lunes, 20 de julio de 2015

Capítulo 2: La advertencia de Dobby

En el segundo capítulo de La Cámara Secreta, Harry consigue su deseo de contactar con el mundo mágico, pero en el peor momento posible y no precisamente de la forma que él imaginaba.

Afrontémoslo, basándonos en los eventos de este capítulo es fácil juzgar mal a Dobby. Se nos presenta un personaje de una raza que no conocemos (y sin la habitual descripción que le pueda dar algún mago a Harry y que permita al lector conocer sus características) y sus rarezas se hacen molestas y reciben poca explicación, con el agravante de que Dobby parece estar a favor de Harry, pero con métodos que parecen hacer más daño que bien.

Aquí hay un interesante juego de contrastes: Harry no sabe lo que va a pasar en Hogwarts, y quiere hacer todo lo posible por salir de Privet Drive, incluso si pone su vida en riesgo; por su parte Dobby sí sabe lo que va a pasar (o cree saberlo), pero no conoce la situación en Privet Drive y está dispuesto a complicarle la vida a Harry si con eso le mantiene a salvo. Al final la situación no puede salir peor de lo que sale.

Las consecuencias de que los Dursley descubran que Harry no puede hacer magia fuera de la escuela son terribles, básicamente le tienen retenido en su habitación y parecen tener toda la intención de mantenerle allí indefinidamente. Eso tiene que ser ilegal sin duda, pero todos sabemos que no va a aparecer la policía a sacarle y encerrar a los Dursley por abuso infantil. Ojalá.

Por suerte, Ron llega al rescate; es bastante lógico que, si Harry no está respondiendo a las cartas, sus amigos intenten averiguar qué le pasa, aunque la forma de hacerlo de Ron y sus hermanos puede ser un tanto excesiva. Más sobre eso la semana que viene.

Por último, quiero comentar un poco sobre la advertencia de Dobby: entre lo que puede y no puede decir, es difícil saber qué es lo que sabe y no sabe del plan; sabe que tiene que ver con el pasado de Voldemort, aunque no parece saber que el objetivo de Lucius es eliminar a los nacidos de muggles (y desacreditar a Arthur Weasley), no atacar a Harry. Llegar a tales extremos cuando no es seguro que Harry esté en peligro me parece una irresponsabilidad por parte de Dobby, aunque no es que el personaje sea muy moderado de todas formas. ¡Nos vemos!

Observaciones y curiosidades:
  • En la traducción, Dobby dice que tendría que pillarse las orejas en la puerta del horno si su familia se enterara de que está allí; en el original dice que tendrá que hacerlo por su cuenta por ir sin permiso, y que si se enteraran sería aún peor. 
  • No deja de parecerme curioso que Dobby tuviera razón al creer que Harry estaría en peligro con el plan de Lucius, a pesar de que él no era el objetivo. 
  • Cuando Dobby le dice que Harry que no es cosa de El Que No Debe Ser Nombrado, le está intentando advertir de que es él, pero antes de que no pudiera ser nombrado. En el original queda un poco más claro.
  • ¿Por qué los Mason se enfadan tanto de que haya entrado un pájaro en la casa? Los Dursley no tienen la culpa de eso, podría pasarle a cualquiera por lo que ellos saben. Quizá la cena no iba tan bien como los Dursley creían. 
  • Mafalda Hopkirk también enviará una notificación a Harry en La Orden del Fénix por las mismas razones. También resultará ser la empleada del Ministerio a la que Hermione suplantará en Las Reliquias de la Muerte cuando se infiltran en el Ministerio.
  • En El misterio del Príncipe Dumbledore revela que el Ministerio puede detectar la magia utilizada cerca de un menor, pero no saben exactamente si es el menor quien la ha utilizado. Eso significa que los hijos de magos podrían usar magia en su casa y quedarían impunes. Madre mía. 

    1 comentario:

    1. ¡Hola!
      A mí la manera de salvarle el pellejo a Harry me parece "normal", es decir, mira cómo acaba el primero y todo lo que puede haberles dicho Harry a Ron y Hermione, y encima no contesta a ninguna carta. Solo hay que ver lo que son capaces de hacerle, secuestrándole en su propia casa.
      Y el último punto de curiosidades es genial, así que los Weasley podrían hacer cualquier maldad sin que el Ministerio les dijera nada, imagínate a los gemelos en su primer añito jejej
      ¡Un saludo!

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