¿Qué es esto?

Soy un fan español de Harry Potter que quiere hacer un análisis completo de toda la saga del chico de la cicatriz, intentando destacar temas recurrentes, elementos que reaparecerán más adelante o que han aparecido después y cambios producidos en la traducción española de la saga (que no son pocos), además de curiosidades varias, para así algún día llegar a una perspectiva total de todo el universo Potter.

Cada lunes o martes habrá un post nuevo de cada capítulo de la saga analizándolo al detalle, y cuando acabe uno de los libros se hará un análisis de la película correspondiente, también habrá reseñas de la saga de Animales Fantásticos cuando vayan saliendo, así como del libro de El Legado Maldito al terminar la saga.

Asimismo, la primera semana de cada mes postearé una traducción personal de alguno de los textos que Rowling publicó en Pottermore y que ahora han quedado tristemente inaccesibles para los fans que no sepan inglés con la nueva versión. además de algunas aclaraciones sobre juegos de palabras, localizaciones, etc., y curiosidades que a lo mejor no sabíais.

Huelga decir que habrá spoilers a mansalva; si queda alguien en este planeta que no sepa las sorpresas típicos de la serie y no quiera saberlas que no se meta aquí. Queda avisado.

Cualquier comentario o sugerencia es bienvenido; ¡dejad vuestras impresiones tras leer!

jueves, 6 de diciembre de 2018

Adivinos de nombre

El pequeño texto de este mes trata sobre los nombres que los magos ponen a sus hijos. Veamos qué nos cuentan:

"Los padres magos dan a sus hijos una gran variedad de nombres, algunos que podríamos considerar nombres muggles (p. ej., James, Harry, Ronald), y otros que dan un sabor distintivo de personalidad a su portador (p. ej., Xenophilius, Remus, Alecto).

Algunos magos tienen una tradición familiar para los nombres. La familia Black, por ejemplo, gusta de llamar a sus hijos por estrellas y constelaciones (lo que muchos dirían que está en línea con su ambición y su orgullo). Otras familias de magos (como los Weasley y los Potter) simplemente escogen sus nombres favoritos para sus hijos, y lo dejan así.

Un determinado sector de la comunidad mágica, sin embargo, sigue la antigua costumbre mágica de consultar a un adivino de nombres, que (normalmente a cambio de una cuantiosa suma de oro) predirá el futuro del niño y sugerirá un nombre apropiado.

Esta práctica se está volviendo cada vez menos frecuente. Muchos padres prefieren "dejar que él/ella encuentre su propio camino", y no les gusta (con buenos motivos) recibir pistas prematuras de aptitud, limitaciones, o en el peor de los casos, catástrofes. Madres y padres se han preocupado hasta la locura en su vuelta a casa tras visitar al adivino de nombres, deseando no haber oído sus predicciones sobre la personalidad y el futuro de su hijo."

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