viernes, 1 de abril de 2016

Historia de la Magia en Norteamérica

El texto de este mes trata sobre el desarrollo que tuvo la magia a lo largo de los siglos en la tierra que se convertiría en los Estados Unidos, en evidente consonancia con la Película Animales fantásticos y dónde encontrarlos que se estrenará a finales de este año. En realidad, este texto en particular está disponible en Pottermore en español entre otros idiomas, incluyendo el español, pero yo os voy a ofrecer mi propia traducción, con notas a pie particulares. Aunque son cuatro textos, aquí los voy a poner todos seguidos para facilitar la lectura. ¡Que lo disfrutéis!

"Siglos XIV al XVII:

Aunque los exploradores europeos lo llamaron "El Nuevo Mundo" cuando llegaron por primera vez al continente, los magos ya conocían América mucho antes que los muggles (Nota: aunque cada nacionalidad tiene su propio término para "muggle", la comunidad americana usa el término despectivo no-maj, abreviatura de "No Magic"*1*). Varios métodos de viaje mágico (entre ellos las escobas y la aparición), por no mencionar las visiones y las premoniciones, significaron que incluso las comunidades mágicas más remotas estaban en contacto entre sí a partir de la Edad Media.

La comunidad mágica nativa americana y las de Europa y África se conocían mucho antes de la inmigración de no-majs en el siglo XVII, y ya estaban al tanto de las muchas similitudes entre sus comunidades. Ciertas familias eran claramente mágicas, y la magia también aparecía de forma inesperada en familias en las que hasta el momento no existía ningún mago o bruja conocido. La proporción entre magos y no magos parecía consistente entre las poblaciones, así como las actitudes de los no-majs, dondequiera que naciesen. En la comunidad nativa americana, algunos magos y brujas fueron aceptados e incluso elogiados dentro de sus tribus, ganando reputación por su curación como hombres medicina, o por ser sobresalientes cazadores. Sin embargo, otros fueron estigmatizados por sus creencias, a menudo bajo el pretexto de que estaban poseídos por espíritus malévolos.

La leyenda del nativo americano "skinwalker", un mago o bruja malvado que puede transformarse en un animal a voluntad, tiene su base en los hechos. Creció la leyenda de que los animagos nativos americanos habían sacrificado a miembros cercanos de su familia para obtener sus poderes de transformación. La realidad era que la mayoría de animagos asumían formas animales para escapar de la persecución o para cazar y abastecer a la tribu. Estos rumores despreciativos a menudo se originaban en hombres medicina no-majs, que a veces fingían poseer poderes mágicos, y temían ser expuestos.

La comunidad mágica nativa americana estaba particularmente dotada en la magia animal y vegetal, y sus pociones en particular tenían una sofisticación mucho más allá de lo que se conocía en Europa. La diferencia más flagrante entre la magia que practicaban los nativos americanos y los magos europeos era la presencia o ausencia de varita.

La varita mágica se originó en Europa. Las varitas canalizan la magia para hacer sus efectos más precisos y poderosos, aunque generalmente se toma como marca de los mejores magos y brujas que también sean capaces de producir magia de gran calidad sin una varita. Como los animagos y elaboradores de pociones nativos americanos demostraron, la magia sin varita puede alcanzar una gran complejidad, pero los encantamientos y las transformaciones son muy difíciles sin una.

A partir del siglo XVII:

A la vez que los no-majs de Europa comenzaron a emigrar al Nuevo Mundo, más brujas y magos de origen europeo fueron a instalarse en América. Como sus compatriotas no-maj, tenían varias razones para dejar sus países de origen. Algunos se veían llevados por su sentido de la aventura, pero la mayoría huía de algo: a veces de la persecución de los no-majs, a veces de otra bruja o mago, pero también de las autoridades mágicas. Estos últimos buscaban confundirse entre la creciente marea de no-majs, o ocultarse entre la población mágica nativa americana, que era generalmente receptiva a sus camaradas europeos.

Sin embargo, desde el principio quedó claro que el Nuevo Mundo iba a ser un entorno más duro para las brujas y los magos que el Viejo Continente. Había tres razones principales para esto:

Primero, como sus contrapartes no-maj, habían llegado a un país con pocas amenidades, sólo aquellas que hicieran ellos mismos. En casa no tenían más que visitar la botica local para encontrar lo que necesitaran para las pociones; aquí, tenían que rebuscar entre plantas mágicas que no les eran familiares. No había fabricantes de varitas establecidos, y la Escuela Ilvermorny de Magia y Hechicería, que llegaría un día a contarse entre los mejores establecimientos mágicos del mundo, en aquel tiempo no era más que una cabaña con un par de maestros y alumnos*2*.

Segundo, las acciones de sus vecinos no-majs hacían que la población no mágica de las tierras natales de la mayoría de magos pareciera encantadora. No sólo se había desarrollado un conflicto entre los inmigrantes y la población nativa americana, lo que fue un duro golpe para la unidad de la comunidad mágica, sino que sus creencias religiosas les hacían profundamente intolerantes a cualquier rastro de magia. Los puritanos no dudaban en acusarse unos a otros de actividades ocultas con la más pequeña de las pruebas, y las brujas y magos del Nuevo Mundo hacían bien en ser extremadamente recelosos con ellos.

El último, y probablemente el más peligroso de los problemas que encontraron los magos recién llegados a Norteamérica, fueron los rastreros*3*. Dado que la comunidad mágica de América era pequeña, dispersa y reservada, hasta el momento no tenía su propio mecanismo de ejecución legal. Esto dejó un vacío que llenó una banda sin escrúpulos de magos mercenarios de muchas nacionalidades extranjeras, que formaron un muy temido y brutal comando con el fin de cazar no sólo a criminales conocidos, sin también a cualquiera que pudiera valer algo de oro. Según pasaba el tiempo, los rastreros se fueron volviendo cada vez más corruptos. Lejos de la jurisdicción de sus gobiernos mágicos nativos, muchos permitían un nivel de autoridad y crueldad injustificado para su misión. Estos rastreros disfrutaban con el derramamiento de sangre y la tortura, e incluso llegaron tan lejos como para traficar con sus compañeros magos. El número de rastreros se multiplicó por América a finales del siglo XVII y hay pruebas de que no estaban por encima de hacer pasar por magos a no-majs inocentes para obtener recompensas de miembros crédulos de la comunidad no mágica.

Los famosos Juicios de las Brujas de Salem de 1692-1693 fueron una tragedia para la comunidad mágica. Los historiadores mágicos están de acuerdo en que entre los jueces supuestamente puritanos había al menos dos conocidos rastreros, que estaban pagando contiendas desarrolladas mientras estaban en América. Una parte de las muertas eran de hecho brujas, aunque totalmente inocentes de los crímenes por los que habían sido arrestadas. Otras eran simplemente no-majs que habían tenido la mala fortuna de verse en medio de la histeria y sed de sangre generalizadas.

Salem fue significativo dentro de la comunidad mágica por razones más allá de la trágica pérdida de vidas. Su efecto inmediato fue la huida de América de muchas brujas y magos, y muchos más que decidieron no instalarse allí. Esto supuso interesantes variaciones en la población mágica de Norteamérica en comparación con las de Europa, Asia y África. Hasta las primeras décadas del siglo XX, había menos brujas y magos en la población general americana que en los otros cuatro continentes. Las familias de sangre pura, que estaban bien informadas mediante los periódicos mágicos de las actividades de los puritanos y los rastreros, raramente emigraban a América. Esto dio pie a un porcentaje de brujas y magos nacidos de no-majs mucho mayor que en cualquier otro sitio. Dado que estos magos y brujas a menudo se casaban unos con otros y fundaban sus propias familias de magos, la ideología de sangre pura que ha perseguido a la historia mágica de Europa ha ganado mucha menos tracción en América.

Quizás el efecto más significativo de Salem fue la creación del Congreso Mágico de los Estados Unidos de América en 1693, anticipándose a su contraparte no-maj por más o menos un siglo. Conocido por los magos americanos por la abreviatura MACUSA*4*, fue la primera vez que la comunidad mágica norteamericana se juntaba para crear leyes propias, formando a todos los efectos un mundo mágico dentro del mundo no-maj tal como existía en la mayoría de los otros países. La primera tarea del MACUSA fue llevar a juicio a los rastreros que habían traicionado a los de su propia clase. Aquellos condenados por asesinato, tráfico de magos, tortura y otras formas de crueldad fueron ejecutados por sus crímenes.

Varios de los rastreros más notorios eludieron a la justicia. Dada la existencia de órdenes de busca y captura internacionales para conseguir su arresto, todos ellos desaparecieron permanentemente entre la comunidad no-maj. Algunos de ellos se casaron con no-majs y fundaron familias en las que los niños mágicos al parecer se veían excluidos en favor de una descendencia no mágica, para mantener la tapadera. Los vengativos rastreros, expulsados de entre su gente, pasaron a sus descendientes la convicción absoluta de que la magia era real, y la creencia de que las brujas y los magos debían ser exterminados allá donde se encontraran.

El historiador mágico americano Theophilus Abbot*5* ha identificado varias de estas familias, todas ellas con una profunda creencia en la magia y un gran odio hacia ella. Puede ser parcialmente debido a las creencias antimágicas y a las actividades de los descendientes de familias de rastreros que los no-majs norteamericanos a menudo parecen más difíciles de engañar y embaucar en lo que respecta a la magia que muchas otras poblaciones no mágicas. Esto ha tenido repercusiones trascendentales en el modo en que se gobierna la comunidad mágica americana.

Ley de Rappaport:

En 1790, la decimoquinta presidenta del MACUSA, Emily Rappaport, instituyó una ley designada para crear una segregación total entre las comunidades mágicas y no-maj, en consecuencia de una de las brechas más serias del Estatuto Internacional del Secreto, que dio lugar a una humillante censura del MACUSA por parte de la Confederación Internacional de Magos. El asunto fue aún más serio porque la brecha provino del propio MACUSA.

La catástrofe tuvo que ver con la hija del guardián del tesoro y los dragots de confianza de la presidenta Rappaport (el dragot es la moneda mágica americana, y el guardián de los dragots, como su título implica, es más o menos el equivalente al secretario de hacienda no-maj). Aristóteles Twelvetress era un hombre competente, pero su hija Dorcus era tan tonta como bella. Había sido una pésima estudiante en Ilvermorny y en el momento del ascenso de su padre a la oficina alta ella estaba viviendo aún en casa, apenas usando la magia, y concentrándose principalmente en su ropa, su pelo y las fiestas.

Un día, en un pícnic local, Dorcus Twelvetress se enamoró perdidamente de un guapo no-maj llamado Batholomew Barebone. Lo que Dorcus no sabía es que Bartholomew era descendiente de un rastrero. Nadie en su familia podía usar la magia, pero su creencia en ella era profunda e imperturbable, así como su convicción de que todos los magos y brujas eran malvados.

Totalmente ignorante del peligro, Dorcus se tomó en serio el educado interés de Bartholomew en sus "pequeños trucos". Llevada por las preguntas sin malicia de su pretendiente, ella le confió la dirección secreta del MACUSA y de Ilvermorny, junto con información sobre la Confederación Internacional de Magos y todas los medios que estos organismos empleaban para proteger y ocultar a la comunidad mágica.

Tras haber obtenido tanta información como pudo de Dorcus, Bartholomew le robó la varita que ella tuvo la amabilidad de enseñarle, se la enseñó a tantos periodistas como pudo encontrar, y entonces juntó a un grupo de amigos armados para perseguir y, idealmente, matar, a todos los magos y brujas de la zona. Bartholomew también imprimió folletos con las direcciones en que las brujas y magos se congregaban, y envió cartas a no-majs prominentes, algunos de los cuales vieron necesario investigar si realmente se celebraban "fiestas ocultas malignas" en los lugares descritos.

Emocionado con su misión de exponer la brujería en América, Bartholomew Barebone metió la pata al disparar a lo que él creía que era un grupo de magos del MACUSA, pero que resultaron ser no-majs que tuvieron la mala fortuna de salir de uno de los edificios sospechosos mientras él lo estaba vigilando. Afortunadamente nadie murió, y Bartholomew fue arrestado y encarcelado por el crimen sin necesidad de que el MACUSA tuviera que intervenir. Esto fue un enorme alivio para el MACUSA, que estaba pasándolo mal para cubrir las masivas consecuencias de las indiscreciones de Dorcus.

Bartholomew había diseminado sus folletos por muchos lugares, y algunos periódicos le habían tomado lo bastante en serio como para imprimir fotos de la varita de Dorcus con notas de que "daba patadas como una mula" si se agitaba. La atención que atrajo el edificio del MACUSA fue tan intensa que se vieron forzados a mover su sede. Como la presidenta Rappaport tuvo que confesar a la Confederación Internacional de Magos en una vista pública, no podía estar segura de que hubieran borrado la memoria a todas las personas que se enteraron de la información de Dorcus. La filtración había sido tan seria que sus efectos se sintieron durante varios años.

Aunque muchos en la comunidad mágica pidieron cadena perpetua o ejecución para ella, Dorcus pasó sólo un año en la cárcel. Profundamente desgraciada y totalmente traumatizada, se mudó a una comunidad de magos totalmente diferente y terminó sus días en reclusión, con un espejo y un loro como sus más queridos compañeros.

Las indiscreciones de Dorcus dieron lugar a la introducción de la Ley de Rappaport. Esta ley exigía una estricta segregación entre las comunidades no-maj y mágicas. A los magos ya no se les permitía confraternizar o casarse con no-majs, y las penas por juntarse con uno eran severas. La comunicación con los no-majs estaba limitada a lo necesario para realizar las tareas diarias.

La ley de Rappaport agrandó aún más la fuerte diferencia cultural entre la comunidad mágica americana y la europea. En el Viejo Mundo siempre había existido un cierto grado de cooperación y comunicación entre los gobiernos no-maj y sus contrapartes mágicos; en América, el MACUSA actuaba con total independencia del gobierno no-maj. En Europa, las brujas y los magos se casaban y eran amigos de algunos no-majs; en América, los no-majs eran vistos cada vez más como el enemigo. En pocas palabras, la Ley de Rappaport llevó a la comunidad mágica americana, que ya tenía que tratar con una población no-maj inusualmente suspicaz, a un nivel mayor de secretismo.

La América mágica de los años 20:

Los magos de América tomaron parte en la Gran Guerra de 1914 a 1918, incluso aunque la amplia mayoría de sus compatriotas no-maj no estuvieran al tanto de su contribución. Dado que había facciones mágicas en ambos bandos, sus esfuerzos no fueron decisivos, pero ganaron muchas victorias en evitar pérdidas adicionales de vida, y en derrotar a sus enemigos mágicos.

Este esfuerzo común no produjo ningún ablandamiento en la postura del MACUSA sobre la confraternización entre no-maj y magos, y la Ley de Rappaport permaneció firme. En los años 20 la comunidad mágica se había acostumbrado a existir bajo un nivel de secretismo mayor que el de sus contrapartes europeos y a seleccionar a sus parejas estrictamente de entre sus congéneres magos.

El recuerdo de la catastrófica filtración del Estatuto del Secreto por parte de Dorcus Twelvetrees había entrado en el lenguaje mágico, y se llamaba un "dorcus" a una persona idiota o inepta. El MACUSA continuó imponiendo severas penas a aquellos que desdeñaran el Estatuto Internacional del Secreto. El MACUSA también era más intolerante con fenómenos mágicos como fantasmas, poltergeist y criaturas fantásticas que sus equivalentes europeos, debido al riesgo que tales bestias y espíritus poseían de alertar a los no-majs de la existencia de la magia.

Después de la Gran Rebelión de los Sasquatch de 1892 (para más información, véase el muy aclamado libro de Ortiz O´Flaherty, La última resistencia del Pie Grande), la sede del MACUSA se trasladó por quinta vez en su historia, mudándose de Washington a Nueva York, donde permaneció durante los años 20. La presidenta del MACUSA en esta década fue Madame Seraphina Picquery, una famosa y hábil bruja de Savannah.

En los años 20 la Escuela Ilvermorny de Magia y Hechicería ya había florecido durante más de dos siglos y era ampliamente considerada como uno de los mejores centros de educación mágica del mundo. En consecuencia de su educación común, todos los magos y brujas eran hábiles en el uso de la varita.

La legislación introducida a finales del siglo XIX dio lugar a que en la comunidad mágica de América se requiriera la posesión de un "permiso de varita", una medida con el fin de mantener un registro de toda la actividad mágica y de identificar a los criminales por sus varitas. Al contrario que en Gran Bretaña, donde las varitas de Ollivander se consideran imbatibles, el continente de América del Norte estaba servido por cuatro grandes fabricantes.

Shikoba Wolfe, descendiente de los Choctaw*6*, era principalmente famoso por sus varitas elaboradamente talladas y que contienen en su interior plumas de cola de thunderbird*7* (el thunderbird es un pájaro mágico americano emparentado con el fénix). En general, las varitas de Wolfe estaban consideradas como extremadamente poderosas, aunque difíciles de dominar. Eran particularmente apreciadas por los transformadores.

Johannes Jonker, un mago nacido de muggles cuyo padre no-maj fue un hábil fabricante de armarios, se convirtió a su vez en un hábil fabricante de varitas. Sus varitas estaban muy solicitadas y son fácilmente reconocibles, ya que solían estar taraceadas con nácar. Después de experimentar con muchos núcleos, el material preferido de Jonker fue el pelo de gato wampus*8*.

Thiago Quintana causó turbulencias por el mundo mágico cuando sus inusualmente pulidas y largas varitas entraron en el mercado, cada una con una única espina translúcida de los monstruos del Río Blanco de Arkansas en su interior y que producían conjuros potentes y elegantes. Los temores por la sobrepesca de estos monstruos fueron mitigados cuando se demostró que sólo Quintana conocía el secreto para atraerlos, un secreto que guardó celosamente hasta su muerte, momento en que las varitas de espina de monstruo del Río Blanco dejaron de fabricarse.

Violetta Beauvais, la famosa fabricante de varitas de Nueva Orleans, se negó durante muchos años a divulgar el núcleo secreto de sus varitas, que siempre estaban hechas de madera de espino de mayo de los pantanos. Eventualmente se descubrió que contenían pelo de rougarou, un peligroso monstruo con cabeza de perro que merodeaba por los pantanos de Louisiana*9*. A menudo se dice que las varitas de Beauvais atraen a los magos tenebrosos como la sangre a los vampiros, pero muchos héroes magos americanos de los años 20 fueron a la batalla armados sólo con una varita de Beauvais, y la misma presidenta Picquery era conocida por tener una.

Al contrario que la comunidad no-maj de los años 20, el MACUSA permitía a las brujas y los magos beber alcohol. Muchos críticos de esta política apuntaron que hacía a las brujas y a los magos muy llamativos en ciudades llenas de no-maj sobrios. Sin embargo, en uno de sus raros momentos desenfadados, se oyó decir a la presidenta Picquery que ser un mago en América ya era lo bastante duro. "La gigglewater*10*", como le oyeron decir a su jefe de personal, "no es negociable"".

*1* Es decir, "no mágico".

*2* Para más información sobre Ilvermorny en esta época, consultar el texto sobre su fundación e historia.

*3* Scourers en inglés. La palabra se refiere a alguien que limpia con un estropajo, utensilio que también se dice scourer en inglés. Rastrero es la traducción oficial de Pottermore, así que es la que voy a usar.

*4* MAgical Congress of the United States of America. La traducción oficial al español mantiene la abreviatura inglesa cambiándola a Mágico Congreso de USA.

*5* No confundir con la familia de Hannah Abbott, alumna de Hufflepuff del curso de Harry, Ron y Hermione, y que se casa con Neville. Sus apellidos son parecidos pero no iguales.

*6* Los Choctaw son una tribu nativa americana, cuyo territorio abarcaba lo que es hoy el estado de Oklahoma.

*7* Thunderbird significa "pájaro de trueno" en inglés.

*8* El gato wampus es una criatura del folklore norteamericano, similar a una pantera.

*9* El rougarou proviene también del folklore norteamericano, en este caso por influencia francesa; su leyenda se conecta con la del hombre lobo.

*10* Gigglewater era el término callejero que se empleaba en aquella época en América para las bebidas alcohólicas. No creo que haga falta decirlo, pero en los años 20 estaba instaurada en los Estados Unidos la Ley Seca, que impedía comerciar con bebidas alcohólicas (dando lugar al contrabando y a la venta ilegal de las mismas).

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