lunes, 16 de noviembre de 2015

Harry Potter y la Cámara Secreta: la película


La segunda parte de la saga de Harry Potter se estrenó por primera vez el 3 de noviembre de 2002. Su director es Chris Columbus, el mismo de la primera parte. El rodaje de la película comenzó inmediatamente después de estrenarse La piedra filosofal, y la preproducción se realizó a la par que el rodaje de ésta.

Dada la poca distancia de tiempo entre los rodajes de ambas películas y compartir el mismo director, no es de extrañar que La piedra filosofal y La Cámara Secreta compartan un gran número de similitudes; en general La Cámara Secreta funciona bien como secuela, sobre todo en comparación con la siguiente película, que tuvo otro director y se rodó un tiempo después del estreno de la anterior.

La idea de Chris Columbus era aprovechar esta película para ampliar el mundo mágico que ya se nos había presentado; todos los elementos ya presentados en La piedra filosofal se dan por sabidos y entran directamente en los nuevos, dando agilidad a la historia.

El argumento es casi igual al del libro, y eso es a la vez una ventaja y una desventaja. Podemos ver bien realizadas escenas como la introducción de Dobby o el encuentro con Lucius y Lockhart, además de conocer nuevos escenarios tales como la Madriguera, el callejón Knockturn o la Cámara de los Secretos, todos ellos recreados de una forma excelente.

Sin embargo, todo resulta muy rápido. La primera conversación entre Harry y Dobby está muy bien hecha, pero después el rescate de Ron y las escenas de la Madriguera pasan a toda velocidad, y antes de darnos cuenta estamos ya en el Callejón Diagon. De hecho, como han pasado la introducción de Lucius en Borgin y Burkes a Flourish y Blotts, no hay ninguna razón argumental para que Harry acabe en el callejón Knockturn. En una escena eliminada Lucius sí aparece en Borgin y Burkes, como en el libro.

Respecto a los tres protas, no hay muchos cambios de la primera a la segunda película, pero sí se les ve a los niños más cómodos en el papel. Destaco especialmente a Rupert Grint, que interpreta genial a Ron, y sus gestos y sonidos son geniales en la versión original, por no hablar del "¿Por qué arañas? ¿Por qué no podemos seguir mariposas?" Rupert es también aracnofóbico, así que el miedo de Ron en la película es muy real. Por desgracia, a alguien no debe de caerle bien Ron, porque muchos de sus momentos más serios se los dan a otros personajes.

De entre los personajes nuevos, destaco a dos: el primero es Lucius, interpretado por Jason Isaacs. Jason consigue darle a Lucius ese aire de suficiencia que tan bien le queda; a su lado Tom Felton como Draco parece más que nunca un niño de papá que intenta copiarle para quedar bien (como muestra la escena final en Florish y Blotts, en la que imita la despedida de su padre).

Fue idea de Jason darle a Lucius un bastón que ocultara su varita al estilo de un bastón espada, y la escena en la que intenta lanzarle a Harry un avada kedavra es enteramente culpa suya, pues en el guión ponía sólo que lanzara un hechizo, y fue el primero que se le ocurrió. ¡Qué pillo!

El otro es Gilderoy Lockhart, interpretado por Kenneth Branagh, a quien a lo mejor conocéis por dirigir la primera película de Thor. Durante toda la película está claro que Branagh se lo está pasando pipa haciendo de Lockhart y de alguna forma consigue que caiga más simpático que su contraparte literario, como que se involucra más. Quizás en cierto modo es porque sale menos, pero desde luego en cada escena en la que está se asegura de estar en primer plano.

Hay otros nuevos personajes muy buenos, como Dobby, Myrtle la Llorona (que me gusta mucho más en el doblaje original) y Arthur Weasley con sus patitos de goma, pero me quedo con estos.

Otras cosas que me han gustado han sido la escena del partido de quidditch (muy buena la bludger loca, y el enfrentamiento entre Harry y Malfoy está bastante bien) y los efectos de la poción multijugos, aunque en teoría las voces no deberían cambiar, quiero decir, sus cuerdas vocales se han transformado en las de ellos. En el libro obtienen las voces de Crabbe y Goyle.

Mención aparte a los monstruos, muy realistas y aterradores, aunque vistos más de diez años después ya canten un poco. Las acromántulas están hechas por ordenador, pero Aragog es un animatrónico que pone los pelos de punta. El basilisco también es un animatrónico, ¡que mide 75 metros de largo y pesa más de una tonelada! Casi nada. El nivel de detalle es alucinante.

Cosas que no me han gustado:

- ¿Por qué hacen que Neville se desmaye en Herbología? Si es su asignatura favorita. Hacen que peque de pardillo mucho más que en los libros, como a Ron. Aunque los gritos de las mandrágoras molan.

- No hay fiesta de cumpleaños de muerte. Buuuuuuuuu

- Tampoco nada del profesor Binns. Bej. Aunque más de Maggie Smith como McGonagall nunca le hace daño a nadie.

- Un poco de originalidad con los conjuros, por favor. Todos parecen un rayo de luz estándar a menos que sea imprescindible que sean otra cosa.

- Se supone que Harry tiene dudas sobre si debe estar en Gryffindor, pero le dice al Sombrero Seleccionador que se equivoca cuando reafirma lo que le dijo en la Selección. Pues vale.

- El Aragog del flashback, demasiado pequeño. No me creo ni por un momento que alguien pueda tomarle por el monstruo de Slytherin.

- La parte en la que encuentran la nota de Hermione está muy pillada. Quiero decir, Harry le está cogiendo la mano y no se da cuenta de que está ahí hasta un rato después. Ni siquiera la tiene agarrada.

- Ginny podría haber salido un poco más. No culparía a nadie que no haya visto más que esta película y no se acuerde de quién es Ginny. La gracia del libro es que hay varios sospechosos, pero en la película sólo está Malfoy.

Y para acabar, algunas curiosidades:

- Si os gustó la escena sobre el patito de goma, sabed que Mark Williams preguntaba a Daniel Ratcliffe por un objeto distinto en cada toma para que Daniel mantuviera la cara de extrañeza. El pobre al final no entendía qué narices pasaba.

- Lo de "ignoraba que supieras leer" fue una improvisación de Tom Felton, que se dejó porque le pegaba a Malfoy como un guante. Qué grande.

- También, en la escena final, cuando Crabbe se levanta y Malfoy le hace sentarse, en el guión no iban a levantarse ninguno, pero el actor de Crabbe se equivocó y se levantó, y Felton le hizo sentarse porque no estaba en el guión. Al director le gustó y dejó la escena así.

¡Nos vemos el 30 de noviembre para el primera capítulo de El prisionero de Azkaban!

1 comentario:

  1. Me ha encantado tu entrada, sobre todo por las curiosidades^^
    Estaba claro que nadie iguala a Tom Felton como Draco XD
    Y no había caído en lo de los conjuros pero sí que es verdad, cada uno de un color y hala, ya está todo hecho jajaj
    ¡Un saludo!

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