jueves, 9 de febrero de 2017

Ministros de magia

El texto de este mes trata sobre los ministros de magia a lo largo de la historia, cómo se eligen, cuántos hubo y por qué fue famoso cada uno. Disfrutadlo:

"El Ministerio de Magia se estableció formalmente en 1707 con el nombramiento del primer hombre en obtener el título de ministro de magia, Ulick Gamp*1*. El ministro de magia se elige democráticamente, aunque se han dado tiempos de crisis en los que se ha ofrecido el puesto a un individuo sin voto público (Albus Dumbledore recibió este tipo de oferta, y la rechazó de forma repetida*2*). No hay un límite fijo al tiempo de cargo de un ministro, pero éste debe formar elecciones regulares con un intervalo máximo de siete años. Los ministros de magia tienden a durar mucho más que los ministros muggles. Generalmente hablando, y a pesar de muchos gruñidos y quejas, su comunidad le cubre las espaldas de una forma que raramente de ve en el mundo muggle. Esto quizás se debe a una sensación, por parte de los magos, de que a menos que parezca que se manejan de forma competente, los muggles podrían intentar interferir.

El primer ministro muggle no juega ningún papel en el nombramiento del ministro de magia, cuya elección es un asunto exclusivo de la comunidad mágica. Todos los asuntos relacionados con la comunidad mágica de Gran Bretaña son manejados únicamente por el ministro de magia, que tiene jurisdicción total sobre su Ministerio. En el número 10 de Downing Street*3* está colgado un retrato de Ulick Gamp (el primero de los ministros de magia), que anuncia las visitas de emergencia del ministro de magia al primer ministro muggle*4*.

Ningún primer ministro muggle ha puesto un pie en el Ministerio de Magia, por razones bien resumidas por el exministro Dugald McPhail (en el cargo de 1858 a 1865): "Sus cerebros de pudin no podrían soportarlo".

Ulick Gamp, 1707 a 1718

Anteriormente jefe del Wizengamot, Gamp tuvo la onerosa tarea de dirigir a una comunidad fracturada y asustada que se estaba ajustando a la imposición del Estatuto Internacional del Secreto. Su mayor legado fue fundar el Departamento de Ley Mágica.

Damocles Rowle, 1718 a 1726

Rowle fue elegido bajo el programa de "ser duro con los muggles". Censurado por la Confederación Internacional de Magos, al final se vio forzado a dimitir.

Perseus Parkinson, 1726 a 1733

Intentó pasar una ley que ilegalizara el matrimonio con muggles. Leyó mal el ambiente público; la comunidad mágica, cansada del sentimiento antimuggle y deseando la paz, le sacó del cargo a la primera oportunidad.

Eldritch Diggory, 1733 a 1747

Un popular ministro que estableció por primera vez un programa de reclutamiento de aurores. Murió en el cargo por viruela de dragón.

Albert Boot, 1747 a 1752

Agradable, pero inepto. Dimitió tras manejar mal una revuelta de duendes.

Basil Flack, 1752

El ministro con el periodo de cargo más corto. Duró dos meses; dimitió después de que los duendes unieron fuerzas con los hombres lobo.

Hesphaestus Gore, 1752 a 1770

Gore fue uno de los primeros aurores. Contuvo con éxito varias revueltas de seres mágicos, aunque los historiadores creen que su negativa a contemplar programas de rehabilitación para los hombres lobo llevó al final a más revueltas. Renovó y reforzó la prisión de Azkaban.

Maximilian Crowdy, 1770 a 1781

Padre de nueve, Crowdy fue un líder carismático que terminó con varios grupos extremistas de la sangre pura que planeaban ataques contra los muggles. Su misteriosa muerte en el cargo ha sido el tema de numerosos libros y teorías conspiratorias.

Porteus Knatchbull, 1781 a 1789

Fue llamado en confidencialidad en 1782 por el primer ministro muggle de entonces, Lord North, para ver si podía ayudar con la creciente inestabilidad mental del rey Jorge III. Se corrió la voz de que Lord North creía en los magos, y se vio forzado a dimitir tras una moción de falta de confianza.

Unctuous Osbert, 1789 a 1798

Ampliamente visto como demasiado influenciado por los sangre pura de riqueza y estatus.

Atermisia Lufkin, 1798 a 1811

La primera mujer en ser ministra de magia. Estableció el Departamento de Cooperación Mágica Internacional y trabajó duro para que Gran Bretaña pudiera ser anfitriona de la Copa Mundial de Quidditch durante su mandato.

Grogan Stump, 1811 a 1819

Un ministro de magia muy popular, un apasionado fan del quidditch (de los Tutshill Tornados), estableció el Departamento de Deportes y Juegos Mágicos y consiguió manejarse con la legislación de seres y bestias mágicos, que hasta entonces había sido una fuente de disputa.

Josephina Flint, 1819 a 1827

Reveló una insana intolerancia hacia los muggles en el cargo; no le gustaban las nuevas tecnologías muggles como el telégrafo, que según ella interfería con un funcionamiento correcto de las varitas.

Ottaline Gambol, 1827 a 1835

Una ministra mucho más abierta al futuro, Gambol estableció comités para investigar la capacidad cerebral de los muggles, que parecía, en este periodo del Imperio Británico, ser mucho mayor de lo que algunos magos habían dado crédito.

Radolphus Lestrange, 1835 a 1841

Un reaccionario que intentó cerrar el Departamento de Misterios, pero que fue ignorado. Al final dimitió por problemas de salud, aunque se rumoreó que fue por su incapacidad para aguantar el peso del cargo.

Hortensia Milliphutt, 1841 a 1849

Introdujo más leyes que ningún otro ministro, buena parte de ellas útiles, pero algunas tediosas (como el grado en el que los sombreros tenían que estar de punta), lo que al final derivó en su caída política.

Evangeline Orpington, 1849 a 1855

Una buena amiga de la reina Victoria, que nunca se dio cuenta de que era una bruja, mucho menos la ministra de magia. Se cree que Orpington intervino mágicamente (e ilegalmente) en la Guerra de Crimea*5*.  

Priscilla Dupont, 1855 a 1858

Concibió un odio irracional hacia el primer ministro muggle Lord Palmerston, hasta tal punto que causó tales problemas (monedas que se convertían en renacuajos en sus bolsillos, etc.) que la forzaron a dimitir. Irónicamente, también forzaron a Palmerston a dimitir dos días después.

Dugald McPhail, 1858 a 1865

Un par de manos seguras. Mientras que el parlamento muggle pasaba por un periodo de marcado descontrol, el Ministerio de Magia conoció un bienvenido periodo de calma.

Faris "Carapitorro" Spavin, 1865 a 1903

El ministro de magia que más ha durado en el cargo, y también el más charlatán; sobrevivió a un "intento de asesinato" (una coz) de un centauro al que no le gustó el final de su infame chiste de "Un centauro, un fantasma y un enano entran en un bar". Acudió al funeral de la reina Victoria ataviado con unas polainas y un gorro de almirante, momento en el que el Wizengamot sugirió con gentileza que era hora de que dejara el cargo (Spavin tenía 147 años cuando lo hizo).

Venusia Crickerly, 1903 a 1912

El segundo exauror en ocupar el cargo, considerada competente y agradable, Crickerly murió en un raro accidente de jardinería relacionado con mandrágoras.

Archer Evermonde, 1912 a 1923

En el cargo durante la Primera Guerra Mundial muggle, Evermonde propuso una legislación de emergencia que prohibía a las brujas y magos involucrarse, para no arriesgarse a infracciones masivas del Estatuto Internacional del Secreto. Miles le desafiaron, ayudando a los muggles en lo que podían.

Lorcan McLaird, 1923 a 1925

Un mago hábil con la magia pero inepto en la política, McLaird era un hombre excepcionalmente taciturno que prefería comunicarse con monosílabos y expresivas nubecillas de humo que producía de su varita. Le echaron del cargo por pura irritación hacia sus excentricidades.

Hector Fawley, 1925 a 1939

Indudablemente votado por su marcadas diferencias con McLaird, el bullicioso y particular Fawley no se tomó lo bastante en serio la amenaza que presentaba Gellert Grindelwald para la comunidad mágica. Lo pagó con su puesto.

Leonard Spencer-Moon, 1939 a 1948

Un sonado ministro que ascendió hasta el cargo desde su puesto de repartidor del té en el Departamento de Accidentes y Catástrofes Mágicas. Supervisó un gran periodo de conflicto internacional mágico y muggle. Disfrutó de una buena relación de trabajo con Winston Churchill.

Wilhelmina Tuft, 1948 a 1959

Una alegre bruja que presidió un periodo de bienvenida paz y prosperidad. Murió en el cargo tras descubrir, demasiado tarde, su alergia al pudin con sabor a Alihotsy*6*.

Ignatius Tuft, 1959 a 1962

El hijo de Wilhelmina. Un político de línea dura que aprovechó la popularidad de su madre para ganar las elecciones. Prometió formar un controvertido y peligroso programa de cría de dementores y le forzaron a dimitir.

Nobby Leach, 1962 a 1968

El primer ministro de magia nacido de muggles, su nombramiento causó consternación entre la vieja guardia (de sangre pura), y muchos de ellos dimitieron de sus puestos de gobierno en protesta. Siempre negó tener nada que ver con la victoria en 1966 de Inglaterra en la Copa Mundial. Dejó el cargo tras contraer una enfermedad misteriosa (dando lugar a teorías conspiratorias).

Eugenia Jenkins, 1968 a 1975

Jenkins se ocupó de forma competente de las revueltas de los sangre pura durante las marchas por los derechos de los squibs a finales de los sesenta, pero pronto se vio metida en el primer ascenso de Lord Voldemort. Jenkins fue sacada del cargo enseguida por no ser adecuada para el desafío.

Harold Minchum, 1975 a 1980

Visto como de línea dura, dispuso aún más dementores en Azkaban, pero fue incapaz de contener lo que parecía el ascenso imparable de Voldemort al poder.

Millicent Bagnold, 1980 a 1990

Una ministra altamente capaz. Tuvo que responder ante la Confederación Internacional de Magos por el número de brechas del Estatuto Internacional del Secreto en el día posterior a la caída de Lord Voldemort provocada por su ataque a Harry Potter. Dimitió de manera magnífica con las ahora infames palabras: "Asevero nuestro derecho inalienable a la fiesta", que dio lugar a aplausos de todos los presentes.

Cornelius Fudge, 1990 a 1996

Un político nato pero con demasiado afán por la vieja escuela. Su persistente negación de la continua amenaza de Lord Voldemort terminó por costarle el puesto.

Rufus Scrimgeour, 1996 a 1997

El tercer exauror en obtener el puesto, Scrimgeour murió en el cargo a manos de Lord Voldemort.

Pius Thicknesse, 1997 a 1998

Es omitido de la mayoría de listas oficiales, pues estuvo bajo el control de la maldición imperius durante la totalidad de su cargo, y por tanto inconsciente de nada de lo que hacía.

Kingsley Shaclebolt, 1998 a la actualidad

Supervisó la captura de los mortífagos y otros seguidores de Voldemort después de su muerte. Inicialmente nombrado como ministro en funciones, Shacklebolt terminó tomando el cargo de forma democrática."

*1* "Hasta 1707, el Consejo de Magos era el cuerpo gubernamental más duradero de la comunidad mágica de Gran Bretaña. Sin embargo, tras la imposición en 1692 del Estatuto del Secreto, la comunidad de magos necesitaba una estructura gubernamental más estructurada, organizada y compleja que la que habían usado hasta el momento, para apoyar, regular y comunicarse con una comunidad oculta. Sólo las brujas y magos que disfrutaron del título de ministro de magia están incluidos en esta entrada."

*2* Como explica en La reliquias de la muerte, Dumbledore no aceptó la oferta de ser ministro porque temía que tener un cargo de autoridad sacara a la luz sus antiguos pensamientos de maldad, que con mucho esfuerzo había erradicado de sí mismo.

*3* Lugar en el que el Gobierno de Gran Bretaña tiene su sede en el mundo real.

*4* Podemos ver este proceso en el primer capítulo de El misterio del príncipe.

*5* La Guerra de Crimea fue un conflicto armado entre el Imperio Ruso de los Románov y una alianza entre el Reino Unido, el Imperio Otomano, el Segundo Imperio Francés y el Reino de Cerdeña. Duró entre 1852 y 1856, y tuvo lugar principalmente en la península de Crimea, en el Mar Negro.

*6* El alihotsy es una planta mágica cuyas hojas pueden provocar histeria y risa descontrolada.

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