lunes, 3 de agosto de 2015

Capítulo 4: En Flourish y Blotts

En el cuarto capítulo de La Cámara Secreta, Harry y los Weasley viajan al callejón Diagon para reabastecerse para el nuevo curso, y allí pasan muchas cosas, algunas de ellas relacionadas con el padre de Malfoy.

¡Cuántas cosas pasan en este capítulo! Voy a intentar hablar un poco de todas, porque muchas de ellas merecen un análisis profundo.

Lo primero es la vida de Harry con los Weasley, que no podría ser más diferente que con los Dursley: En la Madriguera Harry se siente muy cómodo, tiene amigos con los que pasar el día y jugar y gente que se preocupa por él. Molly se asegura de que Harry se sienta cómodo, mientras que Arthur siempre intenta que comparta sus conocimientos de la vida muggle, permitiéndole sentirse útil. Al final, lo más mágico de la Madriguera es lo más mundano que puede haber en una casa, el amor que sienten sus habitantes unos con otros.

Antes de que comience el nuevo curso toca ir al callejón Diagon a por los nuevos materiales. Dos cosas aquí: lo primero, que me parece muy fuerte que exijan a los alumnos de todos los cursos comprarse todos los libros de Lockhart para la escuela. El tío se tuvo que llevar un buen pico con eso.

Lo segundo son los polvos flu. No voy a centrarme mucho en como funcionan (ya elaboraré en ello cuando traduzca el texto correspondiente de Pottermore), sino en los peligros que supone. Creo que los Weasley están tan acostumbrados a usarlo que no llegan a valorar lo raro que sería para cualquiera que lo usase por primera vez. Es como hacer subir solo a un autobús a alguien que no sabe qué son ni cómo se usan. Puede acabar en cualquier parte.

Efectivamente, Harry termina en Borgin y Burkes, una tienda dedicada a las artes oscuras, donde por casualidad escucha una conversación entre el papi de Malfoy, Lucius, y el dueño de la tienda. Esta conversación no sirve un propósito mayor que el de establecer a Lucius como una versión crecida de Draco (aunque más bien Draco es una versión en niño de Lucius). Es arrogante, clasista e intolerante hacia los muggles y los que se relacionan con ellos, aparte de sus escarceos con las artes tenebrosas. Es fácil verle como el candidato a villano del libro, y con razón, si bien es más sutil que otros villanos.

Por suerte Hagrid pasaba por el callejón Knockturn y saca de allí a Harry, reuniéndole con los Weasley y también con Hermione y sus padres. Se habla muy poco de los padres de Hermione; me hubiera gustado saber su opinión sobre todos estos temas mágicos, en contraste con los Dursley. Sus conversaciones con Arthur también tendrían que haber sido para oírlas.

Después de un par de meses separados, Harry, Ron y Hermione disfrutan del paseo por el Callejón Diagon, culminando en la visita a Flourish y Blotts que da nombre al capítulo, y en la que conocen al que será su próximo profesor de Defensa contra las Artes Oscuras, Gilderoy Lockhart.

Lockhart es simplemente un famosillo del tres al cuarto, que se ha aprovechado de las hazañas de otros para construirse una fama inmerecida. Aceptó el puesto de profesor por la publicidad y para vender más libros, y en este capítulo se aprovecha de la fama de Harry para aumentar la suya. Incluso cuando se arma una pelea él solo ve una ocasión más de publicidad. Es muy penoso.

Para terminar, Lucius Malfoy termina de presentarse poniéndose en oposición a Arthur Weasley, su oponente en todos los sentidos. No está claro cuál es la razón exacta de que se guarden una enemistad tan manifiesta, pero sí es evidente que es muy fuerte, lo suficiente para pelearse físicamente en un lugar público. Suerte que está ahí Hagrid para poner paz.

¡Nos vemos!

Observaciones y curiosidades:
  • Las explosiones del cuarto de Fred y George se deben a sus experimentos para crear artículos de broma. 
  • En el original los libros de Lockhart se caracterizan porque usan la misma letra para los dos nombres; por ejemplo, Recreo con la Banshee es Break with a Banshee. Es otra forma de señalar el afán publicitario de Lockhart, que busca títulos pegadizos.
  • En el original, la señora Weasley no espera que las cosas de Ginny vengan de sus hermanos, sino comprarlas en tiendas de segunda mano.
  • Lo que aquí llaman Matrículas de Honor en Brujería es lo que más adelante recibirá el nombre de T.I.M.O. , o Título Indispensable de Magia Ordinaria, el examen que deben pasar los alumnos de quinto curso.
  • El armario en el que Harry se esconde en Borgin y Burkes es el armario evanescente que Malfoy usará en El misterio del príncipe para introducir mortífagos en Hogwarts. Si Harry llega a cerrar las puertas del todo, podría haber acabado allí. 
  • Draco terminará comprando la Mano de la Gloria y el collar embrujado de la tienda, y hará uso de ellos en El misterio del príncipe. 
  • La autobiografía de Lockhart, El Encantador, se titula en el original Magical Me, más o menos traducible a Mi yo mágico. De hecho, cuando anuncia su puesto de profesor, hace un juego de palabras con el título, diciendo que Harry y sus compañeros de clase tendrán a su verdadero yo mágico.
  • En el original los chicos cogen el Libro Reglamentario de Hechizos antes de unirse a la cola, no uno de los libros de Lockhart. 
  • Cuando Lucius le devolvió el libro de texto a Ginny, metió dentro el diario de Ryddle, poniendo en marcha los eventos de la obra.

1 comentario:

  1. Me han encantado todas las curiosidades, cambia bastante del original al traducido en lo que respecta a Lockhart, parece que le quieran poner aún más de divo en la traducción XD
    De todo lo que dices, sí que me acordaba de la escena en la que Lucius le esconde el diario, por la peli y eso.
    Si vuelven a salir los polvos flu habrá que hablar de ellos.
    ¡Un saludo!

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