lunes, 8 de junio de 2015

Capítulo 14: Norberto, el ridgeback noruego


En este capitulo Hagrid consigue un nuevo amigo que tristemente le hace la vida más difícil, a él y a sus amigos. La trama principal se toma un respiro para centrar la acción en los intentos de Hagrid de cuidar de Norberto y los problemas que reciben Harry, Ron y Hermione al intentar evitar que alguien lo descubra.

No me gusta demasiado este capítulo. Hagrid es un personaje que me cae bien, pero en este capítulo me es difícil defenderle. Entiendo que siempre quisiera tener un dragón, y que tiene predilección hacia las criaturas peligrosas. También puedo comprender que Hagrid quiere dar afecto, y creo que sería un buen padre si se terciara. Pero todo tiene un límite.

Dejando aparte que tener un dragón es ilegal, Hagrid está totalmente absorto con Norberto y no es capaz siquiera de buscarle un sitio donde pueda estar a gusto. Incluso para el propio dragón estar en una cabaña de madera debe ser muy incómodo, por pequeño que sea, aparte del hecho de que la madera y el fuego tienden a no llevarse muy bien. Hagrid, cuando un niño de once años puede ver el fallo de tu plan antes que tú, déjalo.

No sólo eso, sino que Hagrid abandona sus tareas de guardabosques (ya sabes, su trabajo, el que Dumbledore le ofreció cuando le expulsaron para que se ganara la vida), y enreda a Harry, Ron y Hermione para que le ayuden, cuando tienen exámenes. A mi parecer, en cuanto Malfoy vio a Norberto Hagrid debería haber ido a Dumbledore de inmediato.

¿Y qué le pasa a Malfoy? Descubre a Norberto y lo único que se le ocurre es burlarse de Ron donde nadie más puede oírles, se entera por casualidad de la forma en que se librarán del dragón y su mejor idea es salir por la noche sin Crabbe y Goyle para, por lo visto, pillar a Harry y a Hermione y hacer... algo... No sé, soy consciente de que Malfoy no es muy listo, pero sus acciones en este capítulo no tienen sentido.

Y para colmo, Harry y Hermione están tan felices de haberse librado de Norberto que se dejan la capa invisible en la torre, permitiendo que Filch los descubra enseguida. Después de haberse librado ya varias veces de los castigos, está bien que quede demostrado que nuestros protagonistas también pueden fallar, pero me hubiera gustado que fuera en otras circunstancias. Lamento decir que me meteré con Hagrid un poco más en la próxima reseña; de verdad que me cae bien. Intentaré no ser tan gruñón la semana que viene.

Observaciones y curiosidades:
  • En el original Ron explica las especies de dragones que habitan en Gran Bretaña, no solo el color. Son el galés verde común y el hébrido negro.
  • En la traducción mencionan a la profesora Sprout como un hombre. No estoy seguro de si es la primera vez en este libro, pero no es la última.
  • En cuanto al nombre del ridgeback noruego, le viene por las púas de su espalda. Back significa espalda, y ridge  las elevaciones de una cadena montañosa.
  • En realidad Norberto es hembra, como revelará Charlie en Las Reliquias de la Muerte. Al descubrirlo, la rebautizó como Norberta.  
  • Es raro lo de la señora Pomfrey. Seguro que reconoció una mordedura de dragón, así que no entiendo por qué se hizo la tonta. Quizá está acostumbrada a estas cosas tras tantos años de alumnos que aparecen en la enfermería con heridas sospechosas.
  • Ahora se pasa un poco por alto, pero para Hagrid el día que se despidió de Norberto fue uno de los peores días de su vida. Me da un poco de pena, la verdad, pero no compensa sus acciones. 

2 comentarios:

  1. ¡Ay! lo de la traducción de Sprout también lo he visto pero como todavía no me he hecho con todos los nombres he pasado por si era mi mala memoria la que me decía que era una mujer.
    Y sí, Malfoy la lía de una manera un poco extraña, no sé qué pretendía exactamente, la verdad.
    Eso sí, entiendo a Hagrid porque a mí también me pasó. Me encontré un pájaro negro de los que tienen las alas muy grandes y no pueden echar a volar desde el suelo. Bueno, pues pretendía quedármelo y mi madre me dijo que naranjas. Me fui por mi cuenta al veterinario con todos mis ahorros para ver qué problema tenía, me costó asumir que no podía volver a casa con él. Por suerte, una veterinaria se lo quedo durante su recuperación.
    Joe, de esto hace años pero hay que tener en cuenta que, a pesar de su edad, Hagrid está bastante solo.
    Pobre.

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    1. Esa es una bonita historia. Realmente no me enfado de Hagrid por querer cuidar de su dragón, pero debería tener en cuenta a la gente que le rodea y que se preocupa por él. Aunque a veces no lo parezca Hagrid es un adulto y tiene responsabilidades.

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