Los erkling son criaturas procedentes de la Selva Negra alemana, con un aspecto similar al de los elfos. Tienen un tamaño medio de unos noventa centímetros y una cara puntiaguda.
A los erklings les gusta comer niños humanos, y a menudo tratarán de apartarlos de sus tutores haciéndoles gracias con su parloteo alegre y agudo, siendo de las pocas criaturas capaces de hablar el lenguaje humano; por suerte, el Ministerio de Magia alemán realiza controles severos que han limitado de forma casi total el número de muertes a manos de esta criatura.
El último caso que se conoce de un erkling intentando comerse a un niño se saldó cuando dicho niño, llamado Bruno Schmidt, le atizó en la cabeza con el caldero plegable de su padre.
Debido a sus, digamos, hábitos alimenticios, los erklings no han sido representados a menudo en la franquicia de Harry Potter. Su aparición más notable es en el viodejuego de El Cáliz de Fuego, como una de las criaturas que prepara Barty para que los alumnos de Defensa practiquen, en una variante más agresiva de lo común.
La siguiente criatura en aparecer será el erumpent, de la cual tendremos más que decir. ¡Nos vemos!
.jpg)

No hay comentarios:
Publicar un comentario