A pesar de lo que su nombre podía indicar, el cangrejo de fuego se asemeja más bien a una gran tortuga con un caparazón recubierto de joyas, las cuales varían dependiendo de la variedad de cangrejo.
Son originarios de las Islas Fiji, en cuya costa se encuentra una reserva de cangrejos de fuego con el fin de protegerlos tanto de los muggles, a los que llamaría la atención su caparazón, como de los magos, ya que se han dado casos de magos usando sus caparazones a modo de calderos de lujo.
La otra parte de su nombre sí es bien merecida, sin embargo, pues los cangrejos de fuego poseen un ardiente mecanismo de defensa, mediante el cual lanzan llamas por su extremo posterior para alejar a los depredadores.
Los cangrejos de fuego se pueden tener como mascotas, pero es necesario tener una licencia especial para tenerlos, debido a la peligrosidad de sus exhalaciones ígneas.
Durante su examen práctico del TIMO de Cuidado de Criaturas Mágicas en La Orden del Fénix, Harry y sus compañeros tienen que demostrar ser capaces de limpiar y alimentar a un cangrejo de fuego sin sufrir heridas serias.
El cangrejo de fuego es una de las criaturas mágicas que aparecerán en la nueva serie de Harry Potter, según pudimos ver en el reciente documental, con un animatrónico capaz de expulsar fuego de verdad. Dado que los cangrejos de fuego no aparecen en Harry Potter y la Piedra Filosofal, veremos cómo lo introducen.
Como muchas otras criaturas, podemos adoptar un cangrejo de fuego en Hogwarts Mystery, aunque no hay ninguna misión secundaria asociada a ellos.
La siguiente criatura de la que vamos a hablar es el gusamoco; ya os aviso de que no va a dar mucho de sí, pero así es la vida.



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