lunes, 3 de abril de 2017

Capítulo 7: El Ministerio de Magia

En el séptimo capítulo de Harry Potter y la Orden del Fénix, Harry y Arthur acuden al Ministerio para la vista de Harry, y el lector aprovecha para descubrir un nuevo escenario.

Hay que ser sinceros con esto: incluso en una primera lectura, sabemos que Harry no va a ser expulsado de Hogwarts, no cuando estamos al principio del quinto y quedan otros dos. Rowling lo sabe, y escribe este capítulo con ello en mente.

Cuando Harry se despierta temprano, él y Arthur se ponen en marcha antes de tiempo (afortunadamente), y deciden viajar de forma no mágica para causar mejor impresión, o al menos es lo que Arthur afirma. Probablemente quería una excusa para viajar en metro, pues si lo hace solo se acabaría perdiendo.

Su entusiasmo con la vida normal del muggle londinense contrasta con el entusiasmo que el lector sentirá en el lugar de trabajo de Arthur, que a él le parece totalmente normal. Harry está demasiado nervioso como para disfrutarlo como hizo con el Callejón Diagon, por ejemplo, pero el lector se lo pasará en grande.

La gracia es que el Ministerio no es tan distinto de cualquier otra oficina, con su guardia de seguridad, sus ascensores y sus cubículos, pero todo está impregnado de magia en su forma más pragmática, como chimeneas instaladas para entrar y salir y papeles embrujados para mandar mensajes entre departamentos.

En mi opinión, el viaje en ascensor es la parte más interesante, pues permite dar a conocer cómo funciona el mundo mágico. Con una descripción simple, queda claro cuál es la función de cada departamento:

En el Departamento de Deportes y Juegos Mágicos se ocupan de organizar los partidos de quidditch de las ligas oficiales, así como de otros deportes y juegos menores como los gobstones.

El Departamento de Transportes Mágicos se encarga de regular los medios de transporte, y emite permisos para vender escobas, para incluir tu chimenea en la red flu, para crear un traslador y para poder aparecerse.

El Departamento de Cooperación Mágica Internacional está en contacto con sus homólogos de los otros Ministerios, para asegurar una colaboración entre las comunidades mágicas.

El Departamento de Regulación y Control de las Criaturas Mágicas se ocupa de mantener las actividades de las criaturas con capacidades mágicas fuera del conocimiento de los muggles, tanto en las criaturas con conciencia de sí mismas como las que son catalogadas como bestias salvajes. También se ocupan de las plagas de estas criaturas, que por sus capacidades pueden requerir un manejo experto.

En el Departamento de Accidentes y Catástrofes en el Mundo de la Magia se ocupan de los incidentes más graves, que ponen en peligro la seguridad y el secreto del mundo mágico. Ellos ponen fin al problema, borran la memoria de los testigos muggles e inventan una explicación plausible para que lo sucedido no llame su atención.

Finalmente, el Depatamento de Seguridad Mágica se encarga de incidentes más aislados, como criminales de mayor o menor gravedad y daños a propiedades individuales. Aquí se encuentra la Oficina de Aurores, que es de interés para Harry, y que se estructura como el típico precinto policial.

La oficina de Arthur también está aquí, aunque es muy pequeña y está al fondo de la planta, otro elemento habitual en unas oficinas. Ahora que hemos terminado con la ruta turística, Rowling sorprende una vez más revelando que han cambiado la hora de la vista en el último momento y que Harry sólo va a poder llegar un poco tarde por haber ido temprano, y que además se va a celebrar en las antiguas salas del Wizengamot. Todo resulta bastante sospechoso, la verdad.

Esta táctica ayuda a que el lector esté tan nervioso como Harry, y tras una breve excursión por el misterioso Departamento de Misterios, nuestro protagonista entra en la sala como si entrara en su ejecución. A ver qué tal le va.

Estamos en abril ya, así que está semana publicaré una traducción de Pottermore. Esta semana será sobre los polvos flu y la red flu.

Observaciones y curiosidades:

  • En este capítulo se menciona por primera vez a Scrimgeour, futuro ministro de magia y en este momento el jefe de la Oficina de Aurores.
  • El aparato que el empleado de seguridad usa con Harry es una sonda de ocultación, que detecta magia escondida, como transformaciones por la poción multijugos o objetos mágicos.
  • La primera planta del Ministerio, que no se ve en este capítulo, comprende la oficina del ministro y su personal adjunto.
  • La confusión entre armas de fuego/juego es en el original firearms/firelegs, pues arms puede significar "armas" o "brazos" (legs significa "piernas").
  • Harry se enterará de qué va el artículo sobre Sirius en El Quisquilloso en su viaje a Hogwarts. Es tan ridículo como uno se imagina. 
  • Volvemos a ver a Broderick Bode, el inefable que será manipulado por los mortífagos para robar la profecía y que se volverá loco al cogerla. 

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