viernes, 4 de diciembre de 2015

Lechuzas

Bueno, pues un mes más volvemos con una nueva traducción de los textos publicados por Rowling en Pottermore. En esta ocasión, dado que en la última reseña Harry recibía sus regalos de lechuzas provenientes de lugares muy distintos, creo que sería interesante saber más sobre estos emplumados amigos de los magos. Aquí va mi traducción:

"La antigua superstición de que da mala suerte ver lechuzas volando a la luz del día se puede explicar rápidamente, ya que si los magos rompen su tapadera para mandar mensajes durante el día es porque algo dramático debe estar pasando en el mundo mágico, y los muggles pueden experimentar las desagradables secuelas sin saber cuál es su causa.

Dado que son aves de presa mayormente nocturnas, es inevitable que los muggles vean a las lechuzas como siniestras, pero han sido fieles sirvientes y ayudantes para los magos y brujas durante muchos siglos. A pesar de las múltiples alternativas disponibles para la comunicación mágica a larga distancia (incluyendo patronus, polvos flu, y dispositivos encantados como espejos o incluso monedas*1*) la fiel y fiable lechuza sigue siendo el método más común entre los magos de todo el mundo.

Las ventajas de las lechuzas como mensajeras son las mismas cualidades que hacen que los muggles las vean con sospecha: operan bajo el abrigo de la oscuridad, a la que los muggles tienen una aversión supersticiosa; poseen una visión nocturna excepcionalmente bien desarrollada, son ágiles, sigilosas y capaces de agredir si se las desafía. Son tantas las lechuzas empleadas por los magos en todo el mundo que es generalmente seguro asumir que virtualmente todas ellas son o propiedad del Servicio de Correo por Lechuza de su país, o de un mago o bruja particular.

Ya sea porque poseen una inclinación innata por la magia (así como los cerdos tienen la reputación de ser por instinto no mágicos), o porque generaciones de sus ancestros han sido domesticadas y entrenadas por magos y han heredado las características que facilitan esta labor, las lechuzas aprenden muy rápido, y parecen recrearse en la tarea de rastrear y perseguir a la bruja o mago a quien va dirigida su carta.

La asociación mística entre un nombre y el humano que lo porta ha sido comprendida por brujas y magos de todas las culturas. Mientras que el proceso permanece como un misterio incluso para aquellos que entrenan mochuelos para que se conviertan en mascotas de magos o lechuzas postales, estos pájaros parecen ser capaces de hacer tal conexión entre el nombre y su poseedor, habilidad que les permite rastrear a la bruja o mago en cuestión dondequiera que esté. Una lechuza no necesita conocer una dirección, aunque los magos y las brujas generalmente la incluyen en el sobre por la posibilidad de que la lechuza sea interceptada y la carta acabe en otras manos.

Si una bruja o un mago no desea recibir cartas (o que le rastreen de cualquier otra forma) tendrá que recurrir a conjuros repulsores, enmascaradores o de disfraz, de los que existe una amplia gama. Es posible protegerte de toda la correspondencia, o de toda a excepción de una lechuza particular. Si un mago o bruja está decidido a que no puedan recibir contacto de un acreedor persistente o un exnovio, pueden intentar un conjuro enmascarador específico para esa persona, pero en general este plan se puede solventar fácilmente pidiéndole a otra persona que mande la lechuza. Normalmente se necesita una fuerte magia protectora, y la disposición a olvidarte de muchas tarjetas de cumpleaños, para evitar las atenciones del correo de lechuza.

Las lechuzas entrenadas son caras, y es bastante usual que una familia de magos comparta una única lechuza, o que sólo usen lechuzas de Correos."

Pensamientos de J.K. Rowling

"Mi amor y fascinación por las lechuzas es anterior a la primera idea para Harry Potter. Lo achaco a una adorable lechuza de juguete que mi madre me hizo cuando tenía seis o siete años, y que me encantaba.

Por supuesto, hace mucho que se asocia a las lechuzas con la magia, y aparecen en muchas ilustraciones antiguas de brujas y magos, sólo secundarias a los gatos como las criaturas más mágicas. La asociación de las lechuzas con la sabiduría se estableció en tiempos de los romanos, ya que es el emblema de Minerva, la diosa de la sabiduría*2*.

Las razas de lechuza que aparecen en los libros de Harry Potter incluyen el búho real (grande, copetudo y de aspecto feroz, como el de Draco Malfoy), el mochuelo común (pequeño, mono, pero quizás no muy impresionante, como Pigwidgeon, la lechuza de Ron), y el búho nival, también conocido como lechuza fantasma (la Hedwig de Harry).

Cometí algunos errores elementales en lo que se refiere a mi descripción de Hedwig. Primeramente, los búhos nivales son diurnos (es decir, que cazan de día). Segundo, son casi mudos, así que los frecuentes ululares y piares de aprobación y comodidad de Hedwig deberían ser tomados como signos de sus habilidades mejoradas mágicamente. Tercero, como incontables y bienintencionados amantes y expertos en lechuzas me comunicaban constantemente en los primeros días, las lechuzas no comen beicon (Hedwig disfruta de un poco de beicon cuando entrega el correo en el desayuno). 

Cuando imaginé a Errol, la anciana, sufrida y estresada lechuza de la familia Weasley, tenía en mente una foto que creía haber visto, en la que salía un pájaro muy cómico, grande, esponjoso y de aspecto confuso cuya raza nunca supe. De hecho, me preguntaba si había sido una foto real o si mi imaginación estaba distorsionando la imagen. Por tanto, fue una delicia cuando, tras doblar una esquina en mi primera visita a la pajarera de los Estudios Leavesden, donde estaban filmando Harry Potter y la Piedra Filosofal, vi una fila de lechuzas grandes, grises, esponjosas y de aspecto confuso mirándome, todas ellas réplicas exactas de la foto que medio recordaba y creía que podía haber soñado. Todas hacían de Errol, y eran cárabos lapones.

*1* Esto hace referencia al espejo de doble sentido introducido en La Orden del Fénix, consistente en dos espejos entre los que se puede establecer una comunicación, y los galeones encantados por Hermione en el mismo libro, para poder enviar mensajes entre los miembros del Ejército de Dumbledore sin levantar sospechas.

*2* Esto no es exactamente cierto, pues la lechuza es un símbolo de la diosa griega Atenea, que fue incorporada al panteón romano como Minerva junto a sus símbolos cuando Grecia terminó en el Imperio Romano. La Profesora Minerva McGonagall obtiene su nombre de esta diosa romana.

¿Qué os ha parecido? Muy interesante, ¿verdad? Ojalá en el mundo real tuviéramos un servicio de correos tan eficiente. ¡Nos vemos el lunes!

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