lunes, 3 de julio de 2017

Capítulo 20: La historia de Hagrid

En el capítulo 20 de Harry Potter y la Orden del Fénix, Hagrid, al fin de vuelta, cuenta a los chicos qué ha estado haciendo, y se pone al día sobre lo que está sucediendo.

No se puede decir que este sea el capítulo más trascendental de este libro. Aunque todos nos alegramos de tener a Hagrid de vuelta, su misión ha terminado en el fracaso más absoluto, y los gigantes en sí no llegarán a ser especialmente importantes en lo que está por venir ni por un lado ni por el otro.

En todo caso, hay alguna cosa que sacar de aquí. Harry y Ron no están en su mejor momento, así que Hagrid llega en el instante oportuno para sacarles de su mal rollo por ahora. Por otro lado, desde un principio hay algo que no está bien, pues Hagrid, que como se había mencionado antes ha llegado mucho después que Maxime, está muy malherido, y se niega a darle importancia a sus heridas.

Se podría decir que les cuenta su misión, a sabiendas de que no debería, para ocultarles el secreto más gordo y desviar la atención de su estado; dado que no necesita mucho convencimiento para empezar, y cuando lo hace quiere llegar hasta el final, es una posibilidad más que interesante. Sin duda está decidido a mantener a Grawp oculto el mayor tiempo posible.

La historia en sí no tiene mucho de especial: Hagrid y Maxime llegaron de incógnito (en la medida de lo posible) a las tierras de los gigantes y trataron de congraciarse con ellos. Pero después de empezar a llevarse bien con el jefe, éste es asesinado y su "sucesor" no es tan amigable con ellos, y sí con los mortífagos. Tras un intento de reclutar a algunos rezagados que termina en desastre, Hagrid y Maxime se vieron obligados a volver con las manos vacías.

Terminar de esa manera sólo alimenta las sospechas de Harry, Ron y Hermione, pues si eso fuera todo Hagrid no habría vuelto tan tarde y en ese estado. Antes de que a Hagrid se le ocurra alguna excusa nueva, Umbridge hace acto de presencia, con sus propias preguntas que hacer.

Umbridge no descansa: después de presentar un nuevo decreto y joder al equipo de Gryffindor de manera brutal, descubre que Hagrid ha vuelto y no pierde un momento en acudir a interrogarle en plena noche con todo el morro. Hagrid, que no ha oído hablar de ella ni de su régimen de terror en ciernes, es lo bastante inocente como para salir bien parado de su batida de preguntas, y eso que Umbridge sospecha que oculta algo (posiblemente a tres personas que no deberían estar allí).

Aunque Umbridge tiene razones para sospechar que hay algo raro, de momento contiene su discurso y es lo bastante amable como para prevenirle de su próxima inspección, aunque bien podría leerse como una amenaza velada. Sabemos que a Umbridge no le gustan nada los semihumanos, así que Hagrid lo tiene difícil para superar la prueba.

Hermione está preocupada, como es comprensible, pero Hagrid le asegura que no hay problema alguno, en su habitual línea. Veremos qué pasa.

Observaciones y curiosidades:
  • En el original, Hagrid les dice a los chicos que se juega más que el empleo si les cuenta lo que ha estado haciendo.
  • Minsk es la capital de Bielorrusia. Dadas las señas que comenta Hagrid, se puede dar como localización de los gigantes las zonas del norte de Rusia. 
  • Cabe preguntarse cómo lo hicieron Hagrid y Maxime para transportar la rama de fuego de Gubraith si nunca se apaga.
  • En el original, Umbridge dice que supervisar a los profesores es su "desafortunado pero necesario deber".

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