lunes, 15 de junio de 2015

Capítulo 15: El Bosque Prohibido

En este capítulo Harry y sus amigos deben afrontar las consecuencias de sus actos, aunque Hagrid no tenga que hacerlo. Por suerte, les compensará dirigiendo su castigo y llevándoles a un peligroso bosque donde tendrán que matar por piedad a un unicornio, con la posibilidad de encontrarse con lo que lo mató. Genial.

Realmente es un momento duro para Harry, Hermione y Neville. Harry empezaba a sentirse bien consigo mismo y ahora es un paria, Hermione estaba a gusto tras descubrir que las normas no lo eran todo y ha recibido un recordatorio de lo que ocurre cuando las rompes, y el pobre Neville se ha visto aparentemente traicionado por aquellos a los que intentaba ayudar. Paso de Malfoy. Tampoco se nos dice cuántos puntos le quitaron, pero seguro que fueron menos de cincuenta.

Ya lo comenté en la reseña anterior, pero me enfada bastante la actitud de Hagrid. Puedo entender que tenga miedo por su trabajo, pero los chicos se han metido en aquel lío por ayudarle a él, y opino que lo mínimo seria hablar con Dumbledore. Quizá interpeló para ocuparse de su castigo, lo que explicaría por qué es tan aterrador en comparación con otros castigos que vemos en la saga (para Hagrid será como un paseo por el parque).

La ruta por el Bosque Prohibido permite presentar este nuevo escenario, que queda descrito de un modo estupendo; la sensación de temor y la tensión son palpables, a cada paso parece que va a aparecer algo. Por suerte también hay seres que no son necesariamente hostiles dentro del bosque, como los centauros.

Los centauros de Rowling están basados en las criaturas de la mitología clásica, aunque en concreto en los más inteligentes de entre ellos. Los centauros aquí se caracterizan también por un gran orgullo de raza y un recelo hacia las otras especies, incluidos los humanos. De hecho, en Animales fantásticos y dónde encontrarlos se cuenta que los centauros se negaron a compartir la categoría de seres con otras criaturas como las arpías, y son catalogados técnicamente como bestias a pesar de su gran inteligencia.

Dejando a un lado la clase de historia, Harry termina descubriendo al asesino del unicornio, aunque no su identidad, y se produce el giro cortesía de Firenze: Snape no quiere la Piedra Filosofal para ser rico, sino para que Voldemort pueda volver a su cuerpo y tener vida eterna. No es exactamente eso, pero se quedan muy cerca de la verdad.

Voldemort ha sido una figura que siempre ha estado ahí, pero parecía una amenaza del pasado; ahora es muy real, y las cartas están echadas. Es la hora del clímax final.

Observaciones y curiosidades:
  • Después de que McGonagall asume que Harry y Hermione se inventaron una historia para pillar a Malfoy, dice que les ha atrapado, pero en el original dice que ya ha atrapado a Malfoy.
  • Cuando Hermione propone ir a ver a Dumbledore, en el original no dice que perderán si lo hacen solos, sino que sin duda les echarán del colegio como les pillen otra vez.
  • Es absurdo que nadie piense que pueda haber hombres lobo en el bosque. Entiendo que Filch les siga la corriente, pero Hagrid también parece hacerlo.
  • Hermione comenta que McGonagall no tiene mucho respeto por la adivinación. En El prisionero de Azkaban veremos hasta qué punto.
  • En el original, la nota adjunta a la capa invisible dice Por si acaso.

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