lunes, 31 de agosto de 2015

Capítulo 8: El cumpleaños de muerte

En el capítulo ocho de La cámara secreta, Harry se ve forzado a asistir al cumpleaños de muerte de Nick Casi Decapitado en la noche de Halloween, y ciertamente él y sus amigos terminan por presenciar algo bien macabro al terminar el día.

Este es uno de mis capítulos favoritos del libro, porque nos permite obtener algo de caracterización de personajes que no aparecen mucho, como Nick, Peeves o Filch, sin tener que poner en pausa el argumento para hacerlo. Es algo que les falta a las películas.

El capítulo comienza con Harry deprimido y embarrado tras volver del entrenamiento de Quidditch (¿cómo se puede uno manchar tanto de barro cuando juega en el aire?). La perspectiva de enfrentarse a Slytherin con sus nuevos refuerzos (más las nuevas escobas que Malfoy; si acaso Malfoy le da desventaja a su equipo con respecto al antiguo buscador) le resulta preocupante.

Ensimismado en sus pensamientos, Harry se topa con Nick Casi Decapitado (es un decir), que también tiene sus propios problemas: no le permiten entrar en un club exclusivo para fantasmas que murieron decapitados porque a él no le decapitaron bien y su cabeza sigue ligeramente unida a su cuerpo.

Entiendo que Nick esté enfadado, pues él no pudo hacer nada por cambiar lo ocurrido en su muerte (más detalles en las curiosidades) y. como vemos después, el líder del club Patrick es muy borde con todo el asunto. Por otra parte, las argumentaciones de Patrick son sólidas: Nick no puede participar en las actividades del club si no puede separar la cabeza del cuerpo, y no tendría sentido cambiar las normas para ajustarse a una sola persona.

Harry es consciente de la situación y entiende que debe apoyar a su amigo aunque no tenga ninguna oportunidad de conseguir lo que se propone, pero antes de que pueda decir nada, Flich y la Señora Norris aparecen para castigar a Harry por entrar al castillo sin limpiarse las zapatillas de barro. ¿No habrá felpudos mágicos en la entrada que quiten toda la suciedad de quien los pisa?

Gracias a la infracción de Harry podemos echar un vistazo al despacho de Filch, un lugar muy deprimente. En general todo lo relacionado con Filch deja ver amargura, y Harry descubre por qué muy pronto: cuando Filch se va para intentar una vez más pillar a Peeves con las manos en la masa, Harry lee una carta suya que resulta ser una suscripción a un curso de magia por correspondencia, implicando que o no sabe hacer magia o lo hace muy mal; sea lo que sea es evidente que Filch no quiere que se sepa, pues deja ir a Harry para que no se lo revele a nadie. Tiene suerte de que se le olvidase, porque Harry estaba más que dispuesto a contárselo a Ron y Hermione.

Resulta que fue Nick quien convenció a Peeves de que distrajera a Filch para ayudar a Harry, quizás permitiendo a cambio que el poltergeist acudiera a su fiesta de cumpleaños de muerte. Agradecido, Harry no duda en aceptar su invitación a la fiesta sin pensar en las consecuencias ni en ayudar a Nick a causarle buena impresión a Patrick. La intención es buena, pero la ejecución falla bastante.

Como Nick no le cuenta nada a Harry de cómo son las fiestas de cumpleaños de muerte, y ni Ron ni Hermione saben nada de ellas, no van preparados y están claramente fuera de lugar, por no decir hambrientos, pues no han comido antes y la comida de las fiestas de fantasmas no es apta para los vivos.

Peeves hace acto de presencia y, a pesar de que no es tan destructivo como suele, es muy cruel con la pobre Myrtle, que se presenta por primera vez en este capítulo. Aunque no hace falta mucho para que Myrtle se enfurruñe, Peeves no le hace ningún favor. La aparición de Patrick y su Club de Cazadores sin Cabeza, junto con un intento muy triste de halago a Nick por parte de Harry, es el colofón para una fiesta desastrosa.

Mientras vuelven de la fiesta, Harry oye de nuevo la voz asesina misteriosa y, ignorando la extrañeza de sus amigos, los conduce hasta el segundo piso, donde son testigos de una escena dantesca; la Señora Norris, petrificada y colgando de forma macabra bajo unas letras escritas en la pared que dan un ominoso aviso: La Cámara de los Secretos ha sido abierta.

Para más inri, justo entonces se termina el banquete de Halloween y Harry, Ron y Hermione se ven rodeados por el resto del alumnado en la escena del crimen, lo que sin duda acarreará problemas. Ah, y Malfoy parece saber algo, a juzgar por su grito sin motivo al ver las palabras. Qué misterioso. ¡Nos vemos!

Observaciones y curiosidades:
  • Esta es la primer mención en el libro de que Ginny tiene mal aspecto. Dado que en el último capítulo comenzaron sus incursiones secretas instigadas por el diario, todo parece conectarse bien.
  • En el original, el hombre que ponen como ejemplo en el curso de Embrujorrápid no dice haber transformado a su mujer en una vaca, sino en un yak. No hay mucha diferencia, pero me hizo gracia cuando lo leí.
  • El armario evanescente que Peeves rompe es el que conecta con Borgin y Burkes, y que Malfoy tratará de arreglar en El misterio del príncipe para permitir entrar a mortífagos en Hogwarts.
  • En este momento el profesor de Cuidado de Criaturas Mágicas es el profesor Kettleburn, que se retirará el año siguiente y que al parecer había perdido varios de sus miembros. También le gustaba organizar actos teatrales, pero lo dejó después de que una de las actuaciones saliera fatal.
  • En el original, Patrick comenta que cómo van a dejar que Nick se una a su grupo, no hay más que verle, y el basilisco también menciona que está hambriento. En la traducción ambos dicen otra cosa.
  • El charco por el que resbala Harry lo provocó Myrtle, pues su baño está al lado del lugar del crimen y fue allí a lamentarse por las burlas de Peeves. Es gracias al charco que la Señora Norris pudo ver los ojos del basilisco de forma indirecta y quedar petrificada en vez de morir.
  • En un principio Rowling quería que Nick recitase una balada donde cantaba la historia de su muerte; se rechazó la idea para el libro final, pero Rowling cedió los manuscritos con fines benéficos. Adjunto un link a la letra en inglés y una traducción propia para quien no se maneje con el idioma:

Fue un error que cualquier mago pudo cometer
Por estar cansado y metido en la acción,
Un solo y trivial fallo, y para mi horror,
Me vi condenado a la ejecución.
¡Ay por la noche en que conocí a Doña Lamento,
Mientras por el parque iba en la oscuridad!
Ella confió en que sus dientes le ordenaría,
Pero de inmediato un colmillo le comenzó a brotar.

Lloré toda la noche, lo juré arreglar, 
Mas la justicia no me quiso escuchar;
Trajeron el bloque, pero erraron con la roca,
En la que el hacha solían afilar.
Al alba siguiente, con el rostro desolado,
El cura me dijo que intentara no llorar,
"Puedes salir sin más, un sombrero no necesitarás",
Y yo sabía que mi fin estaba al llegar.

El hombre de la máscara con la triste carga
De mi cuello la cabeza separar,
Me dijo "Nick, si no te importa, te tienes que arrodillar",
Y yo no pude impedir a mis lágrimas brotar.
"Puede que te duela un momento" dijo el torpe patán,
Mientras su hacha agitaba hacia arriba,
Pero ¡Oh la hoja roma! No hizo diferencia,
Pues mi cabeza al cuerpo seguía unida.

El verdugo golpeó, pegó y atizó,
"No tardaré mucho" me quiso asegurar,
Pero no fue nada rápido, y el verdugo torpón
cuarenta y cinco hachazos me dio hasta acabar.
Y así estaba muerto, pero mi fiel testa,
Nunca vio bien de mi cuerpo desertar,
y aún permanece, así acaba mi canción,
Os pido un aplauso, si más no me queréis dañar. 

2 comentarios:

  1. ¡Qué puntazo lo del charco de Myrtle!

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    1. Si, si lo piensas la señora Norris se salvó gracias a que Myrtle estaba llorando en su servicio en ese momento, lo que ocurrió porque Peeves se metió con ella cuando lo hizo, lo que ocurrió porque Hermione habló de ella en la fiesta, fiesta en la que estaban porque Nick salvó a Harry de que Filch le castigara. Si lo piensas, Filch salvó a su gata al intentar castigar a Harry.

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