debido a ello, junto con darle parte de la caracterización de Ludo Bagman, Crouch se hace mucho más simpático que en el libro, bastante agradable.

Cedric Diggory es interpretado por Robert Pattinson, también muy conocido por interpretar a Edward en la saga Crepúsculo. En todo caso, le pone más emoción como Diggory que como el vampiro, clavando perfectamente el buenrollismo de Cedric.

Brendan Gleeson interpreta a Moody, así como a Barty haciéndose pasar por Moody: Gleeson saca toda la locura de Moody, que en los libros puede quedar un poco aparte. Su Moody es temperamental, agresivo y directo, e incorpora algunas de las peculiaridades que Tennant le dio a Barty en su caracterización.

Por la parte de Beauxbatons, tenemos a Clémence Poésy como Fleur Delacour y a Frances de la Tour como Madame Maxime. Las dos ejercen un gran poder femenino, y un gran contraste entre lo inglés y lo francés: ambas representan la clásica finura francesa. Tienen pocas escenas, pero Poésy tiene grandes momentos con el Hagrid de Coltrane y Fleur aporta una gran emoción cuando Harry rescata a su hermana y cuando se da cuenta de que Cedric está muerto.

En contraposición, Predrag Bjelac como Igor Karkarov y Stanislav Ianevski como Viktor Krum interpretan a sus personajes con la dureza del norte, con pocas emociones en su rostro pero que dejan ver lo que sienten con sus actos. Llegué a disfrutar mucho del abierto desdén de Karkarov por Harry, y Krum se hace mucho más simpático en la película, más abierto. Como he dicho, Krum demuestra sus emociones con sus actos, y eso se hace más patente en un visionado.

Finalmente, Ralph Fiennes toma el papel de Voldemort de manera permanente. No muchos actores podrían interpretar al señor tenebroso, y Fiennes le da un toque infantil a esa mezcla de ego, furia y miedo que caracterizan a Voldemort, dejando un mal sabor de boca, pero el que debe inspirar un villano.

Cosas que me han gustado:

- El campo de quidditch en el que se celebran los Mundiales es espectacular, aunque se vea muy poco. También es un placer ver todo el jolgorio previo al partido en el cámping; se ha mandado a paseo la necesidad de discreción y la magia campa a sus anchas.

- La marca tenebrosa está muy bien realizada, tanto la del cielo como la inscrita en los brazos de los mortífagos. La primera está hecha a ordenador, claro, pero la segunda es un tatuaje temporal con productos especiales para que parezca viva.

- El cáliz de fuego está tallado especialmente, y resulta espectacular, sobre todo en la escena en la que todos creen que ya ha terminado y a de repente vuelve a ponerse rojo. A destacar también la expresión de Ron cuando escogen a Harry.

- Aunque no lo parezca, el colacuerno húngaro no está hecho por ordenador, sino que es un animatrónico al que se le hicieron retoques en postproducción. Eso sí, Daniel tuvo que hacer su parte de la escena aparte. No estoy muy satisfecho con cómo desarrollaron la primera prueba, pero el dragón es estupendo.

- El baile de Navidad es perfecto de principio a fin, desde el baile de Ron con McGonagall, los trajes de todos, el ambiente, la música, Flitwick llevado en volandas, la discusión de Hermione y Ron, y sobre todo Neville. Sólo Neville. Mención aparte a la escena en la que Snape suelta collejas a diestro y siniestro. Genial.

- La escena en el baño de los prefectos también es excelente, con Myrtle la Llorona en su papel más magistral.

- Aunque es una pena que quitaran a Dobby, cubrir su parte en la segunda prueba con Neville es un gran acierto. La prueba en sí está bastante bien, muy tenebrosa, y se ve que costó mucho rodarla.

- El momento priori incantatem, aunque apresurado, queda excelente y emotivo.

- Finalmente, la charla final entre Dumbledore y Harry está muy bien, y resume de forma más o menos viable toda la parte posterior al cementerio.

Lo que no me ha gustado:

- A ver, Barty en esta película es un lío. Se supone que cuando Harry tiene el sueño Barty ya está con Voldemort, pero su padre no parece tener nada que ver, así que no se sabe cómo huyó de Azkaban. Tampoco se abre la posibilidad de que fuera inocente para después sorprender y revelar que era malo desde el principio, así que quedará raro para quien no haya leído los libros. Su presencia en los Mundiales tampoco tiene sentido, aunque hacen un intento de explicarlo con Voldemort ordenándole que dé una señal para los otros mortífagos.

- El partido se corta nada más empezar, y eso es una mierda. Lo entiendo por temas de presupuesto, pero no me gusta. Además, sin Bagman Harry, Hermione y los Weasley tienen asientos de gallinero, con lo que quedan a merced de las burlas de los Malfoy. :/

- No me gusta que se ponga a Beauxbatons como una escuela sólo de chicas y a Durmstrang como sólo de chicos. No tiene sentido.

- Toda la parte en la que el dragón se suelta y persigue a Harry por el colegio es un despropósito total. Resulta incomprensible se mire por donde se mire.

- También son comprensibles los cambios en el laberinto por el tema presupuestario, pero hacer que las paredes estén vivas y confiar en la paranoia queda un poco triste en ocasiones. Especialmente al final, cuando el laberinto entero se cierra sobre Harry y Cedric y les obliga a coger la copa a la vez, elimina una buena parte de la situación posterior, que se basa en quién debería cogerla y las consecuencias.

- Colagusano casi ni se inmuta cuando se corta la mano. Venga ya.

- En general, se nota que los eventos de la película transcurren sin un orden causal determinado, y eso repercute de forma negativa, pues no se aprecia una continuidad.

En resumidas cuentas, esta película hace un trabajo notable en resumir los eventos de la novela, representando estupendamente algunos de los momentos e incluso creando otros propios muy notables, pero dejando atrás algunos importantes y presentando la trama como algo desmenuzado, especialmente en lo referente a Barty.

El próximo lunes publicaré la primera reseña de La Orden del Fénix.¡Pasadlo bien!

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