lunes, 8 de agosto de 2016

Capítulo 13: Ojoloco Moody

En el capítulo 13 de Harry Potter y el cáliz de fuego, Harry, Ron y Hermione comienzan el nuevo curso, aclimatándose a su nuevo horario y al nuevo profesor.

En el primer día de clase, Harry y sus amigos deben dejar a un lado todo el tema de Torneo de los tres magos. Al fin y al cabo, el torneo no empieza hasta finales de octubre, así que deben centrarse en sus clases. A veces cuesta tener en cuenta que estamos en un colegio con tanta aventura, pero así es.

La primera clase del día es Herbología, igual que en La cámara secreta, pero al contrario que en aquella clase no se presentan nuevos personajes ni conceptos para el futuro, más allá de la breve mención de Eloise Midgen (que sólo recibe un par de menciones más en este libro) y el pus de bubotubérculo, que volverá para fastidiar a Hermione más adelante.

En Ciudado de Criaturas Mágicas tenemos nuestra introducción a los escregutos de cola explosiva, el resultado de una crianza experimental por parte de Hagrid (algo totalmente ilegal en el mundo mágico, y por buenas razones, como se puede ver). Hagrid no está en su mejor momento, pues ha dejado que su pasión por las criaturas peligrosas se superponga a sus obligaciones como profesor. Más allá de que los escregutos sean altamente peligrosos, los alumnos de cuarto estarán con ellos hasta año nuevo, cuando deberían aprender sobre otras criaturas. Francamente, cuando Malfoy tiene razón, es que las cosas van bastante mal. Quedan puestas las semillas para lo que será un desarrollo interesante del personaje de Hagrid.

En Adivinación no hay mucho nuevo que contar, pero una vez acabada la clase los chicos se ven acosados una vez más por Malfoy, esta vez con respecto al papel de Arthur en su ayuda de Ojoloco el día anterior. Lo normal sería no juzgar a Arthur por ayudar a un amigo y a una persona que tanto ha contribuido al bienestar general en tiempos difíciles, pero basta con jugar bien con las palabras para tergiversar las cosas, y esa es la especialidad de Skeeter.

En la reyerta consiguiente "Moody" hace su tercera aparición. Rowling ha estado haciendo un buen trabajo de presentar al personaje poco a poco, primero mediante testimonios de gente que le conoce, después revelando su aspecto pero nada más, y ahora su personalidad llevada al extremo, seguida de los eventos del siguiente capítulo. Rowling no ha hecho nada parecido con ningún otro personaje, y este tipo de descripción permite que podamos conocer al verdadero Moody antes de conocer al falso. Lo que contaban de él, y el aspecto que ha tomado Barty, son verdaderos, pero su acto aquí es impropio del verdadero Moody, si bien similar a su caracterización, explicadas las extrañezas por su supuesta locura. Es brillante.

A través de estos análisis intentaré percibir cuándo actúa Barty como sí mismo y cuándo como Moody, o incluso ambos. En este caso, en mi opinión reconoció a Draco como el hijo de Lucius y aprovechó que atacaba a Harry para tener una pequeña venganza y quedar bien ante Harry, para su convenciencia, y de paso tener unas palabras con Snape.

Veremos su actuación en la esperada primera clase de Defensa contra las Artes Oscuras.

Observaciones y curiosidades:
  • Eloise Midgen se convierte en Eloise Migdeon en la traducción. 
  • Lo que le pregunta Lavender a Hagrid en el original es qué es lo puntiagudo que tienen los escregutos, de ahí que Hagrid responda que algunos tienen agijón. El error puede deberse a que Lavender usa la palabra pointy (puntiagudo), que se puede confundir con point (punta, pero también sentido, en plan "¿Qué sentido tiene esto?, que es parecido a lo que pregunta en la traducción. 

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