lunes, 25 de mayo de 2015

Capítulo 12: El espejo de Oesed

En el capítulo 12 de la Piedra Filosofal, llega la Navidad a Hogwarts y Harry se ve distraído de su búsqueda de Nicolás Flamel por cosas muy chulas o muy emotivas.

Hay muchas cosas de las que hablar en este capítulo, así que lo voy a dividir temáticamente en tres partes: Nicolás Flamel, Navidad y Espejo de Oesed.

Me encantó ver cómo Harry, Ron y Hermione dedican su tiempo libre a averiguar algo que quieren saber, y hacen uso de la biblioteca para ello. La biblioteca de Hogwarts es un recurso muy empleado en estas novelas para conseguir respuestas (casi siempre mediante Hermione), pero ahora mismo resulta fresco. En estos tiempos estamos acostumbrados a coger el móvil y averiguar lo que queremos saber en un momento, pero no hace tanto era necesario echarle muchas horas entre libros para averiguar casi cualquier cosa.

Es muy nostálgico, sobre todo porque después descubres que estaban perdiendo el tiempo: sabiendo que es conocido de Dumbledore, es normal que intenten encontrarle entre los personajes conocidos contemporáneos, pero Nicolás Flamel es mucho, mucho más antiguo que eso. Es lo que tiene ser inmortal.

Como es de esperar, las vacaciones de Navidad y la ausencia de Hermione hacen que Harry y Ron se olviden de Flamel. No se lo reprocho, sobre todo a Harry. La verdad es que, aunque las vacaciones con mi familia son geniales, me encantaría probar alguna vez la Navidad en Hogwarts (y jugar al ajedrez mágico). Es una pasada total.

El momento en el que Harry se levanta para descubrir que tiene regalos de Navidad por primera vez en su vida me parece precioso. Para cualquiera recibir regalos es lo normal, y tampoco tiene muchos, pero para Harry es algo muy profundo y sorprendente, y estoy seguro de que no lo olvidará nunca. Observo que Harry y Ron tienen regalos de Hermione, pero ni Harry ni Ron parecen haberse regalado nada entre ellos, y probablemente tampoco a Hermione. Me da un poco de pena por ella.

Como suele pasar en estos casos, el regalo más molón es el que obtiene más atención, en este caso la capa de invisibilidad. En cierto modo, creo que Harry muestra madurez al no ir por ahí vacilando de capa invisible (yo lo haría), ni gastando bromas, sino que la utiliza en secreto para satisfacer sus ansias de curiosidad (cosa que yo también haría).

Todo eso termina con el descubrimiento del espejo de Oesed. Este espejo es un objeto muy peligroso: la posibilidad de visualizar aquello que más deseas puede ser muy atrayente y hacerte olvidar la vida real, como le pasa a Harry. Tampoco se le puede echar en cara; que su mayor deseo sea estar con la familia que nunca ha conocido es algo al mismo tiempo muy hermoso y muy triste, y demuestra la pureza del corazón de Harry. Donde otros verían fama y fortuna (te estoy mirando a ti, Ron), Harry sólo ve amor.

Pero tampoco quiero ser duro con Ron. Su afán por superar a sus hermanos y su deseo de destacar por sus propios medios es algo con lo que puedo identificarme: los hermanos menores suelen sentirse así, y Ron aún más por sus muchos hermanos, que han destacado cada uno en diferentes campos. Respeto que fuera capaz de aceptar su visión y darse cuenta de que no valía la pena volver a mirarse en el espejo. Dice mucho de él.

Y por supuesto, tenemos al gran Dumbledore, siempre dispuesto a tener una amistosa charla con Harry para mostrarle el camino que debe seguir, y siempre con esa vaga sensación de que todo lo tenía planeado desde el principio. Esto sólo acaba de empezar.

Observaciones y curiosidades:
  • Los bolazos de nieve a la cara de Voldemort no dejan de tener gracia por más veces que los lea.
  • En el original Flitwick le da instrucciones a Hagrid sobre dónde colocar el árbol cuando entran con él en el Gran Comedor, que se omiten en la traducción.
  • La flauta que recibe aquí Harry es la que usará más adelante para dormir a Fluffy y bajar por la trampilla.
  • Todos saben que fue Dumbledore quien le pasó a Harry la capa invisible. James se la enseñó poco antes de morir y, reconociéndola como una de las Reliquias de la Muerte, Dumbledore se la pidió para examinarla, y se la quedó a su muerte. 
  • Rowling comentó que el fantasma de la mujer con el que Harry se cruza en su tercera salida al Espejo es la Dama Gris, el fantasma de la Torre de Ravenclaw.
  • Evidentemente, Dumbledore no le dijo la verdad a Harry cuando le contó lo que veía en el espejo. En Las Reliquias de la Muerte Harry deduce lo que debía ver realmente. 

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