lunes, 14 de noviembre de 2016

Capítulo 27: El regreso de Canuto

En el capítulo 27 de Harry Potter y el cáliz de fuego, Harry, Ron y Hermione se reúnen con Sirius para tratar los acontecimientos que se están produciendo, pero no antes de que Snape haga de las suyas.

Una vez finalizada la segunda prueba, todos disfrutan de una breve calma antes de que se produzca la tercera; dado que Harry no tiene que averiguar nada esta vez, puede estar tranquilo y dedicar su atención a lo que sucede a su alrededor.

No llama demasiado su atención la venganza de Rita Skeeter hacia Hermione, un artículo en el que la hace parecer la novia de Harry, a quien engaña con Krum. Hermione no está especialmente impresionada, pero Snape no duda en aprovechar para burlarse (las clases de Pociones están mucho menos indicadas para hablar que las de Encantamientos, a menos que seas de Slytherin).

Harry se ve separado de sus amigos y frente a Snape, que se burla de él porque está convencido de que Harry ha entrado en su despacho (más sobre eso después), tanto como para amenazarle con hacerle tomar una poción de uso ilegal y que lo confiese todo. Entre que las branquialgas salieron seguro de su despacho y la noche que casi le pilla fuera de la cama, está más que convencido.

Nuestro prota aguanta el temporal, reducido gracias a la inesperada aparición de Karkarov, que quiere pillar por banda a Snape para hablar de la marca tenebrosa, cada vez más clara. Harry trata de cotillear, pero sólo ve que Karkarov le enseña el brazo a Snape antes de que éste le descubra. Por suerte, no hay consecuencias para tal indiscreción (Snape tiene otras cosas en las que pensar).

Al día siguiente, Harry, Ron y Hermione visitan Hogsmeade para reunirse con Sirius, que se encuentra allí oculto en su forma perruna. La reunión no es tan emotiva como seria y profesional, ya que los cuatro hablan con libertad de los acontecimientos sucedidos a lo largo del libro, desde los Mundiales de quidditch hasta la supuesta incursión en Hogwarts de Crouch y su desaparición de la vida pública.

La conversación se desvía hacia los últimos años de la guerra contra Voldemort, y los posteriores a su caída, en lo referente a Crouch y su historia. Crouch estaba decidido a emplear todos los medios posibles para ganar a los mortífagos, incluso llegando a ser tan despiadado como ellos. Sus métodos, al parecer efectivos, le ganaron muchos partidarios, pero su dedicación extrema a su trabajo hizo que dejara de lado a su familia, llevando a su hijo por el mal camino.

Es la primera mención de Barty, a quien llevamos conociendo como "Moody" durante el curso. Barty es presentado como una figura trágica, un joven impresionable y ávido de afecto que vio en los mortífagos un grupo en el que demostrar su valía, y Voldemort como una figura paternal sustituta (y hay que estar muy necesitado para ver un padre en Voldemort).

Sirius relata muy bien la histeria colectiva de la que fue víctima, con la comunidad mágica exigiendo al Ministerio que encarcelase a todos los mortífagos, y en respuesta el Ministerio recurriendo a métodos cada vez más extremos para intentar demostrar que son eficaces. Crouch es un remanente de esos tiempos, un hombre que se aferra a la poca credibilidad que conserva, y cuyos métodos han permanecido latentes entre los magos, como se verá en el futuro.

Así pues, tras intercambiar información, todos se despiden de Sirius por el momento, aún haciéndose preguntas que no parecen tener respuesta, pero acercándose cada vez más a la verdad.

Observaciones y curiosidades:
  • Cuando Snape se pone a leer el artículo en clase, en el original se dice que hasta Hermione se puso colorada.
  • Harry (y el lector la primera vez) piensa que el robo de ingredientes de poción multijugos del que Snape le acusa fue el que acometió Hermione dos años atrás, pero en realidad son los robos que Barty ha realizado para hacer más poción.
  • La declaración de Sirius sobre juzgar a una persona por el trato a sus inferiores le pasará factura respecto a Kreacher. Aunque su odio hacia el elfo no se debía exclusivamente a ser un elfo, su trato hacia él podría haber sido mejor.
  • En la traducción se dice que algunos mortífagos salieron de Azkaban; lo que se quiere decir es que se libraron de entrar, no que se fugaran ni que les sacaran después, queda un poco ambiguo.
  • Snape no fue acusado oficialmente de ser un mortífago, porque se pasó al lado de Dumbledore y éste abogó por su inocencia. Algunos mortífagos, como Karkarov, le acusaron, pero nunca se sometió a juicio. 

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