¿Qué es esto?

Soy un fan español de Harry Potter que quiere hacer un análisis completo de toda la saga del chico de la cicatriz, intentando destacar temas recurrentes, elementos que reaparecerán más adelante o que han aparecido después y cambios producidos en la traducción española de la saga (que no son pocos), además de curiosidades varias, para así algún día llegar a una perspectiva total de todo el universo Potter.

Cada lunes o martes habrá un post nuevo de cada capítulo de la saga analizándolo al detalle, y cuando acabe uno de los libros se hará un análisis de la película correspondiente, también habrá reseñas de la saga de Animales Fantásticos cuando vayan saliendo, así como del libro de El Legado Maldito al terminar la saga.

Asimismo, la primera semana de cada mes postearé una traducción personal de alguno de los textos que Rowling publicó en Pottermore y que ahora han quedado tristemente inaccesibles para los fans que no sepan inglés con la nueva versión. además de algunas aclaraciones sobre juegos de palabras, localizaciones, etc., y curiosidades que a lo mejor no sabíais.

Huelga decir que habrá spoilers a mansalva; si queda alguien en este planeta que no sepa las sorpresas típicos de la serie y no quiera saberlas que no se meta aquí. Queda avisado.

Cualquier comentario o sugerencia es bienvenido; ¡dejad vuestras impresiones tras leer!

lunes, 25 de mayo de 2015

Capítulo 12: El espejo de Oesed

En el capítulo 12 de la Piedra Filosofal, llega la Navidad a Hogwarts y Harry se distrae de su búsqueda de Nicolás Flamel por cosas muy chulas o muy emotivas.

Hay muchas cosas de las que hablar en este capítulo, así que lo voy a dividir temáticamente en tres partes: Nicolás Flamel, la Navidad y Espejo de Oesed.

Me encantó ver cómo Harry, Ron y Hermione dedican su tiempo libre a averiguar algo que quieren saber, y hacen uso de la biblioteca para ello. La biblioteca de Hogwarts es un recurso muy empleado en estas novelas para conseguir respuestas (casi siempre mediante Hermione), pero ahora mismo resulta fresco. En estos tiempos estamos acostumbrados a coger el móvil y averiguar lo que queremos saber en un momento, pero no hace tanto era necesario echarle muchas horas entre libros para averiguar casi cualquier cosa.

Es muy nostálgico, sobre todo porque después descubres que estaban perdiendo el tiempo, algo que le puede haber pasado a cualquiera: sabiendo que es conocido de Dumbledore, es normal que intenten encontrarle entre los personajes conocidos contemporáneos, pero Nicolás Flamel es mucho, mucho más antiguo que eso. Es lo que tiene ser inmortal.

Como es de esperar, las vacaciones de Navidad y la ausencia de Hermione hacen que Harry y Ron se olviden de Flamel. No se lo reprocho, sobre todo a Harry. La verdad es que, aunque las vacaciones con mi familia son geniales, me encantaría probar alguna vez la Navidad en Hogwarts (y jugar al ajedrez mágico). Es una pasada total.

El momento en el que Harry se levanta para descubrir que tiene regalos de Navidad por primera vez en su vida me parece precioso. Para cualquiera recibir regalos es lo normal, y tampoco tiene muchos, pero para Harry es algo muy profundo y sorprendente, y estoy seguro de que no lo olvidará nunca. Observo que él y Ron tienen regalos de Hermione, pero ellos no parecen haberse regalado el uno al otro, y probablemente tampoco a Hermione. Me da un poco de pena por ella.

Como suele pasar en estos casos, el regalo más molón es el que obtiene más atención, en este caso la capa de invisibilidad. En cierto modo, creo que Harry muestra madurez al no ir por ahí vacilando de capa invisible (yo lo haría), ni gastando bromas, sino que la utiliza en secreto para satisfacer sus ansias de curiosidad (cosa que yo también haría).

Todo eso termina con el descubrimiento del Espejo de Oesed. Este espejo es un objeto muy peligroso: la posibilidad de visualizar aquello que más deseas puede ser muy atrayente y hacerte olvidar la vida real, como le pasa a Harry. Tampoco se le puede echar en cara al chaval; que su mayor deseo sea estar con la familia que nunca ha conocido es algo al mismo tiempo muy hermoso y muy triste, y demuestra la pureza de su corazón. Donde otros verían fama y fortuna (te estoy mirando a ti, Ron), Harry solo ve amor.

Pero tampoco quiero ser duro con Ron. Su afán por superar a sus hermanos y su deseo de destacar por sus propios medios es algo con lo que puedo identificarme: los hermanos menores suelen sentirse así, y Ron aún más por sus muchos hermanos, que han destacado cada uno en diferentes facetas. Respeto que fuera capaz de aceptar su visión y darse cuenta de que no valía la pena volver a mirarse en el espejo. Dice mucho de él.

Y por supuesto, tenemos al gran Dumbledore, siempre dispuesto a tener una amistosa charla con Harry para mostrarle el camino que debe seguir, y siempre con esa vaga sensación de que todo lo tenía planeado desde el principio. Esto solo acaba de empezar.

Observaciones y curiosidades:
  • Los bolazos de nieve a la cara de Voldemort no dejan de tener gracia por más veces que los lea.
  • En el original Flitwick le da instrucciones a Hagrid sobre dónde colocar el árbol cuando entran con él en el Gran Comedor, que se omiten en la traducción.
  • La flauta que recibe aquí Harry es la que usará más adelante para dormir a Fluffy y bajar por la trampilla.
  • Todos saben que fue Dumbledore quien le pasó a Harry la capa invisible. James se la enseñó poco antes de morir y, reconociéndola como una de las Reliquias de la Muerte, Dumbledore se la pidió para examinarla, y se la quedó a su muerte. 
  • Rowling comentó que el fantasma de la mujer con el que Harry se cruza en su tercera salida al Espejo es la Dama Gris, el fantasma de la Torre de Ravenclaw.
  • Evidentemente, Dumbledore no le dijo la verdad a Harry cuando le contó lo que veía en el espejo. En Las Reliquias de la Muerte Harry deduce lo que debía ver realmente. 

lunes, 18 de mayo de 2015

Capítulo 11: Quidditch

En el capítulo 11 de La Piedra Filosofal, con Hermione ahora parte del grupo Harry se prepara para hacer su debut en su primer partido de quidditch, donde se juega más de lo que cree. Mientras tanto, Snape hace todo lo posible para parecer el villano.

Al principio de este capítulo vemos como pasa el tiempo mientras la amistad entre Harry, Ron y Hermione se va afianzando. Estaría bien ver cómo fueron progresivamente de juntarse de vez en cuando desde Halloween a estar todo el rato juntos, y cuándo descubrieron Harry y Ron que podían timarla para que les diera las respuestas de sus deberes. Qué listillos.

El meollo del capítulo es el debut de Harry en el quidditch. Como ya mencioné antes, su inesperado talento deportivo le sirve como una forma de demostrarse a sí mismo y a los demás que no es solo un nombre famoso, que puede ser grande por sí mismo. Cuando ve que sus amigos le están apoyando y que lo hacen sin temor a que los demás lo vean, Harry se siente más valiente.

Pero antes del partido, Harry sorprende a Snape con una pierna herida y casualmente hablando de un perro de tres cabezas. Ya sospechaba de él cuando vio que iba al tercer piso durante el ataque del trol en vez de ayudar en la búsqueda, pero este encontronazo parece la prueba definitiva: Snape estuvo en el pasillo del tercer piso en Halloween mientras todos estaban distraídos.

Por supuesto, su intención es proteger la Piedra Filosofal de Quirrell, y tiene que hacerlo en secreto, pero es que se está pasando. En vez de curarse en su despacho con las mil pociones que debería tener para curar heridas, o en la enfermería, lo hace en la sala de profesores, que encima está abierta y puede entrar cualquiera. Con todas estos indicios y el hecho de que Snape es un borde de cuidado no es de extrañar que unos niños de once años sospechen de él.

En cuanto al partido, Rowling ha confesado que no se siente cómoda escribiéndolos, porque no cree poder desarrollar los eventos del juego de forma amena. En cierto modo es verdad, pero esto es porque el quidditch es un deporte complejo en el que se entrecruzan tres eventos a la vez (los cazadores y guardianes marcando goles o evitándolos, los golpeadores interfiriendo con los jugadores rivales, y los buscadores buscando la snitch, ajenos a lo demás que sucede en el partido). Son muchas cosas sucediendo al mismo tiempo y no es fácil de narrar. En las películas se acomete un buen intento de hacerlos interesantes, pero es una pena que dejaran de poner los partidos tras las primeras.

Los comentarios de Lee Jordan son un buen recurso, y se echaron de menos cuando dejó Hogwarts. Su obvia parcialidad contra Slytherin y su toma y daca con la profesora McGonagall al respecto dan lugar a grandes momentos. Hablando de parcialidad, todos están muy en contra del equipo de Slytherin y creen que harán trampas seguro, pero aparte del bloqueo de Flint, no parece que sea el caso, al menos en este libro.

Durante el partido Harry pierde el control de su escoba, al parecer por culpa de un embrujo de Snape. Cuando ve a su amigo en peligro, Hermione no duda en atacar a un profesor para ayudarle. Es interesante ver que, aunque se equivocó de persona, en su determinación para ayudar a Harry cuanto antes acaba atropellando a Quirrell para llegar hasta Snape, salvando a Harry antes de lo que creía. Graciosamente, en su bamboleo Harry se traga la snitch sin querer, pero por suerte su habilidad para mantenerse en el aire en esas circunstancias le brinda la admiración de muchos.

Por último, los chicos deciden contarle a Hagrid sus preocupaciones sobre Snape, y aunque el pobre trata de quitarle importancia, revela sin querer que el perro de tres cabezas es suyo, que se lo prestó a Dumbledore para guardar algo y que ese algo tiene que ver con Dumbledore y alguien llamado Nicolás Flamel. Bendito sea ese grandullón.

Observaciones y curiosidades:
  • En el original la gente no le dice a Harry que lo hará fatal, sino que estarán debajo con una sábana por si acaso se cae.
  • En la traducción Wood le dice a Harry que se mantenga apartado de la acción y que no ataque hasta que sea necesario. En el original le dice que se mantenga apartado para que los oponentes no le ataquen a él hasta que sea inevitable.
  • Como en el original no se refieren a Katie Bell más que por su apellido y sin pronombres de género, la traducción la puso como un chico en este capítulo.
  • Dumbledore usará después la snitch que Harry atrapó en este capítulo para guardar la Piedra de la Resurrección. Esto significa que en cada partido se usa una snitch distinta.
  • Normalmente solo comento los fallos de traducción, pero en este caso he decidido ponerlo entero, porque cambia bastante entre las versiones. Cuando Harry recibe la falta de Flint se dice esto:
    • ¡Eh, árbitro! ¡Tarjeta roja!
    • Esto no es el fútbol, Dean -le recordó Ron- no se puede echar a los jugadores en quidditch... ¿Y qué es una tarjeta roja?

Me resultó extraño la primera vez que lo leí. ¿Por qué iba Ron a saber que Dean está pidiendo la expulsión si no sabe lo que es una tarjeta roja? En el original dicen más o menos esto:

    • ¡Expúlsale, árbitro! ¡Tarjeta roja!
    • ¿De qué estás hablando, Dean? - dijo Ron.
    • ¡Tarjeta roja! - dijo Dean, furioso.- ¡En el fútbol te enseñan la tarjeta roja y estás fuera del partido!
    • Pero esto no es el fútbol, Dean - le recordó Ron.

lunes, 11 de mayo de 2015

Capítulo 10: Halloween

En el capítulo 10 de La Piedra Filosofal llega Halloween, y la fiesta se complica con un invitado inesperado y muy destructivo.

Al menos en los primeros libros, el capítulo de Halloween ha sido siempre un punto de inflexión, una fecha en la que siempre pasa algo importante. En La cámara secreta es el día en que se sucede el primer ataque, en El prisionero de Azkaban es el día en el que Sirius revela públicamente que se encuentra en Hogwarts, y en El Cáliz de Fuego es el día en que se eligen a los campeones del Torneo de los Tres Magos, con el consiguiente problema. Y no olvidemos que fue en Halloween cuando Voldemort mató a los padres de Harry.

En este libro no es algo tan tremendo, el misterio ya ha quedado planteado y en este capítulo solo obtenemos otra pista más, que aparentemente relaciona a Snape con lo que haya en el pasillo prohibido (aunque en realidad es cosa de Quirrell, con Snape tratando de detenerle). No, lo importante es el añadido de Hermione al dúo ya formado por Harry y Ron, forjando el conocido trío.

Pero me estoy adelantando. En la primera parte del capítulo avanzamos un poco más en la subtrama del quidditch: Harry recibe una Nimbus 2000 para que pueda entrar en el equipo (y consigue humillar a Draco gracias a ella, algo que agradezco después de su cobarde trampa en el último capítulo) y aprende las bases del quidditch de manos de Wood. No puedo decir que me entusiasme el quidditch, pero Wood consigue hacer dinámica la explicación. Me hubiera gustado saber un poco más del capitán de Gryffindor (al fin y al cabo está en la misma clase que Percy, sería divertido verlos juntos).

Después de la lección tenemos un salto temporal hasta Halloween, día en el que los chicos de primero aprenden el conjuro de levitación en la clase de Encantamientos. Hermione, aunque no ha perdonado a Harry y Ron por la aventurilla del capítulo anterior, no puede resistirse a corregir a Ron cuando lo está haciendo mal. No pretende humillarle, pero no es raro que Ron y los otros compañeros se lo tomen de esa manera. Cuando Ron dice abiertamente que su actitud de sabelotodo lo impide que hacer amigos Hermione se derrumba.

Aunque me gustaría decir que Ron es el primero en pensar en Hermione cuando está en peligro, en realidad es Harry quien lo recuerda, si bien no creo que se deba considerar como una señal de romance, son muy pequeños para eso. En su lugar, Harry se ha dado cuenta de que Hermione se siente rechazada, sentimiento con el que puede empatizar, y aunque se ha dejado distraer por el banquete de Halloween vuelve a acordarse de Hermione cuando surgen problemas. No es que realmente le caiga bien, pero no va a dejar que alguien esté en peligro si puede hacer algo para evitarlo; esta característica es muy propia de Harry.

En cuanto a Hermione, me parece que no solo le afecta que Harry y Ron hayan necesitado saltarse las normas para rescatarla, con lo cual comprende que las normas no lo son todo, sino el hecho de que a la hora de la verdad todo el estudio que ella ha realizado no le haya servido. Hermione sabía mucho sobre los trols y podía usar más hechizos que sus compañeros de curso, pero de poco le sirven si se bloquea cuando los necesita. En cambio, Harry y Ron no dudan en actuar aun sin saber lo que están haciendo, y Ron hasta es capaz de usar bajo presión el hechizo que en clase le costaba (en la película Harry le arenga y Hermione le recuerda los movimientos de varita, pero en el libro Ron actúa por iniciativa propia).

Creo que esta es la clave. Hermione se ha dado cuenta de que lo que le falta es valentía y arrojo, que es lo que Harry y Ron tienen, por eso se junta con ellos, para aprender y ser mejor. Por su parte, Harry y Ron han visto la cara más amable de Hermione, dispuesta a dejar a un lado lo que creían que era más importante para ella por sus compañeros. Si Harry y Ron ya se complementan bien ahora, Hermione se complementa con ellos dos juntos, y así conforman el que será el trío protagonista.

Observaciones y curiosidades:
  • En cuanto a la etimología del hechizo wingardium leviosa, wingardium está compuesto del verbo inglés wing (volar o planear), la palabra latina arduus (alto o elevado) y la terminación latina -ium. Leviosa viene del verbo latino levo (elevar o alzar).
  • ¿Por qué no le pueden decir a Percy lo de Hermione? No creo que les hubiese ignorado, habría avisado a los profesores o habría hecho algo, pero por lo visto es mejor escabullirse a hurtadillas.
  • En el original Harry limpia su varita en los pantalones del trol, no en su piel (aunque me da que le va a hacer falta algo más que eso para dejarla limpia). ¿Y por qué tiene pantalones un trol?
  • En la traducción McGonagall dice que Harry y Ron derribaron a una montaña refiriéndose al trol metafóricamente, cuando debería decir que derribaron a un trol de montaña.
  • Snape debería tener la pierna herida por Fluffy, pero no aparece ninguna referencia a esto hasta el siguiente capítulo; en la película Harry lo nota inmediatamente después de lo del trol. 

lunes, 4 de mayo de 2015

Capítulo 9: El duelo a medianoche

En el capítulo 9 de Harry Potter y la Piedra Filosofal, Harry acepta un duelo con su enemigo Malfoy, que le lleva a vivir una gran aventura.

Este capítulo es fácilmente divisible en dos mitades: la primera es la clase de vuelo que termina con la admisión de Harry en el equipo de quidditch de Gryffindor, y la segunda es la aventura por la noche que resulta ser una trampa de Malfoy y que aporta un dato más al misterio del libro.

La primera parte es muy importante para Harry. Aunque ya está acostumbrado a la vida en Hogwarts y no se siente tan inseguro como al principio, la atención no deseada que recibe por su fama y las burlas constantes de Malfoy le impiden apreciar su propio valor, y por eso le resulta tan satisfactorio ver que hay algo en lo que destaca por sus propios talentos de manera natural.

El quidditch le sirve a Harry como una forma de demostrar que es algo más que un nombre célebre, que puede ser famoso por méritos propios. En cuanto descubre lo bien que se le da volar, no duda en plantarle cara a Malfoy, que se ha estado aprovechando de su mayor experiencia mágica para meterse con Harry. En cuanto las cosas no están a su favor, nuestro abusón favorito rápidamente pierde su supuesta valentía.

Dicho esto, que premien a Harry por saltarse las normas, aunque sea por un buen motivo, sienta un precedente bastante nefasto para el futuro, y veremos cosas similares más adelante. Esta ocasión se puede achacar a la emoción de McGonagall por haber descubierto un nuevo talento que lleve al equipo de Gryffindor a la victoria, pero hasta Harry se sorprende de los acontecimientos; ¿quizás esto le llevó a ser más laxo con lo de incumplir las normas? No es un buen ejemplo para un alumno nuevo.

Su victoria contra Malfoy envalentona a Harry y a Ron lo suficiente como para picar en el desafío que este les propone, aunque esta parte Harry pierde algo de protagonismo en favor de Ron, que toma la iniciativa. Es bonito ver como ya desde el principio Ron es leal a su amigo. En cuanto ve que no entiende lo que ocurre toma las riendas y le apoya en todo lo que puede. Aún es inmaduro, pero ya aquí demuestra su carácter leal.

Hablando de inmadurez, en esta segunda parte del capítulo Hermione también recibe parte de protagonismo, o casi de antagonismo. He evitado hablar de ella hasta ahora porque iba a decir básicamente lo que diré ahora, y es en el siguiente capítulo donde está la clave.

Me centraré más en ella entonces. Hasta ahora Hermione ha tenido un papel antagónico hacia Harry y Ron, una especie de mini Percy que parece mirar solo por ella misma y por la reputación de Gryffindor y que está siempre metiéndose para que todos cumplan las reglas. Sin embargo, es fácil ver que se siente insegura, igual que Harry, y por eso trata de esforzarse tanto y destacar.

Me resulta curioso comparar lo bien que se siente Harry al poder destacar en el vuelo con lo que debe sentir Hermione al saber datos que sus compañeros de familias mágicas no conocen. Ha tenido que trabajar mucho para compensar lo que ella tiene que ver como una carencia, y quiere ser la mejor de la clase y cumplir todas las normas para sentirse aceptada. Es una pena que el efecto no sea el esperado por ella, pero pronto se dará cuenta.

En cualquier caso, las circunstancias se han dispuesto para que el trío (y Neville) descubra una pieza más del puzle, una pieza con forma de perro gigante de tres cabezas sobre una trampilla misteriosa. Harry hace la conexión sin esfuerzo: el sospechoso paquete que Hagrid sacó de Gringotts debe encontrarse allí. Ahora sólo falta saber lo que es, quién lo busca y por qué. Poco a poco.

Observaciones y curiosidades:
  • En Las Reliquias de la Muerte descubrimos que Sirius le regaló a Harry por su primer cumpleaños una escoba de juguete. Si su padre le enseñó a montar en ella se explica que recordara cómo hacerlo por instinto. Es como montar en bici, el cuerpo no lo olvida.
  • Un juego de palabras perdido en la traducción: McGonagall pregunta a Flitwick si puede tomar prestado a Wood, que significa palo o madera en inglés, y Harry se pregunta si está pidiendo una vara reglamentaria para atizarle. En la traducción lo resuelven dejando claro que es una persona y con Harry preguntándose si será el encargado de los castigos físicos.
  • Aunque Harry dice que McGonagall no les favorecía como hace Snape con Slytherin, los eventos de este capítulo demuestran que es bastante parcial respecto a su casa, es solo que lo deja fuera de las clases, y desde luego en el quidditch no es nada imparcial.
  • Como curiosidad, comentar que el padre de Harry no fue buscador cuando jugaba en el equipo de Gryffindor, como dijeron en la película, sino cazador.
  • En este capítulo tenemos el primer conjuro dicho en voz alta, alohomora, que abre puertas cerradas. Según Rowling la palabra proviene de un dialecto Sidiki del oeste de África y significa "amistoso con los ladrones". 

lunes, 27 de abril de 2015

Capítulo 8: El profesor de Pociones

En el capítulo 8 de Harry Potter y la Piedra Filosofal, Harry y Ron empiezan las clases, y Harry intenta seguir el ritmo.

Según comienzan las clases en Hogwarts, el argumento de la novela empieza a hacerse patente para Harry y para el lector. Temáticamente dividiría este capítulo en tres partes.

En la primera parte vemos cómo es la vida diaria en Hogwarts, y es de todo menos aburrida. La verdad, tener que ir a clase en un lugar que está cambiando constantemente parece algo muy frustrante, y más cuando parece que nadie se molesta en ayudar a los novatos a manejarse por el castillo. ¿No están los prefectos para eso? ¿Es que solo les dirigen del comedor a la sala común el primer día y ya está?

Aparte de eso (y de que Filch y Peeves sean unos aguafiestas), obtenemos una buena descripción de cómo son las clases, y nos hacemos una idea de lo que aprenderán en los primeros cursos: ya sabíamos que tenían Defensa contra las Artes Oscuras, Pociones y Transformaciones, pero ahora descubrimos que también darán Astronomía, Historia de la Magia, Herbología y Encantamientos. Me hubiera gustado saber un poco más aquí de la clase de Flitwick, pero en unos pocos capítulos saldrá su clase con más detalle.

La segunda parte es la clase de Pociones. Su profesor, Snape, es sin duda uno de los personajes más polémicos de la serie y que dará mucho que hablar en futuras reseñas, así que creo que es mejor dejar clara mi postura sobre él ahora para evitar malentendidos en el futuro.

No me gusta Snape. Más bien le detesto.

Sí, sé que tiene un pasado trágico y que en el fondo tiene buenas intenciones, incluso para Harry. No creo que sea fácil tener delante al hijo del hombre al que más detestas y de la mujer a la que más quieres. Pero Harry no tiene la culpa ni tampoco sabe nada de eso, y todo lo que veo en este capítulo es a un chico que está dolido y confuso porque su profesor le acosa sin ninguna razón aparente. No es de extrañar que la enemistad se acabe volviendo mutua, y es Snape quien lo empezó todo por no querer ver a Harry más que como un James junior. Irónicamente es parecido a Sirius y a Vernon en este aspecto, algo que ninguno de los tres admitiría.

Snape está convencido de que Harry es un mocoso arrogante como su padre, o incluso aún más debido a su fama, y pretende hacerle cambiar de actitud humillándolo delante de la clase, pero al final es él quien queda como un arrogante. Pregunta solamente a Harry sabiendo que no conoce las respuestas para hacerle quedar mal, y le culpa del accidente que ha tenido Neville cuando no ha tenido nada que ver. No es de extrañar que Harry acabe harto, pero sus contestaciones no hacen más que confirmarle a Snape su supuesta arrogancia.

En fin, me he alargado un poco con esta aclaración. El caso es que Snape está proyectando su odio hacia James en Harry, y esa actitud no le hace ningún favor a ninguno de los dos, especialmente en este libro.

La última parte del capítulo es el té con Hagrid, que sirve para enlazar el paquetito misterioso que el guardabosques sacó de Gringotts con el intento de robo que tuvo lugar allí ese mismo día. Aún son pequeñas pistas, pero va quedando claro que este libro no será solo sobre la vida de Harry en Hogwarts, sino que hay algo más que se va construyendo. Veremos cómo se va desarrollando esta trama.

Observaciones y curiosidades:
  • Me parece bastante probable que Quirrell estuviera en las cercanías del pasillo prohibido del tercer piso para investigar las defensas que protegían la Piedra. Como era el primer día de curso, sería una de las primeras oportunidades que tendría.
  • El olor a ajo de las clases de Quirrell podría ser para ocultar el olor que emitía Voldemort debajo del turbante. En la traducción tanto la clase como el turbante huelen a ajo, pero en el original parecen olores diferentes. 
  • Recalco lo que dije de que Snape sabía que Harry no conocía las respuestas a las preguntas que le estaba haciendo, y parece ser que estaba usando la legeremancia para averiguarlo, ya que no deja de mirarle a los ojos. ¿O tal vez se estaba recreando en los ojos verdes heredados de Lily? ¿O las dos cosas?
  • El Filtro de Muertos en Vida volverá en El Misterio del Príncipe como la poción que tienen que elaborar en su primera clase de Pociones los alumnos de sexto (y que Harry clava gracias a las anotaciones del Príncipe Mestizo, alias Snape). El bezoar vuelve también en ese mismo libro; Harry lo usa para anular el veneno que toma Ron. Incluso referencian esta explicación de Snape del primer día.
  • También comienzan aquí los intentos bastante penosos de Hagrid para guardar secretos. Es curioso ver cómo, por guardar a la vez el secreto de la razón del odio de Snape hacia Harry (al menos la parte que Hagrid conoce) y el de la Piedra Filosofal Harry termina suponiendo que están relacionados, cuando no tienen nada que ver. 

lunes, 20 de abril de 2015

Capítulo 7: El Sombrero Seleccionador

En este capítulo, Harry y sus compañeros de curso pasan por el importante proceso de selección de las casas de Hogwarts, que aquí quedan explicadas en su totalidad, y se nos introducen nuevos conceptos y personajes.

Mientras releía este capítulo me daba cuenta de que es sobre todo un capítulo de presentación, que Rowling aprovecha para darnos información y guiarnos en el mundo mágico mientras avanza el argumento, al igual que hace dos capítulos con el Callejón Diagon. De hecho, las dudas de Harry son muy parecidas en los dos capítulos.

La diferencia aquí es que Harry no está solo; aunque en el capítulo anterior ya vimos a algunos de sus compañeros de primero, en la Selección se nombran personajes que jugarán papeles importantes más adelante, en algunos casos varios libros después de este. Aún recuerdo el caso de Blaise Zabini, al que muchos tomaron por una chica para después resultar ser un chico en El misterio del Príncipe. Sería muy largo nombrarlos a todos, aunque hay varios que no vuelven a aparecer.

El sistema de casas siempre ha sido muy conflictivo: el hecho de que los protagonistas estén en Gryffindor y los antagonistas en Slytherin ha condicionado en grado sumo la percepción de las casas: los de Gryffindor son los buenos, los de Slytherin los malos, y los de Ravenclaw y Hufflepuff son los secundarios, que en general se llevan mejor con los de Gryffindor (si bien Hufflepuff tiene algo más de protagonismo).

En una ocasión Dumbledore dice que a veces piensa que la Selección tiene lugar en una etapa muy temprana del crecimiento, y considero que tiene razón; no es difícil ver que Harry se ha dejado llevar por lo que ha oído de Slytherin y tiene mucho miedo de acabar allí, influenciando de alguna forma en su Selección. No estoy diciendo que Harry debería haber estado en Slytherin, sino que un niño de once años no es aún consciente de sus capacidades y posibilidades latentes, aunque el Sombrero Seleccionador sí pueda apreciarlas.

Por último, destacar la presentación de Snape, en contraste con Quirrell como será habitual en este libro. La escena en la que a Harry le duele la cicatriz al mirar hacia ellos es muy inteligente en muchos sentidos, y cobrará nuevas perspectivas con cada lectura, igual que el sueño del final del capítulo. La próxima semana comenzarán las clases en Hogwarts y hablaré más a fondo de Snape. ¡Nos vemos!

Observaciones y curiosidades:
  • Varias omisiones en la traducción. Por ejemplo, cuando se enteran de cómo se selecciona a los alumnos, Ron comenta en el original que Fred le había dicho que tendrían que pegarse con un trol. 
  • En la versión estadounidense se hacen menciones extra a la selección de Dean, dejando claro que es negro. 
  • En la versión original Nick Casi Decapitado comenta que no ha comido en casi quinientos años, no en unos cuatrocientos como en la traducción. Esto es importante porque en el siguiente libro Nick celebrará el quingentésimo aniversario de su muerte. 
  • En la conversación que tienen Percy y Hermione al final del banquete no habla solo ella, como parece en la traducción; en el original Percy dice la última línea, la de que empezarán en Transformaciones con cosas pequeñas y tal.  

lunes, 13 de abril de 2015

Capítulo 6: Viaje desde el andén 9 y 3/4

En el capítulo 6 de Harry Potter y la Piedra Filosofal, Harry comienza su viaje, y hace nuevos amigos y nuevos enemigos.

Leyendo este capítulo, no he podido evitar acordarme de mi primer día en la universidad. La diferencia de edad es amplia, pero mi experiencia de salir de lo que había sido mi vida hasta entonces y entrar en todo un universo nuevo es similar. Es un día que difícilmente olvidaré.

Por eso puedo sentirme identificado con los sentimientos de Harry en este capítulo. Está emocionado por lo que va a venir, pero a la vez está nervioso y asustado por si no da la talla, pues no conoce casi nada de lo que sus compañeros ya darán por sabido. En esas circunstancias, es normal que se aferre al primero que le presta atención, y por suerte esos son los Weasley.

Me encantan los Weasley. Son ese tipo de familia con la que da gusto estar porque siempre tienen sitio para uno más, y con ellos te sientes como en casa. Especialmente Harry y Ron conectan enseguida, porque los dos se sienten inseguros de sí mismos y ambos tienen la experiencia para comprender al otro y también para complementarse entre ellos. Es una gozada ver cómo, casi sin darse cuenta, los dos se ayudan con sus inseguridades y hacen que el otro se sienta mejor consigo mismo. Esas son las amistades que importan.

En este capítulo nos presentan del todo a Malfoy, situándolo definitivamente como el antagonista de Harry y Ron y haciéndolo aún más detestable que lo que antes se podía intuir. Me encanta como cree que puede atraer a Harry a su lado después de insultar a las personas que le caen bien. Es tan estúpido que resulta casi adorable.

Ah, y también se nos presentan a Hermione y a Neville, pero no quiero hablar de ellos ahora, lo dejo para otra reseña. ¡La semana que viene comienza el curso en Hogwarts! ¡Nos vemos!

Observaciones y curiosidades:
  • He evitado a propósito hablar de los Dursley en esta reseña, pero quiero recordar que Petunia ya ha estado antes en el andén 9 y 3/4. Es importante saber eso.
  • En la traducción las rastas de Lee Jordan se convierten en pelos tiesos.
  • La traducción describe la insignia de prefecto de Percy como plateada, pero en el original es roja y dorada, los colores de Gryffindor.
  • La información del cromo de Dumbledore servirá más adelante en este libro para saber quién es Nicolás Flamel y en Las Reliquias de la Muerte para saber sobre Grindelwald. 
  • Como soy un friki, comentaré la identidad de los personajes de los cromos de las ranas de chocolate. Ramón Lull fue un filósofo mallorquí a quien se atribuye la creación de la Rosa de los Vientos; Paracelso y Agrippa fueron alquimistas, igual que Flamel.
  • En realidad, Ramón Lull y el rey Salomón son introducidos en la traducción en lugar de los personajes originales Hengist de Woodcroft (el fundador de Hogsmeade) y Alberic Grunnion (el creador de la bomba fétida).
  • La gragea con sabor a duende que George afirma haber comido en el original tiene sabor a mocos (en la película lo tradujeron bien).
  • Me pregunto si el padre de Goyle llegó a enterarse de lo que Peter le hizo a su hijo. Sería algo divertido de ver.
  • A veces me preguntan por qué los magos usan un medio de transporte muggle para ir a Hogwarts si tienen otros mejores. Según Pottermore, antaño cada familia viajaba a Hogwarts de manera independiente, hasta que se instauró el Estatuto del Secreto y se creyó que era mejor regular el viaje por seguridad. Intentaron establecer trasladores pero no funcionó (retrasos, mareos, etc.), y los polvos flu se consideraron poco seguros, así que al final se aprobó la idea del Expreso de Hogwarts.