¿Qué es esto?

Soy un fan español de Harry Potter que quiere hacer un análisis completo de toda la saga del chico de la cicatriz, intentando destacar temas recurrentes, elementos que reaparecerán más adelante o que han aparecido después y cambios producidos en la traducción española de la saga (que no son pocos), además de curiosidades varias, para así algún día llegar a una perspectiva total de todo el universo Potter.

Cada lunes o martes habrá un post nuevo de cada capítulo de la saga analizándolo al detalle, y cuando acabe uno de los libros se hará un análisis de la película correspondiente, también habrá reseñas de la saga de Animales Fantásticos cuando vayan saliendo, así como del libro de El Legado Maldito al terminar la saga.

Asimismo, la primera semana de cada mes postearé una traducción personal de alguno de los textos que Rowling publicó en Pottermore y que ahora han quedado tristemente inaccesibles para los fans que no sepan inglés con la nueva versión. además de algunas aclaraciones sobre juegos de palabras, localizaciones, etc., y curiosidades que a lo mejor no sabíais.

Huelga decir que habrá spoilers a mansalva; si queda alguien en este planeta que no sepa las sorpresas típicos de la serie y no quiera saberlas que no se meta aquí. Queda avisado.

Cualquier comentario o sugerencia es bienvenido; ¡dejad vuestras impresiones tras leer!

lunes, 8 de octubre de 2018

Capítulo 8: La boda

En el capítulo 8 de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, la boda de Bill y Fleur tiene lugar al fin, y en la ceremonia Harry se topa con grandes revelaciones.

Ir a una boda es muchas veces raro, sobre todo si no eres familiar de alguno de los dos novios. Incluso si lo eres, te ves rodeado de gente a que que no conoces, te encuentras de nuevo con gente a la que hace mucho que no veías y conoces en persona a gente de la que solo habías oído hablar antes.

A Harry le pasa todo esto, y como está disfrazado de un inventado primo Barny Weasley, incluso aquellos que ya le conocen le toman por alguien desconocido (menos Luna. Bendita sea). Esto le lleva a conocer ciertas facetas de personajes nuevos y antiguos:

Para empezar tenemos a Xenophilius Lovegood, el padre de Luna. Ya habíamos oído hablar de él y sabíamos que era muy similar a su hija, y ahora podemos comprobarlo. Aunque son muy parecidos, Xenophilius tiene un aire de experiencia y seguridad en lo que dice que le distingue de las elucubraciones de Luna, que son más imaginativas.

El siguiente es Krum, que ha vuelto con un mayor dominio del inglés y más dispuesto a hablar que en su última aparición. Krum parece contento de ver a Hermione de nuevo (y viceversa), pero Ron ha aprendido la lección y se la lleva a bailar enseguida, para contento de la chica. Ron está teniendo una buena racha por el momento.

A Krum le molesta pero se lo toma con deportividad, más interesado en el símbolo que lleva Xenophilius al cuello. El señor Lovegood tiene todo el derecho a llevarlo, él lo hace por su sentido original, pero Krum sin duda se siente herido por lo que se hizo en nombre de aquel símbolo, algo que hay que entender. ¿Que un símbolo se convierta en marca de actos terribles anula todo lo que representaba antes de aquello? Es una discusión interesante (con un paralelo en el mundo real que todos conocemos), y me hubiera gustado saber cómo se defendió Xeno cuando Krum le abordó.

Harry se acuerda durante la conversación de quién es Gregorovitch, lo que le lleva a preguntarse cuáles son las intenciones de Voldemort con él. Dado lo que sucedió en su anterior encuentro imagina que el villano busca una nueva varita con la que poder superar a la suya, ahora que ha visto que no le vale con cualquiera. No anda desencaminado.

Mientras pasea por el convite Harry se topa con otro personaje del que hemos oído hablar pero al que no habíamos visto, Elphias Doge. Animado por la esquela que escribió de Dumbledore, Harry se decide a hablar con él y le revela su identidad, y los dos empiezan a charlar sobre el amigo común. Es una buena charla hasta que interviene Muriel, la tía abuela de Ron, que resulta ser la versión mágica de la tía Marge.

Muriel está llena de prejuicios e intolerancia, y claramente siente placer a la hora de atacar a Dumbledore delante de Elphias. El pobre hombre está aún demasiado afectado como para defender a su amigo de las acusaciones como es debido, y le escandaliza que Muriel se atreva siquiera a afirmar lo que afirma.

Harry termina en medio de los dos, y el pobre chico no sabe qué creer. Lo normal sería creer al amigo de Dumbledore, al hombre que le acompañó durante tantos años, pero puede ver que Doge no quiere saber nada de cualquier cosa que pinte a su gran amigo de manera negativa, sea cierta o no, y ante las acusaciones de Muriel solo se lamenta y responde con pobres excusas. Si el que acusa con saña parece más razonable, algo va muy mal.

Pero Harry no tiene tiempo para rumiar todo esto, porque Voldemort ha logrado su objetivo y ha derrocado al Ministerio. Todo se ha ido al traste.

Observaciones y curiosidades:
  • En el original, Krum no dice que retaría a Xenophilius si Fleur no le hubiera invitado (a Krum), sino que lo haría de no ser porque también es un invitado de Fleur como él. 
  • Por supuesto, el símbolo que lleva Xenophilius es el de las Reliquias de la Muerte, que fue apropiado por Grindelwald y lo usó como propio, de ahí que se produzca este problema.

lunes, 1 de octubre de 2018

Capítulo 7: El testamento de Albus Dumbledore

En el séptimo capítulo de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, Harry celebra su mayoría de edad junto a sus amigos, pero recibe una visita inesperada.

Llegamos al fin al 31 de julio, el cumpleaños de Harry. Para variar, esta vez puede celebrarlo con sus amigos y seres queridos en lugar de conformarse con recibir sus regalos mientras está solo en Privet Drive. Es una pena que la situación esté tan mal, porque se nota que Harry agradece este cambio.

Después de celebrar su capacidad de usar la magia fuera de la escuela y charlar con Ron, los dos chicos bajan a desayunar y Harry puede abrir sus regalos delante de todos, y comentarlos. Por supuesto, el abrazo a Molly es lo mejor de todo: se nota que Harry le agradece todo lo que ha hecho por él; no hay más que comparar con la despedida a los Dursley. Me emociono siempre con esta escena.

La parte con Ginny es también muy emotiva de otra forma bien distinta: Ginny ha estado rumiando las razones de Harry para poner fin a su relación, y su motivación para besarle ahora puede ser una de muchas: ¿Quiere retenerle y que no se vaya? ¿Quiere poner a prueba su resolución? ¿Quiere un último recuerdo con él antes de lo inevitable? Hagan sus apuestas.

Las acciones de Ron también son muy curiosas; lejos de interrumpir el beso sin darse cuenta, parece estar haciéndolo a propósito, zafándose de Hermione para hacerlo. Ron ha visto cómo ha estado Ginny desde que cortó con Harry, y no quiere que reciba esperanzas vanas; tal vez hizo bien en interrumpirles.

Por la noche, Harry tiene su fiesta de cumpleaños oficial; Hagrid es jovial, recordando los viejos tiempos, pero Lupin está cada vez más taciturno. No es precisamente el alma de la fiesta, al contrario que Tonks. Todo, lo bueno y lo malo, queda parado con la aparición del ministro.

No voy a entrar a valorar ahora los objetos que Dumbledore lega a nuestro trío, porque irán cobrando importancia a lo largo del libro. Solo quiero destacar que nombrarlos a los tres en su testamento de forma abierta subraya la importancia que tienen para el director, y su confianza en que conseguirán los objetivos que les ha pedido, además de saber que cada objeto es lo que va a necesitar cada uno. Estoy seguro de que ellos son conscientes.

Por otra parte, el ministro está en sus horas bajas; sus acciones contra Voldemort no están dando resultado y la presión pública se recrudece, con lo que tiene que tapar más fracasos para evitar quedar peor y que la población mágica entre en (más) pánico. Con Dumbledore muerto, cualquier plan que tuviera para obtener la victoria parece haberse evaporado, así que ha estado investigando los objetos que ha dejado en su testamento para intentar encontrar algo que le ayude.

Obviamente, no es la mejor idea. Lo que tendría que hacer es ser honesto con la realidad de la situación y colaborar con la Orden de igual a igual, tratando de deshacerse de los prejuicios que le están impidiendo tomar las decisiones correctas. Pero eso sería mucho pedir; cuando tres chicos de diecisiete años son capaces de echarle en cara todo lo que está haciendo mal, el ministro entra en cólera, y es solo por suerte que no llegan a algo más.

Hay que decir que Scrimgeour hace un intento de ser conciliador, pero Harry le recuerda el primero y más grave de sus errores: que nunca han mostrado arrepentimiento por sus acciones del pasado, acciones que Harry tiene literalmente grabadas a fuego. Mientras eso siga así, el Ministerio nunca será un aliado real, sino un obstáculo más en el camino a la verdad.

Observaciones y curiosidades:
  • Gregorovitch es un fabricante europeo de varitas, a quien Voldemort busca para localizar la Varita de Sáuco. Harry conoce su nombre de la inspección de varitas realizada por Ollivander en El Cáliz de Fuego, concretamente la de Krum, fabricada por Gregorovitch. Harry se acordará de este evento en el siguiente capítulo.
  • En el original, Gorgovitch, el jugador de los Chudley Cannons, no tiene el récord de anotaciones, sino de mayor número de veces que se le cayó la quaffle, más acorde con las pocas ganas de Ron de acordarse de él. 
  • El moke es un lagarto mágico con la capacidad de encogerse a voluntad cuando aprecia el peligro, y es muy buscado para hacer carteras y objetos parecidos con su piel porque también se encogen cuando se acercan desconocidos.
  • El último cuento de Beedle que Ron menciona está mal traducido; debería ser Babbity Rabbity y su cepa carcajeante, no cacareante.
  • La insistencia de Molly en cortarle el pelo a Charlie es de lo más extraña, pues es con Bill con quien siempre ha tenido problemas respecto a su peinado. Es posible que Rowling se confundiera con esto, porque la escena entra en juego como la culminación de una broma recurrente.

lunes, 24 de septiembre de 2018

Capítulo 6: El ghoul en pijama

En el capítulo 6 de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, los preparativos de la boda consumen la vida en La Madriguera, mientras Harry, Ron y Hermione pretenden realizar sus propios planes.

Sin duda, Harry se siente un inútil en este capítulo. Después de hacer los preparativos con toda la intención de lanzarse a la aventura sin apenas un plan, y seguro de poder convencer a sus amigos de que le dejaran hacerlo solo, se ha encontrado con que sus preparativos son nada en comparación a lo que han hecho los demás.

Para empezar, la feroz negativa de Molly de dejarles irse le pilla desprevenido, y ninguno de los tres sabe muy bien cómo manejarlo. Lo cierto es que la madre Weasley plantea una pregunta interesante: ¿Por qué Dumbledore no confió en la Orden para encontrar y destruir los horrocruxes? Sabemos que Harry tenía que estar involucrado para poder descubrir que él es también un horrocrux, pero no tiene por qué ser el único en estar al tanto. Sin duda la mayor experiencia mágica de la Orden podría ayudar. Habrá que achacar esto a la conveniencia del guión.

En todo caso, los intentos de Molly de impedir están destinados al fracaso, y ella seguramente lo sepa mejor que nadie, pero creerá que tiene que intentar lo que pueda para mantenerlos separados, aunque sea para sentirse mejor. Los preparativos de la boda ayudan, pero antes o después tienen que acabar, y el trío consigue un momento para hablar a solas.

Harry tiene preparada la charla, pero se encuentra con que sus amigos lo tenían previsto y le dan la charla a él, dejándole claro que saben a lo que se enfrentan y que piensan seguirle en su misión, y han realizado los preparativos necesarios. Especialmente las acciones de Hermione son devastadoras y tuvieron que ser muy duras para ella. La pobre... menos mal que está con Ron, que ha mejorado sus capacidades sociales.

Estoy sorprendido con Ron, que sin duda ha estado consolando a Hermione estos días y los dos han estado preparándose para plantarle cara a Harry y dejar clara su posición. El pelirrojo también está más atento a las emociones de Hermione y responde bien. Quizás tenga la ayuda de cierto libro...

Ron también ha hecho sus preparativos, que dan nombre al capítulo, pero en comparación con Hermione lo suyo no es tan potente, aunque no por ello menos ingenioso. Harry se ve obligado a aceptar que sus amigos están tan involucrados como él, así que se ponen a cavilar sobre los aspectos técnicos. Esto lleva a nuestro protagonista a darse cuenta de que falta algo crucial: no sabe cómo destruir los horrocruxes cuando los encuentre.

Como siempre, Hermione tiene la solución, pues consiguió algunos tomos que contaban detalles sobre los horrocruxes del despacho de Dumbledore tras su muerte (no dudo de que él sabía que eso iba a pasar y lo tuvo en cuenta). No dice exactamente qué pueden usar para la tarea, pero sí que debe ser algo tan destructivo que sobrepase el poder mágico del horrocrux. Ya es algo.

Harry debería darse cuenta de que no tiene nada que hacer sin sus amigos, y creo que hasta cierto punto lo sabe. Quizá el problema sea que piensa que sus amigos lo tendrían mejor sin él, y los problemas extra que causa su presencia para preparar la boda no lo desmienten.

A ver si se anima con su cumpleaños.

Observaciones y curiosidades:
  • En la traducción Harry dice que el Detector dejará de estar activo el día treinta, cuando debería decir el treinta y uno, el día de su cumpleaños, tal como hace en el original.
  • Efectivamente, la traducción de runas será importante para el viaje de Harry, Ron y Hermione.
  • Descendo viene del verbo latino del mismo nombre, que significa "descender", claro.
  • Efectivamente, Voldemort tenía preparada una trampa para Harry por si iba al Valle de Godric.

lunes, 17 de septiembre de 2018

Capítulo 5: El guerrero caído

En el quinto capítulo de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, todos se reúnen después de la batalla. O casi todos.

La incertidumbre. El dolor de no saber lo que le ha pasado a un ser querido cuando una misión en principio rutinaria ha salido mal, el horario previsto no se ha cumplido, y lo único que se puede hacer es esperar, y rezar para que lo que llegue no sean malas noticias. Este capítulo es esto en estado puro.

Harry despierta en el salón de los Tonks, y su interés inmediato es saber de Hagrid. Está bien, afortunadamente, pues parece que el señor Tonks es bueno con los conjuros curativos. Lamentablemente, su situación les deja muy preocupados por su hija, y Harry y Hagrid tienen que irse antes de poder ofrecer demasiado consuelo. No es que tengan mucho que darles.

Cuando llegan a La Madriguera descubren que son los primeros en aparecer cuando según el plan deberían ser los terceros. La perspectiva es terrible, y no mejora cuando Lupin llega con George, al que Snape ha cortado una oreja (sin pretenderlo, tengo que decir).

Aunque es fácil usar las muertes como muestra de lo seria que es la situación, yo considero que los daños físicos y psicológicos también cuentan y mucho, y este es uno importante. Fred y George son los personajes cómicos, así que todo aquello que les haga perder la sonrisa es devastador. Lupin está afectado, sin duda.

El pobre hombre está pasando por mucho estrés, ya que se arrepiente de haberse casado con Tonks y se empeña en que no se merece ser feliz, por más que todos le digan lo contrario. Al ver a Harry actuar como su padre y ponerse en peligro por ello, tiene miedo de perderle como le perdió a él, y se enfada más de lo que debería. Lupin no está bien, y todo le va a explotar en la cara muy pronto.

Afortunadamente, todos van llegando sin demasiados problemas, aunque eso solo rebaja un poco la tensión mientras esperan fuera a que lleguen todos. Pero eso nunca sucederá, pues Ojoloco ha sido el siguiente en caer.

El auror más fuerte, curtido en mil batallas, tenía que ser de los primeros en morir. Con él la Orden aún tenía a alguien que los dirigiera ahora que Dumbledore ya no está, una presencia imponente que daba confianza al resto. Ahora esa figura se ha perdido, y los otros miembros de la Orden tendrán que encontrar la confianza necesaria dentro de ellos mismos.

La pregunta que se hacen todos es cómo sabían los mortífagos que iban a trasladar a Harry esa noche; dado que no sabían lo de los siete Potter, Mundungus, que ideó el plan, está descartado a pesar de su poca credibilidad, así que cualquiera de los otros podría ser el traidor. Harry, sin embargo, está seguro de que ninguno de ellos le traicionaría a sabiendas, y realmente es lo único de lo que está seguro ahora mismo. Es lo único que le queda.

La culpa le corroe: la realidad es que todos están haciendo esfuerzos para acomodar sus vidas a su situación, y aunque sabe que lo hacen encantados y él haría lo mismo por ellos, se siente horriblemente mal por ser la causa de tantos problemas, y en gran parte es su razón para querer emprender la búsqueda de los horrocruxes él solo, aun sabiendo que no tiene nada que hacer si no está con sus amigos.

Y para rematar, el encontronazo con Voldemort ha hecho que el villano rebaje sus defensas mentales, con lo que Harry vuelve a percibir sus emociones y a ver lo que él está viendo en momentos de estrés. Aunque sin duda será útil, esta situación puede llegar a ser muy peligrosa. Harry tendrá que averiguar cómo usarla en su beneficio.

Observaciones y curiosidades:
  • En el original, George bromea diciendo que se siente como un santo, jugando con sagrado (holy) agujereado (holey, de hole, "agujero").
  • Efectivamente, fue Mundungus quien propuso el plan, y Snape le indujo el plan mediante magia. Su idea era poder hacer de informante para los mortífagos mientras le daba a la Orden una salida para poder sobrevivir. 

lunes, 10 de septiembre de 2018

Capítulo 4: Los siete Potters

En el cuarto capítulo de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, la salida de Harry de su casa se convierte en una carrera frenética por la supervivencia.

Después de dos capítulos tranquilos y llenos de sentimientos, Rowling nos recuerda que estamos en guerra, y cualquier acción que cometas puede llevar a tus enemigos hacia ti. La salida de Harry de Privet Drive, que había sido cosa trivial hasta ahora, se convierte en un asunto complicado por la finalización del conjuro que les mantiene a salvo allí.

Moody traza un plan (con la aportación de Snape entre bastidores, que sabe lo que se les viene encima), un plan arriesgado y que pone en juego las vidas de muchos de los miembros más importantes de la Orden. Entiendo que Harry es una persona importante, y (casi) todos los que están allí quieren que esté a salvo, pero creo que había opciones menos arriesgadas.

De verdad, me estuve preguntando si no sería lógico que Harry se hubiera ido con los Dursley en el coche hasta una zona segura, y una vez allí coger un traslador o algo. Si los mortífagos no saben cuál es la casa no podrán saber en qué coche está incluso si suponen que viajará en coche (suponiendo que sepan lo que es), y puede ir con la capa invisible para que no se le vea. Me espero de los mortífagos que no tengan en cuenta esa posibilidad, pero Moody debería ser más avispado.

Aunque Harry está muy contento de ver de nuevo a todos sus amigos, se niega por completo a que se hagan pasar por él, y necesita que le convenzan. Esto lleva a una extraña escena en la que Ron, Hermione, Fred, George, Fleur y Mundungus toman la poción multijugos para transformarse en Harry, con divertidos resultados.

Toda la diversión se desvanece cuando despegan y se ven rodeados de mortífagos; la Orden no estaba preparada para un ataque a semejante escala y se ven obligados a separarse antes de tiempo, tratando de zafarse de sus respectivos perseguidores. Harry y Hagrid sufren de momentos muy tensos, pues la moto no aguanta estas embestidas, y la pobre Hedwig acaba muriendo durante la lucha.

Los trucos de la moto, aunque ingeniosos, no les dan demasiada ventaja, y uno de ellos suelta el sidecar, dejando a Harry más desprotegido, y para rematar la faena, los mortífagos descubren que es el verdadero y Voldemort les alcanza enseguida, demostrando la capacidad de volar por cuenta propia, como si no fuera ya bastante terrible de por sí.

Los siguientes momentos son de puro caos, con Harry y Hagrid haciendo lo posible por llegar a su destino antes de que Voldemort lance su ataque letal; Hagrid termina lanzándose de su moto para proteger a Harry, y este solo consigue salvarse porque su varita actúa por su cuenta, justo a tiempo para entrar en la zona protegida.

El primer encuentro con Voldemort del libro, y Harry solo ha escapado por pura suerte. Ahora cabe preguntarse si todos han tenido la misma fortuna.

Observaciones y curiosidades:
  • Confringo viene de la palabra latina del mismo nombre, que significa "romper".
  • Los mortífagos descubrieron a Harry por el uso del conjuro expelliarmus, muy típico suyo.
  • Dumbledore teorizará que, cuando Voldemort intentó atacar a Harry directamente, su varita lo reconoció y le devolvió por su cuenta parte de la magia que había absorbido durante el priori incantatem. Fue tan enorme que la varita de Lucius no lo resistió.

jueves, 6 de septiembre de 2018

Familiares de magos

El corto texto de este mes trata sobre los familiares de los magos, un elemento clásico de la mitología mágica. ¿Hasta qué punto está introducido en el mundo Potter? Dejemos que Rowling nos lo cuente:

Pensamientos de J.K. Rowling

"El concepto de los "familiares" ha existido en el folclore británico durante muchos siglos. Los familiares son animales (algunos dirían que son espíritus con forma de animales) que sirven a una bruja de diversas formas, ya sea como sirvientes, mensajeros o incluso espías. Los testimonios históricos de la hechicería mencionan a los familiares; a estos animales se les han atribuido dones sobrenaturales, e incluso se ha creído que eran demonios (o incluso el mismo diablo) disfrazados.

Los familiares, en el sentido estricto de la palabra, no existen en el mundo de Harry Potter. Aunque los estudiantes de Hogwarts tienen permitido llevar consigo animales a la escuela, los gatos y las ratas que vemos allí son, en un sentido amplio, mascotas. Irónicamente, el animal que más actúa como un familiar tradicional es la Señora Norris, que pertenece al único habitante no mágico del castillo, Argus Filch. Es cierto que se envían lechuzas como mensajeras a lo largo de la serie, pero esto es en el contexto de un servicio postal muy organizado, no muy distinto al correo muggle mediante palomas."

martes, 4 de septiembre de 2018

Capítulo 3: La despedida de los Dursley

En el tercer capítulo de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, Harry se prepara para despedirse de los Dursley para siempre, y todo resulta de lo más incómodo.

Los Dursley nunca han sido los personajes más profundos de la saga. Al principio cumplían el rol de los tutores que odian la magia y le ponen las cosas difíciles al protagonista, pero según Harry se iba haciendo mayor y maduraba quedaba claro que los Dursley no avanzaban, y cada vez se les prestaba menos atención.

Sabemos que Dudley ha cambiado después de lo que pasó con los dementores, pero Harry ha llegado al punto de ignorar completamente a su familia adoptiva este año y el anterior, así que no sabemos qué ha pasado exactamente en Privet Drive en ese tiempo. Al final, la taza de té que estaba pensada como una ofrenda de paz y acabó por ocasionarle un corte a Harry es una metáfora bastante buena de todo esto.

Y ahora tienen que irse para su propia seguridad, y no parece que vayan a volver a verse, termine todo bien o mal. ¿Para qué iban a reunirse? La pregunta más incómoda de todas, tal y como se hacen tanto Vernon como su sobrino, es si a Harry le afectaría que les pasara algo. No hay respuesta sencilla para eso.

Para cuando llegan los miembros de la Orden a recogerlos, los Dursley ya han aceptado al fin que van a tener que marcharse, y que Harry es alguien más importante de lo que pensaban. Cada uno de los miembros de la familia se expresa de manera distinta.

Vernon, siempre desdeñoso de Harry y de todo lo que tenga que ver con él, ha aceptado las circunstancias muy a su pesar y, lejos de intentar disculparse o reconocer algo de culpa, trata de dejar las cosas de forma genérica con un apretón de manos, que podría llegar a considerarse como una muestra de respeto en el mejor de los casos. No podíamos esperar mucho más.

Dudley ha estado reuniendo las fuerzas para hablar con su primo y darle las gracias, pero no lo ha conseguido. Supongo que siente vergüenza, o que aún tiene miedo de la magia y de las posibles represalias que pueda tomar Harry si le da la oportunidad. Consigue romper su silencio para expresar algo positivo sobre él, que no es mucho pero que le hace pensar sobre si algo puede haber cambiado. Los dos se despiden también con un apretón de manos, pero esta vez sí parece que hay respeto mutuo. Ambos seguirán en contacto en el futuro.

Por su parte, Petunia no sabe qué hacer. Ha dedicado su vida a alejarse de toda la magia por el rencor y la envidia que ha sentido toda su vida, y aún así no ha sido capaz de dejarla atrás completamente. La presencia de Harry ha sido siempre un recordatorio constante de lo que no pudo ser, y por ello le trató mal. Petunia es consciente de esto, pero no encuentra las palabras para expresarse, por dolor, rencor, vergüenza, arrepentimiento y otras sensaciones contradictorias. Al final se marcha con una vaga despedida, quedando todo sin resolver para ella y para todos. A veces las cosas pasan de esta manera.

Y así, de forma incómoda e insatisfactoria, nos despedimos de los Dursley. No los echaremos de menos.