¿Qué es esto?

Soy un fan español de Harry Potter que quiere hacer un análisis completo de toda la saga del chico de la cicatriz, intentando destacar temas recurrentes, elementos que reaparecerán más adelante o que han aparecido después y cambios producidos en la traducción española de la saga (que no son pocos), además de curiosidades varias, para así algún día llegar a una perspectiva total de todo el universo Potter.

Cada lunes o martes habrá un post nuevo de cada capítulo de la saga analizándolo al detalle, y cuando acabe uno de los libros se hará un análisis de la película correspondiente, también habrá reseñas de la saga de Animales Fantásticos cuando vayan saliendo, así como del libro de El Legado Maldito al terminar la saga.

Asimismo, la primera semana de cada mes postearé una traducción personal de alguno de los textos que Rowling publicó en Pottermore y que ahora han quedado tristemente inaccesibles para los fans que no sepan inglés con la nueva versión. además de algunas aclaraciones sobre juegos de palabras, localizaciones, etc., y curiosidades que a lo mejor no sabíais.

Huelga decir que habrá spoilers a mansalva; si queda alguien en este planeta que no sepa las sorpresas típicos de la serie y no quiera saberlas que no se meta aquí. Queda avisado.

Cualquier comentario o sugerencia es bienvenido; ¡dejad vuestras impresiones tras leer!

lunes, 17 de agosto de 2015

Capítulo 6: Gilderoy Lockhart

En el sexto capítulo de La cámara secreta, Harry y sus compañeros pasan por su primer día en segundo curso, que no va a salir muy bien por diversas razones.

Si bien en el capítulo anterior parecía que las consecuencias de llegar a Hogwarts en un coche volador tardarían en llegar, esa no deja de ser una mentalidad infantil, y tanto Harry como Ron sufren por sus actos imprudentes ya al día siguiente.

Primero tenemos el asunto del vociferador para Ron, que, la verdad sea dicha, me parece un castigo muy extremo. Incluso aunque te lo merezcas, mandar el equivalente de una bronca a grito pelado delante de todo el colegio puede suponer que se burlen de ti durante meses. Si tienes suerte, habrá algún comentario casual, como con Justin, pero las burlas de Malfoy probablemente sean lo más habitual. Creedme, sé de lo que hablo.

Después de pasar vergüenza por el vociferador, a los de Gryffindor les toca clase de Herbología, pero Harry aún tiene que sufrir sus propias consecuencias en la forma de Gilderoy Lockhart, que dice culparse por haberle metido en la cabeza a Harry las ganas de salir en prensa, o algo por el estilo. Ya hablaré más adelante de él, ahora me interesa más la clase.

En el primer libro no pudimos ver en primera persona ninguna clase de Herbología, así que resulta jugoso saber cómo se desarrollan. Me parece muy amable por parte de la profesora Sprout iniciar la primera clase del curso en los invernaderos avanzados; capta el interés de los chicos para el primer día y les hace ver que ya son más mayores, así que van a tener que hacer cosas más difíciles y deben esforzarse más.

La clase sobre mandrágoras es interesante y siembra las semillas (jor jor jor) para su participación en la trama más adelante. Dejando a un lado las ansias de Hermione por responder a todo, en esta clase se nos presenta a nuestro primer Hufflepuff que no es sólo un nombre, Justin Finch-Fletchley, a quien nunca más volveré a llamar por su nombre completo. Aunque Justin nunca llegará a tener mucha relevancia, es importante en el sentido de que Harry y los demás traben amistad con gente de otras casas, pues en primero estaban siempre con sus compañeros de Gryffindor.

Después de una breve clase de Transformaciones en la que queda claro que la varita de Ron no está en condiciones de uso, y una buena comida, pasamos a la hora del recreo, que sirve el propósito de presentar oficialmente a Colin Creevey.

No es una buena presentación. Colin es un chico majo y simpático, muy alegre de estar en Hogwarts (hay que notar que tanto a él como a Justin se los presenta específicamente como hijos de muggles, para así poder usarlos después como víctimas), y muy interesado en Harry por lo que ha oído hablar de él (que bien podrían ser en parte rumores sin fundamento). Sin embargo, resulta muy pesado e intenta tratar a Harry como a un famoso tipo Lockhart, y la aparición de Malfoy y del propio Lockhart sólo empeoran las cosas.

Hablando de Lockhart, si bien se reveló desde el principio como un famoso del tipo que busca atención a toda costa (de ahí que se acerque todo el rato a Harry para aprovecharse de su fama), hasta el momento su (in)competencia real, aunque se había puesto en duda, no había quedado clara. En su primera clase queda evidente su total falta de capacidad como profesor y como mago.

Para empezar, les hace responder un cuestionario acerca de los libros que ha escrito de sus enfrentamientos con diversas criaturas oscuras, y todas las preguntas son sobre él. Lo primero que les quiere enseñar a combatir son duendecillos, que no están precisamente en lo más alto de la escala de peligrosidad. Es cierto que para alumnos de segundo puede ser adecuado, pero los presenta con demasiado misterio para lo que son.

Finalmente, los suelta sin previo aviso en una clase no preparada y queda claro que él tampoco es capaz de contenerlos, y termina huyendo de la clase en vez de ayudar a sus alumnos. Con todo esto queda claro para todos (excepto para Hermione, que está en modo romance adolescente, y supongo que le cuesta creer que algo escrito en un libro no sea verdad) que es un inútil. A ver cómo sigue el curso. ¡Nos vemos!

Observaciones y curiosidades:
  • A partir del siguiente libro se dejará de usar la palabra inglesa para referirse al howler, y se referirán a ella por la traducción española, vociferador. 
  • En el original, Lockhart no insiste en llevarse a Harry de clase, sino que interpreta erróneamente el gesto de la profesora Sprout como su permiso. 
  • La traducción omite un párrafo en el que Lockhart se echa la culpa de lo que Harry hizo antes de explicarse.
  • Lo que Ron le dice a Malfoy en el original es que se vaya a comer babosas, en anticipación de lo que sucederá ese sábado.
  • El "conjuro" que intenta Lockhart es una alteración de la frase pesky pixie pester no me, que viene a significar "duendecillo molesto, no me fastidies" en inglés. Es evidente que no es un conjuro real. 

lunes, 10 de agosto de 2015

Capítulo 5: El sauce boxeador

En el quinto capítulo de La cámara secreta, Harry y Ron se preparan para volver a Hogwarts, pero no va a serles tan fácil como imaginan.

No puedo menos que sentirme un poco mal por Harry. Durante su estancia con los Weasley ha podido saborear lo que es vivir con una familia cariñosa, y aunque la vida en Hogwarts es genial, Harry es bien consciente de que se acabará antes o después y entonces tendrá que volver con los Dursley, que seguro que estarán encantados de verle.

En cualquier caso, primero hay que pasar por un curso más en Hogwarts, y Harry parece haberse olvidado de las advertencias de Dobby al respecto. Por suerte o por desgracia el elfo doméstico se va a asegurar de que Harry no vaya a Hogwarts, aunque para ello tenga que cerrar a la fuerza el portal del andén nueve y tres cuartos.

Cuando por exigencias del guión Harry y Ron se quedan los últimos para entrar al andén y no son capaces de pasar a tiempo por la barrera se les ocurre una magnífica idea: coger sin permiso el coche de los padres de Ron para seguir al tren volando y llegar a Hogwarts a tiempo. Ya sé que tienen doce años y a esa edad el sentido común no es el más común de tus sentidos, pero venga ya.

Por supuesto, el plan es un fracaso total. El dispositivo de invisibilidad no funciona bien y les ven volar varios muggles, el coche no aguanta un viaje tan largo y se escacharra, se estrellan en el único árbol de los terrenos que sacude a quien se acerca, el coche se larga sin ellos, Snape los pilla in fraganti, y tienen que soportar la mirada de decepción de Dumbledore (yo creo que esto es lo peor de todo. Tiene que ser terrible). No es por quitarles la irresponsabilidad de sus actos, pero es que tuvieron muy mala suerte.

Por lo menos pueden comer algo y tienen un recibimiento de héroes en la sala común, aunque son lo bastante inteligentes como para retirarse a su habitación antes de que Percy llegue a echarles la bronca, y no son tan arrogantes como para sentirse orgullosos. Evidentemente aún no se han librado de todas las consecuencias de su estupidez, pero por el momento se merecen un buen descanso antes de comenzar un nuevo curso. ¡Nos vemos!

Observaciones y curiosidades:
  • Harry dice que la señora Weasley conjuró una comida, pero la magia no puede crear alimentos. Probablemente la cocinó con magia y Harry está dramatizando. Lo mismo pasa con McGonagall y los sandwiches al final; seguramente los trajo de las cocinas y los multiplicó. 
  • O sea, que Ginny se dejó su diario en casa, y tuvieron que volver a por él. Interesante. ¿Qué habría pasado si los señores Weasley se hubieran negado a volver otra vez a por él?
  • En el original, Harry le pregunta a Ron cómo van a volver sus padres sin el coche. Ron le dice que no les hace falta porque pueden aparecerse, le explica rápidamente en qué consiste la aparición y que solo los magos mayores de edad pueden aparecerse, y por eso usan los polvos flu y el coche cuando viajan todos. Son varios párrafos que se omiten completamente en la versión traducida.
  • Uno se pregunta por qué han plantado un árbol tan peligroso en los terrenos. La respuesta vendrá en el siguiente libro.
  • El chico al que ven Harry y Ron ponerse el Sombrero Seleccionador es Colin Creevey, el mayor fan de Harry. No creo que haga falta decirlo porque Harry se entera en el siguiente capítulo, pero por si acaso.
  • En el original Snape no les dice a Harry y Ron que estaba ausente en el banquete para averiguar dónde estaban, sino que estaba interesado en saber por qué no han llegado en el tren. 

lunes, 3 de agosto de 2015

Capítulo 4: En Flourish y Blotts

En el cuarto capítulo de La cámara secreta, Harry y los Weasley viajan al callejón Diagon para reabastecerse para el nuevo curso, y allí pasan muchas cosas, algunas de ellas relacionadas con el padre de Malfoy.

¡Cuántas cosas pasan en este capítulo! Voy a intentar hablar un poco de todas, porque muchas de ellas merecen un análisis profundo.

Lo primero es la vida de Harry con los Weasley, que no podría ser más diferente que con los Dursley: en la Madriguera Harry se siente muy cómodo, tiene amigos con los que pasar el día y jugar y gente que se preocupa por él. Molly se asegura de que Harry se sienta cómodo, mientras que Arthur siempre intenta que comparta con él sus conocimientos de la vida muggle, permitiéndole sentirse útil. Al final, lo más mágico de la Madriguera es lo más mundano que puede haber en una casa: el amor que sienten sus habitantes unos con otros.

Antes de que comience el nuevo curso toca ir al Callejón Diagon a por los nuevos materiales. Dos cosas aquí: lo primero, que me parece muy fuerte que exijan a los alumnos de todos los cursos comprarse todos los libros de Lockhart para la escuela. El tío se tuvo que llevar un buen pico con todo el asunto.

Lo segundo son los polvos flu. No voy a centrarme mucho en como funcionan (ya elaboraré en ello cuando traduzca el texto correspondiente de Pottermore), sino en los peligros que suponen. Creo que los Weasley están tan acostumbrados a usarlo que no llegan a valorar lo raro que sería para cualquiera que lo usase por primera vez. Es como hacer subir solo a un autobús a alguien que no sabe qué son ni cómo se usan. Puede acabar en cualquier parte.

Efectivamente, Harry termina en Borgin y Burkes, una tienda dedicada a las artes oscuras, donde por casualidad escucha una conversación entre el papi de Malfoy, Lucius, y el dueño de la tienda. Esta conversación no sirve un propósito mayor que el de establecer a Lucius como una versión crecida de Draco (aunque más bien Draco es una versión niño de Lucius). Es arrogante, clasista e intolerante hacia los muggles y los que se relacionan con ellos, aparte de sus escarceos con las artes tenebrosas. Es fácil verle como el candidato a villano del libro, y con razón, si bien es más sutil que otros villanos.

Por suerte Hagrid pasaba por el Callejón Knockturn y saca de allí a Harry, reuniéndole con los Weasley y también con Hermione y sus padres. Se habla muy poco de los padres de Hermione; me hubiera gustado saber su opinión sobre todos estos temas mágicos, en contraste con los Dursley. Sus conversaciones con Arthur también tendrían que haber sido para oírlas.

Después de un par de meses separados, Harry, Ron y Hermione disfrutan del paseo por el Callejón Diagon, culminando en la visita a Flourish y Blotts que da nombre al capítulo, y en la que conocen al que será su próximo profesor de Defensa contra las Artes Oscuras, Gilderoy Lockhart.

Lockhart es simplemente un famosillo del tres al cuarto, que se ha aprovechado de las hazañas de otros para construirse una fama inmerecida. Buscó el puesto de profesor por la publicidad y para vender más libros, y en este capítulo se aprovecha de la fama de Harry para aumentar la suya. Incluso cuando se arma una pelea solo ve una ocasión más de publicidad. Es muy penoso.

Para terminar, Lucius Malfoy termina de presentarse poniéndose en oposición a Arthur Weasley, su oponente en todos los sentidos. No está claro cuál es la razón exacta de que se guarden una enemistad tan manifiesta, pero sí es evidente que es muy fuerte, lo suficiente para pelearse físicamente en un lugar público. Suerte que está ahí Hagrid para poner paz.

¡Nos vemos!

Observaciones y curiosidades:
  • Las explosiones del cuarto de Fred y George se deben a sus experimentos para crear artículos de broma. 
  • En el original los libros de Lockhart se caracterizan porque usan la misma letra para los dos nombres; por ejemplo, Recreo con la Banshee es Break with a Banshee. Es otra forma de señalar el afán publicitario de Lockhart, que busca títulos pegadizos.
  • En el original, la señora Weasley no espera que las cosas de Ginny vengan de sus hermanos, sino comprarlas en tiendas de segunda mano.
  • Lo que aquí llaman Matrículas de Honor en Brujería es lo que más adelante recibirá el nombre de T.I.M.O., o Título Indispensable de Magia Ordinaria, el examen que deben pasar los alumnos de quinto curso.
  • El armario en el que Harry se esconde en Borgin y Burkes es el armario evanescente que Malfoy usará en El misterio del Príncipe para introducir mortífagos en Hogwarts. Si Harry llega a cerrar las puertas del todo, podría haber acabado en el castillo. 
  • Draco terminará comprando la Mano de la Gloria y el collar embrujado de la tienda, y hará uso de ellos en El misterio del Príncipe. 
  • La autobiografía de Lockhart, El Encantador, se titula en el original Magical Me, más o menos traducible a Mi yo mágico. De hecho, cuando anuncia su puesto de profesor, hace un juego de palabras con el título, diciendo que Harry y sus compañeros de clase tendrán a su auténtico yo mágico.
  • En el original los chicos cogen el Libro Reglamentario de Hechizos antes de unirse a la cola, no uno de los libros de Lockhart. 
  • Cuando Lucius le devolvió el libro de texto a Ginny, metió dentro el diario de Ryddle, poniendo en marcha los eventos de la obra.

lunes, 27 de julio de 2015

Capítulo 3: La Madriguera

En el tercer capítulo de La cámara secreta, Harry consigue escapar de Privet Drive gracias a la ayuda de Ron, Fred y George, y llega a conocer su casa y a sus padres.

Después de recordar a nuestro pesar en los anteriores capítulos cómo es la vida con los Dursley, Rowling juega con habilidad y nos presenta a continuación la vida familiar con los Weasley, que son prácticamente su antítesis. Si los Dursley son ordenados y rígidos hasta la absurdez, los Weasley son desordenados y espontáneos; mientras que los Dursley son muy intolerantes con lo que no se les asemeja, los Weasley son agradables y tolerantes con sus invitados. No es de extrañar que Harry encaje mucho mejor aquí que en su casa.

Pero me estoy adelantando. Primero quiero hablar de la huida en sí, que es estupenda. No espero menos de Fred y George que el que aprendan trucos sin magia para manejarse, sobre todo si no pueden usar hechizos durante las vacaciones. A pesar de todo, el intento fue un tanto improvisado y no me extrañaría que algún vecino les hubiera visto. Es raro también que los Dursley le dieran la bienvenida a Harry en junio después de eso, pero en fin.

No les va tan bien cuando llegan a la Madriguera: por mucho que respete a Fred y George, su plan tiene unos cuantos fallos garrafales: dejando aparte el hecho de que creen que nadie querrá saber cómo ha llegado Harry a la casa, hay que tener en cuenta que en su casa tienen un reloj que literalmente dice dónde está cada uno. Esperaba más de los gemelos, que ya tienen catorce años.

Por otro lado, en este capítulo llegamos a conocer más a sus padres, cuando hasta el momento no sabíamos de ellos más que unos pocos apuntes. Molly Weasley es muy amable y quiere mucho a sus hijos, pero está claro que no es buena idea enfadarla, sabe imponerse frente a tanto niño. Trata muy bien a Harry y sabe que no tuvo tanto que ver en la idea de los chicos como que tuvo que subirse al carro, literalmente. Me hubiera gustado ver cómo hubiera intentado convencer a los Dursley para que dejasen irse a su sobrino.

Arthur Weasley es el complemento ideal para su mujer; es más relajado y levanta la voz pocas veces, pero cuidado si le haces enfadar. Está menos en casa pero se nota que quiere mucho a su familia. No trata a Harry con desdén ni tampoco como a alguien famoso, sino simplemente como al amigo de su hijo. Su interés por lo muggle le separa de los otros magos, que a menudo sienten desprecio por ellos o los ignoran. Arthur tiene curiosidad por ellos, y si bien sus esfuerzos por aprender cómo viven son infructuosos, son también bienintencionados.

Tras un rápido vistazo a los extraños actos de Ginny y Percy (el amor...) acabamos el capítulo en la habitación de Ron, que es como debe ser el cuarto de un chico de su edad, con sus cómics y sus pósteres deportivos, salvando las distancias. No es de extrañar que Harry piense que es la mejor casa que ha visto nunca, después de volver a padecer a los Dursley nadie se lo discute.

Observaciones y curiosidades:
  • Si lo piensas un momento, Harry tuvo que pasarse todo este capítulo en pijama, y a lo mejor Ron, Fred y George también.
  • Curiosamente, Harry y los Weasley aciertan al creer que Dobby es el elfo de los Malfoy, aunque se equivocan en sus motivos para visitar a Harry.
  • La razón por la que Percy es tan reclusivo es porque se está carteando con su novia, Penélope Clearwater, que también es prefecta. Bueno, también puede ser que esté puliendo su insignia de prefecto mientras piensa en ella...
  • En el original, a Ron le da tiempo a decir que duerme en la planta más alta antes de ver a su madre, en la traducción no llega a eso.
  • Mundungus Fletcher, de quien habla Arthur cuando llega a casa, será un miembro de la Orden del Fénix, y sabremos más de él a partir del quinto libro.
  • En el original, Ron no dice que Ginny no se esconde normalmente, sino que nunca se calla. 

lunes, 20 de julio de 2015

Capítulo 2: La advertencia de Dobby

En el segundo capítulo de La Cámara Secreta, Harry consigue su deseo de contactar con el mundo mágico, pero en el peor momento posible y no precisamente de la forma que él imaginaba.

Afrontémoslo, basándonos en los eventos de este capítulo es fácil juzgar mal a Dobby. Se nos presenta un personaje de una raza que no conocemos (y sin la habitual descripción que le pueda dar algún mago a Harry y que permita al lector conocer sus características generales), y sus acciones se hacen molestas y reciben poca explicación, con el agravante de que Dobby dice estar a favor de Harry, pero con métodos que parecen hacer más daño que bien.

Aquí hay un interesante juego de contrastes: Harry no sabe lo que va a pasar en Hogwarts, y quiere hacer todo lo posible por salir de Privet Drive, incluso si pone su vida en riesgo; por su parte Dobby sí sabe lo que va a pasar (o cree saberlo), pero no conoce la situación en Privet Drive y está dispuesto a complicarle la vida a Harry si con eso le mantiene a salvo. Al final la situación no puede salir peor de lo que sale.

Las consecuencias de que los Dursley descubran que Harry no puede hacer magia fuera de la escuela son terribles, básicamente le tienen retenido en su habitación y parecen tener toda la intención de mantenerle allí indefinidamente. Eso tiene que ser ilegal sin duda, pero todos sabemos que no va a aparecer la policía a sacarle y encerrar a los Dursley por abuso infantil. Ojalá.

Por suerte, Ron llega al rescate; es bastante lógico que, si Harry no está respondiendo a las cartas, sus amigos intenten averiguar qué le pasa, aunque la forma de hacerlo de Ron y sus hermanos puede ser un tanto excesiva. Más sobre eso la semana que viene.

Por último, quiero comentar un poco sobre la advertencia de Dobby: entre lo que puede y no puede decir, es difícil saber qué es lo que sabe y no sabe del plan; sabe que tiene que ver con el pasado de Voldemort, aunque no parece saber que el objetivo de Lucius es eliminar a los nacidos de muggles (y desacreditar a Arthur Weasley), no atacar a Harry. Llegar a tales extremos cuando no es seguro que Harry esté en peligro me parece una irresponsabilidad por parte de Dobby, aunque no es que el personaje sea muy moderado de todas formas. ¡Nos vemos!

Observaciones y curiosidades:
  • En la traducción, Dobby dice que tendría que pillarse las orejas en la puerta del horno si su familia se enterara de que está allí; en el original dice que planea tener que hacerlo por su cuenta por ir sin permiso, y que si se enteraran sería aún peor. 
  • No deja de parecerme curioso que Dobby tuviera razón al creer que Harry estaría en peligro con el plan de Lucius, a pesar de que él no era el objetivo. 
  • Cuando Dobby le dice a Harry que no es cosa de El que no debe ser nombrado, le está intentando advertir de que es él, pero antes de que no pudiera ser nombrado. En el original queda un poco más claro.
  • ¿Por qué los Mason se enfadan tanto de que haya entrado un pájaro en la casa? Los Dursley no tienen la culpa de eso, podría pasarle a cualquiera por lo que ellos saben. Quizá la cena no iba tan bien como los Dursley creían. 
  • Mafalda Hopkirk también enviará una notificación a Harry en La Orden del Fénix por las mismas razones. También resulta ser la empleada del Ministerio a la que Hermione suplantará en Las Reliquias de la Muerte cuando se infiltran en el edificio.
  • En El misterio del Príncipe Dumbledore revela que el Ministerio puede detectar la magia utilizada cerca de un menor, pero no saben exactamente si es el menor quien la ha utilizado, de ahí que asuman que la levitación es cosa de Harry, pues ningún otro habitante de la casa usa magia. 

    lunes, 13 de julio de 2015

    Capítulo 1: El peor cumpleaños

    Al fin comenzamos con el segundo libro de la saga de Harry Potter, La cámara secreta, y volvemos con nuestro protagonista unas semanas después de cuando le dejamos al final de La Piedra Filosofal, pasando el verano en casa de sus tíos, con los problemas consiguientes.

    En este primer capítulo no hay mucho contenido, es en su mayor parte un recordatorio de los eventos sucedidos en el libro anterior, por si alguien comienza con este. Resulta bastante molesto en ocasiones, sobre todo en una lectura continuada, pero hay que tener en cuenta que estos primeros libros están indicados a un público más infantil. Por suerte Rowling acabó dejando esta costumbre.

    Si es siquiera posible, la situación de Harry con los Dursley es aún peor que antes, puesto que ahora le tratan como a un paria y como a un desequilibrado, todo a la vez. La verdad es que me cuesta tomarme en serio que se crean lo de que Harry supuestamente pueda hacer magia cuando quiera, pues todas sus cosas mágicas están fuera de su alcance y no ha hecho nada mágico en todo el verano; si hubiera podido hacer magia, ya la habría usado contra ellos. Además, Petunia debería saberlo de cuando Lily estudiaba en Hogwarts; es muy raro.

    Antes de pasar a Harry quiero hacer otra observación sobre los Dursley: es su obsesión por la normalidad, que aún me sigue sorprendiendo. Se esfuerzan tanto en ser normales que, irónicamente, acaban pareciendo más raros que la gente a la que desprecian. Por ejemplo, planear durante dos semanas una cena de negocios hasta el punto de las conversaciones y las horas no me parece muy normal, y acaba siendo todo muy rígido. Eso sí, me pregunto si Vernon hubiera conseguido el contrato en caso de que Dobby no hubiera hecho lo suyo.

    No es de extrañar que Harry se sienta deprimido; después de haber estado tan feliz en Hogwarts durante varios meses lo considera su casa real: allí ha tenido todo lo que siempre ha buscado, y se ha visto obligado a dejarlo atrás, eso es siempre doloroso. Como dice el dicho, duele más conseguir algo y perderlo que no haberlo tenido nunca.

    He vivido situaciones similares; tienes miedo de que lo que has conseguido desaparezca para siempre y te mueres por algo, lo que sea, que te recuerde que tienes amigos y un sitio al que volver. Cuando más tardas en saber algo, más aumenta la desesperación. Que sea su cumpleaños y todo siga igual solo agrava las cosas. Sería curioso suponer cómo habría sido el verano de Harry si Dobby no hubiera interceptado sus cartas. No es una buena presentación para el nuevo personaje.

    La semana que viene hablaré más de Dobby, un personaje muy interesante. ¡Nos vemos!  

    Observaciones y curiosidades:
    • En el original Vernon no le grita a Harry por asustar a Dudley, sino por supuestamente amenazarle.
    • El falso conjuro que Harry usa para asustar a Dudley no es abracadabra en el original, sino hocus pocus y otras palabras inglesas que más o menos significan "engaño o cosa ilusoria". 
    • Al final del capítulo, en el original Harry no se echa en la cama, sino que se prepara para hacerlo (y no puede porque ya hay alguien sentado). Me está costando mucho encontrar algo que poner en esta sección en este capítulo, así que ya paro aquí. ¡Hasta la semana que viene! 

    lunes, 6 de julio de 2015

    Harry Potter y la Piedra Filosofal: la película



    Hoy, como colofón a las reseñas de La Piedra Filosofal, voy a hacer una de la película basada en los eventos de la novela, dirigida por Chris Columbus. Aunque la he visto en el idioma original, ni mi inglés ni mi memoria son tan buenos como para hacer una comparación de traducción como he hecho con los capítulos del libro, así que me limitaré a hacer algunos comentarios sobre la versión inglesa.

    Pero antes de eso toca un comentario general de la película. En general, como adaptación es bastante buena, cubre casi todos los eventos del libro, y los que no aparecen no son especialmente relevantes para la trama, así que no se nota mucho su pérdida. Películas posteriores plantearon una aproximación más pragmática a la trama, así que en comparación con ellas La Piedra Filosofal resulta muy cercana al original.

    Por otro lado, en su esfuerzo por tratar todo lo posible, la película a veces resulta demasiado rápida. El año escolar pasa casi sin que te des cuenta; por cómo avanza la trama, no sería descabellado decir que los eventos terminan antes de marzo, por ejemplo, en vez de en junio como en la novela. En películas posteriores se aseguran de mostrar el paso del tiempo, quizá porque en esta película no se aprecia bien.

    Algunas escenas se cortan tanto que incluso pierden su gracia. La parte de Norberto, por ejemplo; la reducen tanto que casi no tiene sentido que la incluyan siquiera en la película, más allá de que todo mola con dragones. Toda la trama de Hermione hasta Halloween queda también muy rara; primero son tan amigos para que acaben juntos en el pasillo prohibido, y luego se pelean para poder ser amigos otra vez por lo del trol.

    Y no perdono que omitan la escena de la prueba de las pociones; encima, para cuadrar las recompensas finales, le dan a Hermione todo el protagonismo en el Lazo del Diablo, y a costa de que Ron quede como un estúpido. Eso no mola nada. Por lo menos la prueba del ajedrez es espectacular, y Ron queda en ella como el amo que es. La prueba de las llaves estuvo bien, pero me sobró mucho que se pusieran todas a perseguir a Harry menos la que debía coger.

    Los actores son todos estupendos; los adultos son muy profesionales, y le dan una gran personalidad a sus personajes, incluso aquellos que aparecen poco (la señora Hooch, por ejemplo). Los niños son adorables y es difícil imaginar a alguien más en su papel; en español no se nota tanto, pero cuando escuchas sus voces reales te das cuenta de que son unos mocosos, y hablan y se comportan como tal. Tom Felton en particular le da a Malfoy ese toque de "soy un niño pijo y mimado" que hace que te quieras reír de él en cada escena suya.

    Pero sin duda lo mejor de la película es su capacidad para introducirnos en el mundo de Harry Potter. Los escenarios están construidos y decorados con un nivel de detalle asombroso: el Callejón Diagon, Gringotts, Hogwarts, el Gran Comedor, la sala común de Gryffindor, el campo de quidditch...Todo parece real y al mismo tiempo lejano, y produce la sensación de estar allí, de estar viviéndolo todo junto a Harry. Con la abundancia de modelos digitales que se dan en el cine hoy en día, se agradecen estos detalles. Incluso las monedas están hechas hasta el último detalle.

    Ahora quiero hablar de mi experiencia al ver la película en inglés por primera vez. Como ya he comentado, ver a los actores usar su verdadera voz ayuda mucho a hacerse con el personaje, y en los niños se nota mucho más porque no están disfrazando su voz de ninguna forma, es la suya real. En general, me sorprendió lo bien que se les entendía a todos; aunque los subtítulos ayudan mucho, desde luego, no son tan imprescindibles como en otras películas y series. A los británicos se les suele entender mejor que a los irlandeses o a los estadounidenses, y aquí se nota.

    Como curiosidad, decir que la pronunciación que tenemos aquí en España de Hermione ("ermión", con H muda) no es la original inglesa, que se pronuncia algo así como "hermaiony" (con H aspirada). Tuve que oírlo varias veces para darme cuenta de a quién se estaban refiriendo. Es una locura.

    Antes de terminar, una última cosa: ¿a qué viene lo de dejar que Harry vea cómo Quirrell se desintegra, y que Voldemort se convierta en una especie de fantasma que noquea a Harry antes de darse el piro? Entiendo que hacer que Dumbledore llegue en el último momento no quedaría tan bien en pantalla, pero toda la parte del Voldemort fantasma es muy rara, y cuando la vi en el cine la primera vez me quedé muy extrañado. Además, se contradice con que Harry no había visto morir a nadie hasta Cedric. Creo que es mi escena menos preferida de la película (mi favorita es cuando a Malfoy le castigan junto al trío. La cara de Harry es épica).

    En resumidas cuentas, aunque como es lógico tiene sus fallos, la adaptación cinematográfica de Harry Potter y la Piedra Filosofal es una película muy digna y fiel a la novela, y acierta de pleno en lo esencial, que es dar la bienvenida a este nuevo mundo mágico en el que nos estamos introduciendo. Recomiendo leer antes el libro, por supuesto, pero no habrá demasiados problemas si la película va primero. También recomiendo verla en inglés si es posible, para apreciar los matices de las voces originales.

    Y esto es todo con respecto a La Piedra Filosofal. El próximo lunes empezaremos con La cámara secreta, y así hasta que algún año de estos terminemos con la saga. ¡No dejéis de vernos!