¿Qué es esto?

Soy un fan español de Harry Potter que quiere hacer un análisis completo de toda la saga del chico de la cicatriz, intentando destacar temas recurrentes, elementos que reaparecerán más adelante o que han aparecido después y cambios producidos en la traducción española de la saga (que no son pocos), además de curiosidades varias, para así algún día llegar a una perspectiva total de todo el universo Potter.

Cada lunes o martes habrá un post nuevo de cada capítulo de la saga analizándolo al detalle, y cuando acabe uno de los libros se hará un análisis de la película correspondiente, también habrá reseñas de la saga de Animales Fantásticos cuando vayan saliendo, así como del libro de El Legado Maldito al terminar la saga.

Asimismo, la primera semana de cada mes postearé una traducción personal de alguno de los textos que Rowling publicó en Pottermore y que ahora han quedado tristemente inaccesibles para los fans que no sepan inglés con la nueva versión. además de algunas aclaraciones sobre juegos de palabras, localizaciones, etc., y curiosidades que a lo mejor no sabíais.

Huelga decir que habrá spoilers a mansalva; si queda alguien en este planeta que no sepa las sorpresas típicos de la serie y no quiera saberlas que no se meta aquí. Queda avisado.

Cualquier comentario o sugerencia es bienvenido; ¡dejad vuestras impresiones tras leer!

lunes, 19 de agosto de 2019

Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte 2


Dirigida de nuevo por David Yates, Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte 2 es la culminación de la saga cinematográfica de Harry Potter, y la segunda parte de la adaptación de la última novela de la saga literaria. Se estrenó el 7 de julio de 2011.

Al contrario que su predecesora, que trazaba un viaje desesperado y sin rumbo, esta película va al grano y detalla los últimos capítulos del libro en el intervalo de un solo día muy caótico, empezando en la casa de Bill y Fleur, Gringotts, Hogsmeade y finalmente Hogwarts, donde se produce la titánica batalla que pone fin a todo.

La cantidad de personajes que vuelven para esta película es colosal, aunque la mayoría no tienen líneas, o unas pocas, por ejemplo la señora Hooch o Oliver Wood. El nivel de detalle de la Batalla de Hogwarts es increíble y no se queda muy lejos de otras batallas conocidas del cine como las de El señor de los anillos, salvando las distancias en lo que respecta a la escala. Incluso entonces no escatiman en mostrarnos el horror que supone la guerra.

Como es de esperar, Daniel, Emma y Rupert alcanzan sus mejores momentos con los personajes a los que llevan interpretando tantos años. Los han hecho suyos, y cada escena emotiva (y hay muchas) es absolutamente creíble gracias a sus interpretaciones.

No puedo dejar de destacar la interpretación del gran Alan Rickman como Snape en esta película. Cada vez que veía su expresión, estoica pero que dejaba ver con claridad el temor, el horror y el arrepentimiento, me asombraba. No me gusta el personaje, pero es dudoso que alguien pudiera haberlo interpretado mejor que el señor Rickman.

Ralph Fiennes da su mejor interpretación como Voldemort, dejando ver entre todo el maquillaje y efectos especiales a un monstruo que está perdiendo poder rápidamente, y que enmascara su temor a la muerte con proclamaciones vacías de poder. Nunca antes ha parecido tan vulnerable y tan peligroso.

Quiero destacar, como curiosidad, la interpretación de Warwick Davis como Griphook y como Flitwick. El actor interpreta en la misma película a dos personajes muy diferentes y, si nadie te lo dijera, no te darías cuenta de que son la misma persona. El recelo y traición de Griphook se contrastan con la profesionalidad de Flitwick.

Mi mejor impresión de la película fue en sus escenas emotivas. Por más que había leído y visto las escenas, parte de mí aún se vio afectada al ver cosas como la revelación de los cuerpos de Fred, Lupin y Tonks, la muerte de Snape y sus recuerdos, la despedida de Harry con Ron y Hermione, la reaparición de sus seres queridos y los eventos del epílogo.

Estas son las cosas que me han gustado especialmente:
  • Aunque breve, la interpretación de Helena Bonham-Carter como Hermione disfrazada de Bellatrix es increíble. Es tan chocante con lo que suele ser el personaje que por momentos crees que es otra actriz diferente. 
  • Aunque no han adaptado la maldición flagrante que hace que los tesoros de Gringotts se pongan al rojo vivo, la escena en la cámara sigue siendo muy tensa, y me gustó el detalle de que al bajarse del dragón los tres se aplican crema a las manos, porque las tendrán irritadas de aferrarse a las escamas del dragón. 
  • Las frase de Harry de que no sabe por qué se molestan en planear las cosas cuando tienen que improvisar a las primeras de cambio es tan perfecta que ojalá estuviera en el libro. 
  • Cuando Harry se deja ver en el Gran Comedor frente a Snape, flanqueado por la Orden del Fénix, es un momento brillante y te pone los pelos de punta. 
  • La proclividad de Seamus para la pirotecnia es la culminación de todos esos gags divertidos de explosiones y me encanta. ¡Bum!
  • Neville es de lo mejorcito de la película. Mathew Lewis ha clavado el crecimiento de Neville a lo largo de la saga. Su discurso a Voldemort es especialmente notable, aunque está un punto por debajo del discurso del libro. 
  • La inclusión de la Cámara de los Secretos en la película es todo un acierto, y no hay mejor fondo para el primer beso de Ron y Hermione. 
  • Los efectos del Fuego Maldito son especialmente destacables. Da miedo. 
  • El momento abrazo incómodo de Voldemort es impagable. Dan ganas de verlo una y otra vez.
  • Aunque muchos detestan el epílogo por lo azucarado que es y por los efectos de envejecimiento de los personajes, a mí me gusta mucho. Me parece una despedida de lo más adecuada.
Estas son las cosas que no me han gustado:
  • Ollivander tiene un conocimiento de las Reliquias de la Muerte que no posee en los libros, y no tiene sentido, porque sólo le habló a Voldemort de la Varita de Sáuco sin contarle nada más de las Reliquias. Lo puedo perdonar porque es una necesidad para reintroducir el concepto y recordarlo para el espectador; hacen algo similar con los horrocruxes, diciendo sin venir a cuento que son partes del alma de Voldemort.
  • En lugar de Harry, es Hermione quien tiene la idea de liberar al dragón. La manía de darle las ideas a Hermione no cesa. 
  • El pasado de Dumbledore se toca de forma tan tenue que casi no aparece, y como resultado la actitud de Aberforth parece un tanto extraña, como si hubiese algo que no nos han contado (y así es). Es decir mucho que en esa conversación entre Harry y Dumbledore no se toca el tema en ningún momento.
  • Me parece fatal que manden a todos los alumnos de Slytherin a las mazmorras, como si todos fueran a aliarse con Voldemort. En el libro les permitieron irse y muchos volvieron después con refuerzos. De hecho, no hay evacuación alguna en el castillo. 
  • Es más bien una curiosidad, y no es algo que me moleste, pero el actor de Crabbe, Jamie Waylett, fue detenido por posesión de drogas, y por ello no aparece en esta película, siendo sustituido como lacayo de Malfoy por Blaise Zabini, y con Goyle ocupando su lugar como invocador y víctima del Fuego Maldito. Es todo un poco raro. 
En resumidas cuentas, esta película supone un final apropiado para la saga, y no puedo menos que repetir el acierto de dividirla en dos partes: de esa forma, esta película fue capaz de extenderse y tratar a sus personajes con el respeto que se merecen. No se puede pedir más. 

La semana que viene publicaré algo especial. ¡No os lo perdáis!

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