Las hadas son criaturas pequeñas y decorativas, que no poseen mucha inteligencia a pesar de su aspecto humanoide. En las historias muggles, las hadas, a menudo bien consideradas, son criaturas con aspecto e inteligencia humanos, de diferentes tamaños, y que pueden hablar con ellos, además de ser capaces de usar magia propia mediante varitas mágicas.
En cambio, en el mundo mágico las hadas son siempre pequeñas, de entre dos y doce centímetros, y poseen unas alas insectoides transparentes o multicolor. Aunque poseen magia, esta es de poco poder, y apenas les sirve para desanimar a algunos de sus depredadores, como el augurey. Se comunican entre sí mediante un agudo zumbido.
Las hadas por lo general se muestran belicosas, pero son también muy presumidas, y si un mago las llama para que hagan de decoración se prestarán encantadas, y cumplirán las instrucciones del mago para poder lucirse.
Las hadas viven en los bosques, y ponen hasta cincuenta huevos por nidada en la parte inferior de las hojas; de estos huevos salen unas larvas de colores brillantes, que pasados entre seis y diez días se tejen unos capullos de los que surgen un mes más tarde completamente desarrolladas como hadas adultas.
Las alas de hada pueden usarse como ingrediente para pociones; arrancarle las alas a las hadas no les causa ningún daño, pero a ellas no les gusta porque arruina su belleza.
En los libros de Harry Potter, las hadas han aparecido de forma menor como decoraciones, a menudo en Navidades; esto ocurre en El prisionero de Azkaban, en El Cáliz de Fuego y en El misterio del príncipe.
En Hogwarts Mystery, el hada es una de las criaturas que podemos adoptar en la Reserva, y existe una misión secundaria asociada a la especie, en la cual debemos trasladar a las hadas que viven en el Bosque Prohibido a la Reserva para salvarlas de Snape, que pretende arrancarles las alas para sus pociones.
La próxima entrada será sobre el cangrejo de fuego. ¡Hasta la semana que viene!

