El gusamoco, o gusarajo, vive en las zanjas húmedas. Es un gusano grueso de color marrón, que puede alcanzar los veinticinco centímetros de largo, y que se desplaza poco y muy lentamente. Ambos extremos del gusarajo son muy similares, y por ambos emite una mucosa que le da su nombre, y que puede usarse para espesar pociones, así como ingrediente en varias de ellas.
Los gusarajos pueden comer casi cualquier planta, aunque sienten predilección por las lechugas; sin embargo, un exceso de lechuga puede resultarles fatal.
En El prisionero de Azkaban, después del incidente con Buckbeak, Hagrid estaba asustado de que se repitiese, así que se centró en los gusarajos durante buena parte del curso, hasta el punto de que los gusarajos que estaban cuidado los alumnos de tercero murieron por exceso de lechuga en su alimentación. Durante el examen del curso, Hagrid planteó como ejercicio que los alumnos mantuviesen vivos a su gusarajo durante una hora, lo cual resultó realmente sencillo para todos.
Durante El misterio del príncipe, Snape castigó a Harry a separar los gusarajos frescos usados en Pociones de los podridos que ya no se podían usar... sin guantes.
En Hogwarts Mystery puedes adoptar un gusarajo en la Reserva de Criaturas Mágicas; no tiene una aventura secundaria asociada, pero en clase de Transformaciones llegas a aprender a transformar gusarajos en buñuelos. Muy curioso.
La siguiente criatura de la que hablaremos será el fwooper. ¡Nos vemos!


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