¿Qué es esto?

Soy un fan español de Harry Potter que quiere hacer un análisis completo de toda la saga del chico de la cicatriz, intentando destacar temas recurrentes, elementos que reaparecerán más adelante o que han aparecido después y cambios producidos en la traducción española de la saga (que no son pocos), además de curiosidades varias, para así algún día llegar a una perspectiva total de todo el universo Potter.

Cada lunes o martes habrá un post nuevo de cada capítulo de la saga analizándolo al detalle, y cuando acabe uno de los libros se hará un análisis de la película correspondiente, también habrá reseñas de la saga de Animales Fantásticos cuando vayan saliendo, así como del libro de El Legado Maldito al terminar la saga.

Asimismo, la primera semana de cada mes postearé una traducción personal de alguno de los textos que Rowling publicó en Pottermore y que ahora han quedado tristemente inaccesibles para los fans que no sepan inglés con la nueva versión. además de algunas aclaraciones sobre juegos de palabras, localizaciones, etc., y curiosidades que a lo mejor no sabíais.

Huelga decir que habrá spoilers a mansalva; si queda alguien en este planeta que no sepa las sorpresas típicos de la serie y no quiera saberlas que no se meta aquí. Queda avisado.

Cualquier comentario o sugerencia es bienvenido; ¡dejad vuestras impresiones tras leer!

lunes, 25 de enero de 2016

Capítulo 8: La huida de la Dama Gorda

En el octavo capítulo de El prisionero de Azkaban, se acerca Halloween y Harry debe afrontar que al final no podrá ir con los demás a Hogsmeade, aunque quizá debería preocuparse por otras cosas más importantes.

Después de la lección magistral de Lupin (a la que han seguido otras igual de estupendas), es normal que su clase se convierta en la favorita de todos (excepto de Malfoy, pero eso es porque es un idiota; fijaos en que su participación en este capítulo se resume en fastidiar a otros para llamar la atención, sin que nadie le haga ni caso. ¿No tiene nada mejor que hacer con su vida?), pero las demás asignaturas están siendo bastante peores, sobre todo Pociones, pues Snape no se ha tomado bien la afrenta a su persona. Pobre Neville.

Por suerte para Harry comienza la temporada de quidditch, y puede distraerse de estas cosas con los entrenamientos. Wood, que está cursando su último año en Hogwarts, tiene muy claro su objetivo; tienen que ganar la competición este año porque no quiere graduarse sin haber ganado la Copa. Uno diría que en su último curso tendría cosas mejores en las que pensar, pero al fin y al cabo hablamos de Wood. A lo mejor ganar la Copa de Quidditch como capitán en Hogwarts te da puntos para entrar en un equipo profesional.

Encontramos a Harry volviendo del entrenamiento una tarde de octubre y enterándose de que la primera salida a Hogsmeade va a ser el día de Halloween, y es el único de su curso que no puede ir. No todo es malo, pues durante el día Harry tiene una interesante conversación con Lupin que revela varias incógnitas, como por qué no permitió a Harry enfrentarse al boggart en la primera clase. Los dos tienen una química estupenda, si bien quizás se toman demasiadas confianzas, sobre todo por parte de Harry, que no sabe que Lupin fue amigo de su padre.

La escena con Snape, en cambio, está bastante forzada. Hasta ahora sabemos que no traga a Lupin y no es sólo porque le haya quitado el puesto de profesor, algo que choca con su familiaridad profesional en esta escena. Para mí está claro: Snape es muchas cosas, pero es también un experto en pociones y para él sería un sacrilegio adulterar una, no importa el motivo. Quieren jugar a que Snape puede ser el malo, pero al menos en este libro está de más.

Antes de comentar el final quiero hablar de la subtrama de Ron y Hermione con sus mascotas. Dejando a un lado la verdadera identidad de Scabbers, opino que Ron tiene razón, por muy paranoico que esté: Hermione es muy permisiva con Crookshanks y si el gato ha demostrado que no tiene autocontrol pues hay que mantenerlo alejado de Scabbers o enseñarle, pero parece que ella cree que con decir que su gato sólo está siguiendo sus instintos todo está bien. Un poco de responsabilidad con tu mascota, chica.

Por supuesto, todo queda eclipsado cuando se descubre que Sirius Black ha entrado en Hogwarts durante el banquete de Halloween y ha intentado entrar en la torre de Gryffindor. Lo que antes era una amenaza visible pero lejana ahora está aquí mismo, y las cosas van a tener que cambiar acorde a ello.

Observaciones y curiosidades:
  • Tanto los gorros rojos como los kappas son criaturas del folclore; aunque los gorros rojos pertenecen al folclore inglés, los kappas son originarios de las leyendas japonesas.
  • Ciertamente la palabra "rata" es femenina en español, pero tal como Ron habla de Scabbers se diría que es hembra, o que Ron cree que lo es; en el original, Ron se refiere su rata con pronombres masculinos.
  • A Harry no le impresiona mucho la opinión de Percy de que Hogsmeade no es para tanto, pero es cierto que una vez pasada la novedad los alumnos van allí cada vez menos; en este capítulo Harry ve a alumnos mayores que no han querido ir, y para cuando ellos están en quinto curso ya apenas les interesa.
  • En el original, se menciona que Ron y Hermione hicieron las paces antes de ir a Hogsmeade en beneficio de Harry. 
  • Los grindylow también proceden del folclore inglés; algunos grindylow habitan en el lago de Hogwarts, y Harry se las verá con ellos en la segunda prueba del Torneo de los Tres Magos.
  • En el original Harry dice que no pensó en Voldemort cuando intentó imaginarse lo que más miedo le daba, pero en el anterior capítulo vemos que sí lo hizo; en la traducción dice que pensó en él al principio.
  • Según el original, no es que añadir azúcar a la poción que Snape le hace a Lupin (la poción matalobos) no sirva para nada, sino que añadirlo anula por completo sus efectos. 
  • Recordemos que la noche de Halloween fue el día en el que Voldemort mató a los padres de Harry; más allá de motivaciones estratégicas, pues podría llegar hasta Peter en la Torre sin que nadie se diera cuenta, me parece muy probable que Sirius se viera motivado a hacer el intento de entrada por ser esa fecha.

lunes, 18 de enero de 2016

Capítulo 7: El boggart del armario ropero

En el séptimo capítulo de El prisionero de Azkaban, Snape y Malfoy siguen siendo lo peor, pero por suerte Lupin se encarga de equilibrar la balanza.

Encontramos a Harry y a los otros en la clase de Pociones, justo cuando Malfoy vuelve de su estancia en la enfermería. Como era de esperar, está sacando partido de su herida (que seguro que se ha debido curar ya por más que asegure lo contrario) para que echen a Hagrid y de paso librarse de ciertas tareas, y si es a costa de Harry y Ron aún mejor. Es asqueroso.

Sin embargo, entre tanto abuso de Malfoy hay algo de misterioso, pues parece saber algo sobre Sirius Black que Harry y Ron no, y desde luego disfruta restregándoselo sin tener intención de contarlo. Mirando atrás resulta extraño; lo que sepa tiene que venir de su padre, pero por lo que dice parece creer que Sirius es un mortífago, cuando Lucius debería saber que no lo es. Es raro. En la primera guerra la mayoría de los mortífagos no se conocían entre ellos, pero Lucius estaba en el círculo más cercano a Voldemort, así que debería conocer todo el asunto de Colagusano.

En todo caso, Malfoy pronto queda eclipsado en animosidad por Snape, que en este capítulo alcanza cotas de desprecio nunca vistas. Después de fastidiar a Harry y Ron en favor de Draco se dispone a acosar a Neville por fallar en el ejercicio (cualquiera diría que cree que de alguna forma su acoso va a conseguir que mejore), insulta a Hermione cuando interviene, amenaza con envenenar al sapo de Neville delante de toda la clase para enseñarle una lección (¿¿??), y cuando Hermione consigue ayudarle a restaurar su poción Snape les quita puntos para Gryffindor. El profesor del año, vamos. Por no hablar de cuando insulta a Neville delante de otro profesor.

Por suerte, después de la no muy magistral lección de Snape tenemos la primera clase de Defensa contra las Artes Oscuras impartida por Lupin, que resulta sí ser un buen profesor. El contraste es estupendo, y está claro que Rowling lo ha escrito a propósito: mientras que Snape acosa a Neville porque no se ajusta a su estándar, Lupin intenta que se relaje para que dé lo mejor de sí, gracias a ello consigue resultados. Mientras que Snape insulta a Hermione por intentar demostrar lo que sabe, Lupin lo permite pero también procura que los demás tengan su momento para subir su autoestima. Por no hablar de aprovechar un poco la situación en burla de Snape, algo que necesitaba todo el mundo, sobre todo Neville, aunque no sea algo muy respetuoso.

La experiencia con el boggart sirve de metáfora para lo que vendrá después, el cómo se puede derrotar al miedo y a la desesperación mediante la alegría y la esperanza. Después de todo lo que ha sucedido, y con la amenaza presente de Sirius Black y los dementores, es un momento perfecto para luchar contra tus miedos y saber que puedes superarlos si sabes cómo hacerlo y estás dispuesto.

Por supuesto, sigue habiendo cosas extrañas, como por qué Lupin no ha permitido que Harry se enfrentara al boggart, y la misteriosa esfera en la que la criatura se convirtió cuando el profesor atrajo su atención. Pero por ahora quedémonos con esto, con la buena sensación de que se puede ganar a la oscuridad. Eso es lo importante. ¡Nos vemos!

Observaciones y curiosidades:
  • Cuando Snape increpa a Neville por el fracaso de su poción, en el original no le grita como en la traducción; al fin y al cabo, él no es de gritar, es más mordaz que eso.
  • Evidentemente, lo que Hermione lleva dentro de la túnica cuando desaparece un momento es su giratiempo, que acababa de usar; en el original se dice que lo está ocultando dentro en vez de llevarlo ya metido y sujeto como en la traducción. 
  • El conjuro waddiwasi viene de la palabra sueca vadd, que significa "relleno", y vassi, que significa "adelante" en francés. Es decir, que el conjuro viene a significar "adelante con el relleno" o, más abstractamente, "lanzamiento de relleno".
  • Riddíkulo, o riddikulus, como se dice en el original inglés, viene del latín ridiculum, que significa broma. Como curiosidad, decir que la palabra latina se pronuncia con el acento en la penúltima sílaba, acentuación que se mantiene en la versión inglesa del conjuro, pero no en la nuestra.
  • En la traducción se corta una frase mientras se preparan para enfrentarse al boggart. En ella Harry se pregunta a sí mismo cómo hacer que un dementor sea menos aterrador, pero no se le ocurre nada.
  • En el original, el boggart Snape no intenta coger a Neville por la túnica, sino que trata de sacar algo de la suya, probablemente su varita (aunque a saber si un boggart puede imitar hechizos).
  • Tanto el boggart como la banshee provienen del folclore británico. En concreto, la banshee es originaria del folclore de Irlanda, de donde es Seamus. 
P.D. Tengo que decir que me ha costado decir lo que he dicho de Snape teniendo en cuenta la triste muerte de su actor en las películas, Alan Rickman, pero eso no significa que vaya a modificar mi reseña, pues los actos de Snape en este capítulo son inexcusables y no quiero blanquearlos. De todas formas, la versión cinematográfica de Snape es diferente de la literaria, no hay que confundir eso.

lunes, 11 de enero de 2016

Capítulo 6: Posos de té y garras de hipogrifo

En el sexto capítulo de El prisionero de Azkaban, Harry y sus amigos comienzan el nuevo curso, pero para fastidio de Harry parece que la muerte le persigue a todas partes, incluso sin tener en cuenta a Sirius Black.

Al igual que en la novela anterior, Rowling dedica un capítulo al primer día del curso, esencialmente para mostrar los cambios que hay respecto al anterior; en este caso, se trata de mostrar las nuevas asignaturas de Harry y Ron: Adivinación y Cuidado de Criaturas Mágicas (no las de Hermione, sin embargo; me hubiera gustado ver algo de Aritmancia y Runas Antiguas).

Destacar la primera de las muchas ocasiones en este libro en las que está claro que hay algo raro con Hermione, y que no quiere contar, incluso a sus amigos: su horario incluye varias clases que se dan al mismo tiempo, y en la comida asegura haber ido a clases en las que Harry y Ron no han estado, cuando ha estado con ellos en toda la mañana. Ahora mismo basta con tenerlo presente, más adelante ya se darán los momentos para recrearse en las consecuencias de sus viajes temporales.

La primera clase de los chicos es Adivinación, que imparte la extravagante profesora Trelawney. Trelawney es de ese tipo de profesores que aunque no son especialmente malos en su trabajo no se les puede tomar en serio (al fin y al cabo, los verdaderos adivinos son muy raros en este universo, y ella parece tener bien clara la teoría), ya que su exagerada propensión por el dramatismo y la muerte mina mucho su credibilidad.

Trelawney tiende a hacer gala de sus habilidades en exceso, sean ciertas o no, y eso hace que sus verdaderas profecías queden tapadas por las falsas, o viceversa según te caiga bien o no. Desde luego, eso no es motivo para que Hermione le hable así, no es propio de ella. No todos los profesores van a seguir el estilo de estudiar y practicar hasta que salga; el mayor punto débil de Hermione es que le cuesta adaptarse a situaciones nuevas para las que no haya podido prepararse, y eso se va a ver mucho en este libro.

En otro orden de cosas, la supuesta visión del grim por parte de Trelawney afecta mucho a Harry, dado que ya había visto un perro similar antes cuando huyó de casa de los Dursley. (Sirius transformado). Entre el fuerte escepticismo de Hermione y la creencia supersticiosa y asustada de Ron Harry se queda un poco sin saber qué hacer, pobrecito.

Por suerte, la profesora McGonagall, además de introducir el concepto de los animagos (muy importante para este libro), alivia los pesares de la clase explicándoles a los alumnos lo que deben esperar de Trelawney, incluyendo que predice la muerte de un alumno en cada curso para añadir drama a la cosa. Es curioso cómo en un mundo de magia, donde se supone que todo es posible, exista esa clase de escepticismo hacia lo que no se puede concretar, como la magia en el mundo muggle. Se hace raro.

Por la tarde, con todo esto en mente, asistimos a la primera clase de Hagrid como profesor de Cuidado de Criaturas Mágicas, en la que se nos presentan a los hipogrifos, especialmente a Buckbeak. Es una pena que Malfoy tuviera que asistir a la clase, porque no ser por él todo hubiera ido bien, incluso con los otros de Slytherin allí.

Es cierto que los hipogrifos son unas criaturas demasiado peligrosas para la primera clase en el tercer curso, y que Hagrid es un poquito permisivo con que los alumnos se acerquen a ellos, pero tiene cuidado de advertirles de lo que deben hacer y sólo deja que se acerquen todos cuando han tenido un ejemplo bien vigilado. Al final, lo que le pasó a Malfoy es enteramente culpa suya, por gilipollas y vacilón.

Sin embargo, las conexiones de Malfoy (del Malfoy padre, no del hijo; más quisiera Draco) y los hechos fríos de que un alumno haya salido herido en la primera clase de Hagrid no hablan bien en favor del nuevo profesor, y darán problemas en el futuro. Maldito Malfoy...

Observaciones y curiosidades:
  • En el original, cuando George le cuenta a Harry la ocasión en que su padre tuvo que visitar Azkaban, le pregunta a Fred si se acuerda, no a Ron como en la traducción. 
  • Cuando se pregunta qué habrá preparado Hagrid para su clase, Ron en el original no expresa tanto curiosidad sino ansiedad, por si resulta ser algo peligroso.
  • Los hipogrifos no fueron creados por Rowling, son criaturas mitológicas cuyo origen literario se remonta al poema clásico italiano Orlando Furioso
  • Cuando Malfoy fue atacado y Hagrid se llevó a Malfoy al castillo, ¿los hipogrifos se quedaron sueltos?
  • El gusarajo que menciona Hagrid que debería haber enseñado en la primera clase es, según Animales fantásticos y dónde encontrarlos, un gusano gigante, totalmente inofensivo, y la criatura mágica menos peligrosa.
  • Los "summat" que menciona también Hagrid no son animales fantásticos ni mucho menos, sino el producto de un fallo de traducción bastante grave: summat es la forma vulgar de something, que significa "algo" en inglés (en el original Hagrid habla en un inglés muy cerrado, difícil de entender). Lo que dice Hagrid en realidad es "Debería haber empezado con los gusarajos o algo así". Tristemente, este error no ha sido corregido en ediciones posteriores.

jueves, 7 de enero de 2016

La Pluma de Aceptación y el Libro de Admisiones

Como estamos a principios de año, toca traducir un texto de Rowling en Pottermore. En esta ocasión traduciré un texto nuevo que han publicado en la página, que trata de cómo se escogen los alumnos para Hogwarts. Creo que lo encontraréis muy interesante:

"En una pequeña torre cerrada, nunca visitada por ningún estudiante de Hogwarts, se encuentra un antiguo libro que no ha sido tocado por manos humanas desde que los cuatro fundadores lo colocaron allí al completar el castillo. Junto al libro, que está forrado de piel de dragón negro ya suelta en algunos puntos, hay un pequeño tintero de plata del cual sobresale una pluma larga y descolorida. Son, respectivamente, el Libro de Admisiones y la Pluma de Aceptación, y juntos constituyen el único proceso por el que los estudiantes son seleccionados para el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.

Si alguien comprende qué poderosa y muy duradera magia causa que este libro y pluma se comporten como lo hacen, nadie lo ha confesado nunca, sin duda porque (como Albus Dumbledore comentó entre suspiros una vez) le ahorra al profesorado tediosas explicaciones a los padres que estén furiosos porque sus hijos no hayan sido seleccionados para Hogwarts. La decisión del Libro y la Pluma es definitiva, y ningún niño ha sido admitido nunca sin que su nombre haya quedado antes inscrito en las amarillentas páginas del libro.

En el preciso momento en el que un niño exhibe por primera vez signos de magia, la Pluma, que se cree que fue extraída de un augurey, flota de su tintero e intenta escribir el nombre del niño en las páginas del Libro*1* (Las plumas de augurey son conocidas por repeler la tinta y el tintero está vacío; nadie ha podido nunca analizar con precisión qué es el líquido que fluye desde la Pluma encantada).

Los pocos que han observado el proceso (varios directores y directoras han disfrutado pasando horas tranquilas en la torre del Libro y la Pluma, esperando pillarlos en acción) están de acuerdo en que podría juzgarse a la Pluma como más indulgente que el Libro. Un simple tufillo a magia basta para la Pluma. El Libro, sin embargo, a veces se cerrará de golpe, negándose a que se escriba en él hasta que reciba pruebas lo bastante sólidas de habilidad mágica.

Así, en el mismo momento en el que nació Neville Longbottom, la Pluma trató de escribir su nombre y fue rechazada por el Libro, que se cerró de golpe. Incluso la partera que atendió a Alice Longbottom no se dio cuenta de que Neville había conseguido ajustarse sus sábanas más cómodamente momentos después de nacer, asumiendo que su padre le había arropado con más seguridad. La familia de Neville se perdió las tenues señales de magia en él y ni sus decepcionados tíos abuelos, ni el viejo y estirado Libro, aceptaron que fuera realmente un mago hasta que tuvo ocho años, cuando sobrevivió a una caída que debería haberle matado*2*.

De hecho, la severidad del Libro tiene un propósito: su récord en mantener a los squibs fuera de Hogwarts es impecable. Los niños no mágicos nacidos de brujas y magos ocasionalmente tienen una pequeña aura residual de magia a su alrededor debido a sus padres, pero en el momento en que se les agota queda claro que nunca tendrán la capacidad para ejecutar conjuros. La sensibilidad de la Pluma, combinada con la implacabilidad del Libro, nunca han cometido un error hasta el momento."

*1* Hagrid comenta cuando conoce a Harry por primera vez que su nombre estuvo inscrito en Hogwarts desde que nació; ahora sabemos cómo pudo ser esto.

*2* Neville cuenta el primer día de Hogwarts que su tío abuelo Algie, en uno de sus muchos intentos de forzarle a sacar la magia, le dejó colgando de las piernas desde una ventana alta, y le soltó sin querer; Neville usó su magia instintivamente para salir ileso.

¿Qué os ha parecido? Interesante, ¿verdad? ¡Nos vemos el próximo lunes!

lunes, 4 de enero de 2016

Capítulo 5: El dementor

En el quinto episodio de El prisionero de Azkaban, Harry y sus amigos viajan a Hogwarts para iniciar su tercer curso, pero a la amenaza de Sirius Black se le añade una nueva y muy aterradora: los dementores, los guardianes de Azkaban.

Bueno, después de una semana sin reseñas por motivos navideños, volvemos en 2016 para continuar con los comentarios de Harry Potter; con los dementores de por medio esta no va a ser una reseña muy alegre para empezar el año, pero se hará lo que se pueda.

Encontramos al grupo en la mañana del 1 de septiembre, poniéndose en marcha para irse a Hogwarts. Harry busca un momento a solas con Ron y Hermione para contarles lo que ha descubierto sobre Sirius Black, pero Arthur procura no dejarle solo por su seguridad, y la verdad es que es todo muy cantoso, no se separa de él ni un momento y con excusas muy malas.

En el último momento, Arthur decide contárselo todo a Harry a pesar de lo que le prometió a Fudge, pero él le revela que ya se había enterado. Aliviado de confirmar que podía soportarlo, Arthur intenta hacer prometer a Harry que no irá en busca de Black, sorprendiendo al chaval por razones obvias, pero tiene que subirse al tren antes de que pueda saber más. Ya habrá tiempo para discutir eso.

Al fin a solas con Ron y Hermione (pobre Ginny), los tres se acoplan en el compartimento que estaba ocupando el que será su nuevo profesor de Defensa contra las Artes Oscuras, Remus John Lupin, que no causa una gran primera impresión debido a que está durmiendo y a que su aspecto no resulta muy atrayente, sobre todo después de haber conocido a Lockhart. Las apariencias engañan.

Al fin Harry le cuenta todo a Ron y Hermione, que evidentemente se preocupan mucho por su seguridad, pero confían en que Sirius será capturado de nuevo. La conversación se desvía rápidamente al tema de Hogsmeade, algo nuevo y muy interesante para todos ellos; es interesante cómo perciben los tres la situación, pues Harry quiere ir, pero es consciente de que no debería y se resigna; Ron quiere que su amigo vaya de todas formas y no cree que suponga un problema, y Hermione está totalmente en contra de que vaya por su seguridad y porque no lo tiene permitido. Forman una buena dinámica y se dan unos a otros lo que les falta.

De repente, el tren se para sin previo aviso para que los dementores realicen una comprobación del tren, por si Sirius está allí escondido. Entiendo que hay que hacer la comprobación, pero ¿¿a quién se le ocurre soltar a unos dementores en un tren lleno de niños?? Es raro que no pase nada grave, la verdad. Tendrían que haber puesto a los profesores en el tren para regular la búsqueda o, al menos, poner a los alumnos bajo aviso. O, no sé, hacer que los dementores vayan a Hogwarts por su cuenta de forma independiente a los alumnos, y que la comprobación la haga un grupo de aurores o algo, no sé, se me ocurre.

Los dementores son criaturas realmente terribles; su mera presencia te vacía de cualquier sentimiento de alegría o esperanza, y sólo deja en ti tus peores recuerdos y tus sentimientos de tristeza y desesperación. Todos hemos sentido alguna vez el azote de la depresión, y pensar que hay una criatura que puede infligirlo con su mera presencia resulta simplemente aterrador. Más para gente como Harry y Ginny, y tal vez Neville, que han sufrido como muchos no podríamos ni imaginar.

Lupin salva la situación, alejando al dementor con su patronus y procurando que Harry y los otros se recuperen como es debido. Es interesante que en este punto lo que Harry sienta es vergüenza por haberse visto más afectado que los demás; no suele ser propio de él preocuparse por quedar mal, excepto con Malfoy, claro. Ay, Harry, estás entrando en la edad del pavo.

Una vez en Hogwarts, tenemos el banquete habitual de inicio de curso, en el que Dumbledore confirma que los dementores estarán custodiando la entrada del castillo y aconseja precaución; pero también revela que el nuevo profesor de Cuidado de Criaturas Mágicas, una de las nuevas asignaturas de tercero, es nada menos que Hagrid, que ha podido optar al puesto después de que su nombre quedara limpio el curso anterior. Sin duda es una gran noticia, después de toda la mierda que ha pasado. ¡Comienza un nuevo curso!

Esto es todo por ahora. Como es principio de mes, esta semana también publicaré una nueva traducción de un texto de Pottermore, concretamente del texto nuevo, que describe cómo se eligen a los alumnos para Hogwarts. ¡Feliz año nuevo y que os regalen muchas cosas por Reyes!

Observaciones y curiosidades:
  • En el original la narración se toma un momento para detallar la especie del búho de Percy, un tecolote.
  • Teniendo en cuenta que la conversación iba sobre Sirius, probablemente el chivatoscopio de Harry estaba reaccionando ante Scabbers.
  • La Casa de los Gritos no está ni mucho menos embrujada; era el lugar donde Lupin sufría sus transformaciones mientras estudiaba en Hogwarts, y Dumbledore extendió el rumor para alejar de allí a los vecinos de Hogsmeade.
  • Cuando Hermione dice que va a ver al maquinista, en el original se dice que es ella quien se levanta, pero en la traducción se deja ambiguo quién lo ha dicho hasta que Hermione se choca con Ginny.
  • Los gritos que oye Harry cuando le ataca el dementor son los de su madre al morir.
  • En principio, que Lupin sepa el nombre de Harry debería ser una pista de que le conoce de antes, pero en realidad Hermione lo menciona cuando intentaban despertarle.
  • Los caballos invisibles que tiran de los carros son thestrals, caballos alados que sólo pueden ser vistos por aquellos que han presenciado la muerte. Harry no podrá verlos hasta que vea morir a Cedric, porque cuando vio morir a sus padres era muy pequeño para asimilarlo.
  • En el original la señora Pomfrey no dice que con dementores en Hogwarts Harry no será el primero en desmayarse, sino que no será el último al que le pase.
  • Sin duda, la reunión de Hermione con McGonagall fue para anunciarle que el Ministerio había permitido que usara el giratiempo y para dárselo.
  • En el original, Dumbledore especifica que los últimos ganadores del Premio Anual son un chico (Percy) y una chica.
  • El odio de Snape hacia Lupin se debe a que formaba parte de los Merodeadores, que se metían con él cuando estudiaban en Hogwarts (aunque Lupin no participaba en los acosos a Snape, si bien nunca dijo nada al respecto por miedo a que le echaran del grupo), y que ahora vuelve a Hogwarts y le arrebata el puesto de profesor que tanto ansía. Ay, Snape. 

lunes, 21 de diciembre de 2015

Capítulo 4: El Caldero Chorreante

En el cuarto capítulo de El prisionero de Azkaban, Harry disfruta de su nueva libertad, y encuentra respuestas a algunas de sus preguntas, si bien quizás no fueran las que él esperara.

Esto es nuevo para Harry; en principio las vacaciones deben ser así, poder levantarte a la hora que quieras y hacer lo que te venga en gana, sin limitaciones de ningún tipo. Es temporal, claro, pero no cabe duda de que se merece un respiro después de todo lo que ha pasado (y lo que va a pasar).

Por supuesto, que Harry no tenga responsabilidades no significa que vaya a caer en el libertinaje; al contrario que muchos niños de trece años con una cuenta bancaria millonaria, no se lo gasta todo en caprichos como esa estupenda Saeta de Fuego, sino que lo administra en las comidas y en instrumentos y libros para el colegio. Muy responsable por su parte, sí señor.

Y en eso está, en comprar los nuevos manuales, cuando descubre en uno de los libros de Flourish y Blotts que el perro negro enorme que vio cuando se fugó de casa de los Dursley podría ser un augurio de muerte. ¿Podría serlo? ¿O podría no serlo? Harry no tiene razones para creerlo por el momento, pero ahí está.

El último día de vacaciones, cuando ya creía que no los iba a ver, al fin nuestro prota se reúne de nuevo con sus amigos Ron y Hermione, que han vuelto de sus vacaciones súper morenos (me sorprendió que Hermione se pusiera morena en Francia, pero luego recordé que es británica; allí no tienen mucho sol precisamente) y se van a quedar convenientemente en el Caldero Chorreante por una noche para ir juntos a Hogwarts. ¿Convenientemente? En el caso de Hermione sí, en el de los Weasley no tanto.

Pero antes de eso Hermione quiere comprarse una mascota por su cumpleaños, y Ron quiere que le hagan un chequeo a Scabbers, que parece pachucho por alguna razón. Ambas tramas se entrelazan cuando el gato que Hermione compra al final la toma misteriosamente con la rata, iniciando un toma y daca que resultará tener más de lo que parece.

Tras juntarse con el resto de los Weasley, todos tienen una cena estupenda sólo empañada por las burlas hacia Percy. Sí, lo pillo, nuestro prefecto favorito ha ganado el Premio Anual y está más arrogante que nunca, pero es que los gemelos no pierden ni un momento en meterse con él, incluso cuando no lo merece o no viene a cuento, y cuando al final le roban su insignia les parece muy divertido que esté poniendo patas arriba su equipaje y el de Ron para encontrarla. Pues a mí no me hace gracia, chicos, hay límites.

Mientras busca el tónico de ratas para Ron, Harry escucha a los señores Weasley discutir sobre lo que hacer con él: así descubre la verdad, que el Ministerio piensa que Sirius Black ha escapado de Azkaban para ir a matarle, y por eso tratan de protegerle como sea. Arthur quiere advertir a Harry para que no se ponga en peligro dados sus antecedentes, pero Molly piensa que es mejor que no sepa nada para que no se asuste.

Por un lado Arthur tiene razón: Harry ya sospecha que le ocultan algo, y es capaz de hacer cualquier tontería para averiguar lo que está pasando. Por otro, es aún muy pequeño para entender del todo la gravedad de la situación; véase que, cuando se entera de todo, su mayor preocupación es que no le van a dejar irse de excursión como a sus amigos. Vale que en Hogwarts estará más seguro que en cualquier otro sitio, pero Harry ha demostrado ser lo bastante maduro para su edad y debería saber que lo más importante es su seguridad. Aún le queda mucho por crecer.

En cualquier caso, al fin tenemos respuestas a las preguntas que estaban en el aire, así como una idea de la trama que se va a desarrollar en este libro, y justo a tiempo para el inicio del nuevo curso. ¡Nos vemos! Ah, y ¡felices fiestas!

Observaciones y curiosidades:
  • En el original, el dueño de la tienda de escobas no dice que la Saeta de Fuego sea la escoba favorita de los Mundiales de Quidditch, sino que ha sido escogida por la selección favorita para ganar los Mundiales, la selección de Irlanda (que de hecho gana la competición). 
  • Cuando Harry y los demás asisten a las finales del Mundial de Quidditch, Harry usa sus omniculares y confirma que todos los jugadores de Irlanda usan Saetas de Fuego.
  • En el original, Harry no se pregunta exactamente si Hagrid tendría problemas con algún nuevo animal de compañía, sino si a lo mejor le quería pedir ayuda a él con uno y por eso le regaló el libro monstruoso.
  • La razón de que Scabbers esté tan pocho es que se ha enterado de que Sirius se ha escapado de Azkaban, con todo lo que ello implica. El comentario de la bruja de la tienda sobre que no debería vivir más de tres años da pistas sobre que la rata es más inusual de lo que parece.
  • En la tienda hay un par de criaturas que se recogen en Animales fantásticos y dónde encontrarlos, concretamente el cangrejo de fuego (la tortuga con joyas en el caparazón) y el puffskein (la pelotita de piel de color natillas).
  • La razón por la que Crookshanks persigue a Scabbers es porque es un híbrido de gato y kneazle, una raza mágica similar a los gatos con la habilidad de detectar personas sospechosas. Crookshanks caló a Peter enseguida.
  • El mantra de Sirius en Akzaban no se refiere a Harry, como todos piensan, sino a Peter; por tanto la preocupación del Ministerio por Harry es totalmente infundada.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Capítulo 3: El Autobús Noctámbulo

En el tercer capítulo de El prisionero de Azkaban, Harry se da a la fuga sin saber muy bien a dónde ir. Afortunadamente recibirá una ayuda de lo más inesperada.

Harry lo tiene bien crudo. Está solo, en el mundo muggle, con la perspectiva de haber sido expulsado de Hogwarts y posiblemente en busca y captura por el Ministerio, y no puede comunicarse con nadie. Son unas circunstancias terribles, y le doy crédito por tener la suficiente sangre fría para al menos pensar en algunos planes de actuación, aunque ninguno tenga demasiadas posibilidades de éxito.

Por suerte para él, después de ver a una misteriosa figura canina llama sin querer al Autobús Noctámbulo, un transporte especial para los magos que no sepan o no quieran aparecerse y no tengan otro medio de desplazamiento. En lo que respecta a la trama, es una solución muy conveniente en este momento, pero tampoco es que hubiera muchas más opciones de guión. Habría estado bien que hubiera tenido alguna mención anterior de algún tipo.

Harry aprovecha la oportunidad que se le presenta para ir al Callejón Diagon y pillarse el resto de su oro, y así darse a la fuga con todas sus posesiones; recordemos que tiene ahora mismo trece años recién cumplidos, la mayoría de chicos de su edad no sabrían ni por dónde empezar en su situación. El chico tiene instinto, aunque no se plantea que acceder a su cámara personal de Gringotts pueda llevar a sus perseguidores hasta él.

En medio de su terror, Harry nota que el fugitivo que vio en el telediario muggle aparece también en El Profeta, y así obtenemos la primera descripción detallada de Sirius Black mediante el cobrador Stan y el conductor Ernie.

Esta descripción está diseñada para reflejar lo que se filtró a la prensa y lo que sabe la gente en general: Sirius era un mortífago cercano a Voldemort, que tras su derrota mató a trece personas con un conjuro y fue encarcelado, pero se ha fugado recientemente de Azkaban, siendo el primero en conseguirlo. Hay que destacar que, a excepción de la fuga en sí, absolutamente todo eso es falso (incluso que Sirius fuera el primero en fugarse), pero Ernie y Stan no lo saben, son el reflejo de la opinión general.

Me sorprende que Harry compare su situación con la de Sirius; es decir, ambos son fugitivos, sí, pero me parece a mí que hinchar a una persona no se compara a matar a trece. Probablemente sea fruto del pánico, pánico que sólo aumenta al toparse con el mismísimo Cornelius Fudge, el ministro de Magia, en el Caldero Chorreante.

Después de fliparlo un rato, Harry se empieza a dar cuenta de que Fudge está barriéndolo todo bajo la alfombra, y que no se va a presentar cargo alguno contra él, además de que sus tíos siguen dispuestos a recibirle el siguiente verano (cada año entiendo menos que le sigan permitiendo quedarse, por mucho que Petunia sea lo único que le mantiene a salvo esas semanas).

Dejando eso a un lado, Harry es capaz de ver que algo va mal por varias razones: primera, que pasen por alto que usara magia siendo menor es absurdo cuando un año antes le habían amonestado por esa misma razón, y ni siquiera había sido él el causante. Segundo, como bien nota, el ministro de Magia no se ocupa personalmente de temas de este tipo, y tercero, Fudge parece más preocupado de lo que sería lógico en que Harry esté seguro y vigilado. Todo tendrá su explicación muy pronto, pero bien por él por no aceptar sin más que no le van a castigar sin pedir razones.

Al final, Harry se ve ante la perspectiva de pasar el resto del verano a sus anchas en el Callejón Diagon, que viene a ser equivalente a pasar tres semanas en un centro comercial, pero mucho mejor. Algo bueno tenía que venir después de toda esta mierda, ¿no? ¡Nos vemos!

Observaciones y curiosidades:
  • Cabe preguntarse qué habría hecho Sirius si el Autobús Noctámbulo no llega a aparecer. ¿Se habría atrevido a dejarse ver por Harry en su forma humana?
  • El hecho de que el Sirius de la foto le guiñe un ojo a Harry resulta muy significativo; no es algo que uno esperaría en la foto de un mortífago fugitivo, mucho menos uno que le tiene inquina a Harry.
  • En el original, cuando Stan dice que los mortífagos se volvieron prudentes tras la caída de Voldemort, lo que dice en realidad es que la mayoría reconocieron que era mejor entregarse sin armar bulla. Como veremos, eso no es del todo cierto.
  • Como dije antes, Sirius no es el primero en fugarse de Azkaban; un tiempo antes Barty Crouch Jr. se escapó gracias a que su madre ocupó su lugar mediante la poción multijugos, y nadie lo supo ni lo sabrá hasta el próximo año.
  • Rowling explicó que la risa de locura de Sirius se debió a su desesperación al ver cómo su vida se derrumbaba de esa manera. No es para menos.
  • En el original, Fudge no dice que esté orgulloso de que Harry haya viajado en el Autobús Noctámbulo (no es que sea ningún honor), sino que se alegra de que le hayan recogido.
  • En las primeras ediciones se dice un par de veces que quedan dos semanas de vacaciones, pero en realidad son tres; el cumpleaños de Harry, el 31 de julio, fue el primer capítulo, y Marge ha estado en Privet Drive una semana, así que aún quedan tres para el 1 de septiembre. Este error se corrigió en ediciones posteriores.