lunes, 10 de agosto de 2015

Capítulo 5: El sauce boxeador

En el quinto capítulo de La Cámara Secreta, Harry y Ron se preparan para volver a Hogwarts, pero no va a serles tan fácil como imaginan.

No puedo menos que sentirme un poco mal por Harry. Durante su estancia con los Weasley ha podido saborear lo que es vivir con una familia cariñosa, y aunque la vida en Hogwarts es genial, Harry es bien consciente de que se acabará antes o después y entonces tendrá que volver con los Dursley, que seguro que estarán encantados de verle.

En cualquier caso, primero hay que pasar por un curso más en Hogwarts, y Harry parece haberse olvidado de las advertencias de Dobby al respecto. Por suerte o por desgracia el elfo doméstico se va a asegurar de que Harry no vaya a Hogwarts, aunque para ello tenga que cerrar a la fuerza el portal del andén nueve y tres cuartos.

Cuando por exigencias del guión Harry y Ron se quedan los últimos para entrar al andén y no son capaces de pasar a tiempo por la barrera se les ocurre una magnífica idea: coger sin permiso el coche de los padres de Ron para seguir al tren volando y llegar a Hogwarts a tiempo. Ya sé que tienen doce años y a esa edad el sentido común no es el más común de tus sentidos, pero venga ya.

Por supuesto, el plan es un fracaso total. El dispositivo de invisibilidad se estropea y les ven volar varios muggles, el coche no aguanta un viaje tan largo y se escacharra, se estrellan en el único árbol de los terrenos que sacude a quien se acerca, el coche se larga sin ellos, Snape los pilla in fraganti, y tienen que soportar la mirada de decepción de Dumbledore (yo creo que esto es lo peor de todo. Tiene que ser terrible). No es por quitarles la irresponsabilidad de sus actos, pero es que tuvieron muy mala suerte.

Por lo menos pueden comer algo y tienen un recibimiento de héroes en la sala común, aunque son lo bastante inteligentes como para retirarse a su habitación antes de que Percy llegue a echarles la bronca. Evidentemente aún no se han librado de todas las consecuencias de su estupidez, pero por el momento se merecen un buen descanso antes de comenzar un nuevo curso. ¡Nos vemos!

Observaciones y curiosidades:
  • Harry dice que la señora Weasley conjuró una comida, pero la magia no puede crear alimentos. Probablemente la cocinó con magia y Harry está dramatizando. Lo mismo pasa con McGonagall y los sandwiches al final; seguramente los trajo de las cocinas y los multiplicó. 
  • O sea, que Ginny se dejó su diario en casa, y tuvieron que volver a por él. Interesante. ¿Qué habría pasado si los señores Weasley se hubieran negado a volver otra vez a casa?
  • En el original, Harry le pregunta a Ron cómo van a volver sus padres sin el coche. Ron le dice que no les hace falta porque pueden aparecerse, le explica rápidamente en qué consiste la aparición y que sólo los magos mayores de edad pueden aparecerse, y por eso usan los polvos flu y el coche cuando viajan todos. Son varios párrafos que se omiten completamente en la versión traducida. 
  • Uno se pregunta por qué han plantado un árbol tan peligroso en los terrenos. La respuesta vendrá en el siguiente libro.
  • El chico al que ven Harry y Ron ponerse el Sombrero Seleccionador es Colin Creevey, el mayor fan de Harry. No creo que haga falta decirlo porque Harry se entera en el siguiente capítulo, pero por si acaso.
  • En el original Snape no les dice a Harry y Ron que estaba ausente en el banquete para averiguar dónde estaban, sino que estaba interesado en saber por qué no han llegado en el tren. 

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